lunes, 20 de marzo de 2017

Miedo en el embarazo

El embarazo es una etapa natural pero que, en la mayoría de las ocasiones, suscita ciertos miedos en las mujeres, por lo extraordinario que es y por la importancia que tienen que llegue a buen término, para que el bebé nazca sano. 

Aunque el embarazo sea muy deseado y transcurra con normalidad, es inevitable temer que algo no vaya bien. Lo más frecuente es sentir miedo por todas las cosas que en el embarazo no se pueden controlar, que son muchas. 

¿Cómo puedes afrontar estos miedos? La mayoría de ellos, con una buena información y llevando hábitos de vida saludables serán controlados. Aunque algunos de nuestros temores pudieran hacerse realidad, ya que no tenemos el control absoluto sobre este proceso, afortunadamente la mayoría de embarazos transcurre con normalidad y termina de manera feliz.




Posibles miedos qué pueden aparecer

Los miedos que pueden aparecer durante el embarazo, siendo conscientes de ellos, la futura mamá va a poder conseguir racionalizarlos y exponerlos en las visitas de control que se vayan desarrollando durante el embarazo, para que así, el profesional que la atienda pueda ayudarla a afrontarlos y a eliminarlos.

Estos son algunos de los miedos más frecuentes que pueden aparecer:

-- Miedo a lo desconocido: es una emoción típica del ser humano, que no está presente en los niños. La única forma de disminuirlo es a través del la información que puedas recopilar de lo que es el embarazo y el parto y aceptando que hay cosas que están fuera de tu control y hasta que no vivas la experiencia no podrás saber. 

-- Miedo a no saber comportarte.  La futura mamá tiene miedo de que un comportamiento inapropiado durante el parto pueda hacer que este se alargue y que aumenten los riesgos para ella y para su bebé. Los cursos de preparación al parto y las visitas con la matrona, pueden ser de gran ayuda para mitigar este temor.

-- Miedo al dolor. Se trata de un temor cada vez más histórico, puesto que conocemos diversas técnicas que se pueden aplicar para aliviar e, incluso, eliminar, el dolor físico que conlleva el proceso del parto.

-- Miedo creado por el contexto. Se basa y se condiciona debido a las experiencias negativas de partos complicados que las mujeres de la familia o las amigas más cercanas han podido tener, y que hacen que la futura mamá anticipe que puede pasar por la misma situación.

A no ser una buena madre. Esto también es debido al miedo a lo desconocido. Habrás visto a otras madres de tu entorno, a tu propia madre, y te puedes hacer una idea de que madre quieres ser…pues olvídate, esto se desarrollará con tu propia experiencia. Cada día aprenderás, te amoldarás, conocerás a tu bebé, y serás la madre perfecta para él


¿Cuando necesitas ayuda?

Es posible que estos miedos sean muy significativos y no puedas abordarlos sola, si cumples alguno de estos criterios es el momento de buscar ayuda psicológica: 

• Si no duermes por evitar las pesadillas.
• Si no sales a la calle por evitar riesgos.
• Si aumentan los síntomas físicos del embarazo sin explicación médica.
• Si se observas conductas como ingesta de alcohol para evadir los temores.
• Si evitas asistir a los controles médicos por temor a la información que allí puedes recibir.
• Si tus pensamientos o ideas te perturban y son muy recurrentes. 


¿Qué puedes hacer para que desaparezcan?

1. Busca opiniones de confianza y sigue las recomendaciones de tu médicoPor más que leas y te informes, solo tu médico, que es el que te está examinando y conoce tu historial del embarazo y de tus cuidados parentales, podrá orientarte sobre lo que debes hacer para proteger a tu bebé




2. No hagas caso a los rumores ni opiniones de personas desinformadasPor desgracia, hay personas que están mal informadas que difunden rumores falsos y generan pánico. En estos casos intenta evitar que te cuenten información, ya que, no está contrastada.  


3. Identifica lo que te hace sentir bien y lo que noObserva lo que te va afectando cada día. Cada persona reacciona de forma distinta a diferentes actividades o informaciones. 


4. Busca el apoyo de quien te quiereHay personas que aunque no digan nada, te llenan de paz. ¿Conoces a alguien así? Tal vez sea tu madre, tu abuela, una amiga, o quizás sea tu pareja. Rodeate de estas personas y déjate querer!

5. Busca ayuda profesional. Si ves que tu miedo no mitiga, te recomiendo que busques la ayuda en un psicólogo que te ayudará a detectar esas creencias irracionales y te hará ver tu realidad de una manera más objetiva.

¿Has sentido miedo durante tu embarazo? ¿Estas pasando por este momento complicado? Cuéntanos tu experiencia ya que puede ayudar a otras mujeres que están pasando por lo mismo!

Hasta el próximo día!

Un abrazo

lunes, 13 de marzo de 2017

Acepta la realidad

Es posible que te cueste mucho aceptarte a ti mismo, algo de tu vida o a tu propia realidad. Quizá no te gusten determinadas situaciones que te ocurren, algún aspecto de tu personalidad o no te guste algunos días tu imagen en el espejo. Es demasiado habitual que seamos demasiado críticos, pero lo más saludable es  aprender a aceptarse a uno mismo y a las situaciones que nos ocurre que se escapan de nuestro control.

En la vida, nos vamos encontrando con situaciones que no son como nos gustaría o deseamos, la única solución para que nuestro bienestar emocional no se vea muy desequilibrado, es la de instalar en nuestra vida la aceptación. Aceptar lo que no puedes cambiar es sumamente importante para que  así puedas seguir adelante y transformar tu vida.

Ante cualquier situación que te produzca malestar, analiza si puedes hacer algo para solucionarlo, si es así, crea un plan de acción para mejorar tu vida, pero en el caso de que veas que no puedes hacer nada para cambiarlo, si quieres seguir adelante tienes que aceptar la realidad o sufrirás más de lo necesario.






Aceptar no es resignarse

Aceptar la realidad no es rendirse. Aceptar es tomar la decisión de negarse a seguir invirtiendo energías en lo que no tiene sentido ni puedes cambiar. ¿Llorar una pérdida es saludable? Por supuesto que sí pero... ¿Prolongar el sufrimiento eternamente? No lo es y para lo único que sirve es para empeorar tu vida ya que no está bajo tu control

La palabra aceptar, dentro de este mundo competitivo, puede parecer que tenga connotaciones negativas. La confundimos con dejadez, con no salir de la zona de confort y con falta de implicación y/o de esfuerzo. Y en parte, podría significar eso, pero solo en los contextos donde las personas desean avanzar (o eso dicen) pero lo único que hacen es quejarse, lamentarse, reprochar y se comportan como víctimas con lo que sí depende de ellos y no actúan.

Pero realmente, nosotros nos referimos al concepto de aceptación con la connotación de bienestar. Se trata de esforzarnos con aquello que elegimos y depende de nosotros, y aceptar lo que no.

Deja de resistirte

La resistencia es el mecanismo que se encarga de que nos opongamos a la realidad y va acompañado de sentimientos como la rabia, el asco, el rechazo o la indignación, es decir, todo un arsenal emocional destructivo que nos priva de la calma y la tranquilidad, desequilibrando nuestro entendimiento la mayoría de veces.

La resistencia genera una tormenta emocional que nos impedirá vislumbrar la solución más adecuada. La resistencia si no la sabemos gestionar, va creciendo conforme se va tomando conciencia de lo que sucede o de lo que acabamos de saber que no nos gusta y puede llevarnos al estancamiento personal.


¿Qué puedes hacer para fomentar la aceptación?

Aceptar la realidad y, si es posible, hacer algo para que en el futuro puedas salir de esa situación que te hace infeliz, va a ser la mejor manera de afrontar las cosas.  No siempre todo puede ser de nuestro agrado, ni todas las personas que nos rodean pueden ser iguales que nosotros, por ello, la aceptación va a ser tu mejor aliada para llevar una vida más tranquila y sosegada.




1.- No puedes cambiar a los demás para que se ajusten a lo que a ti te gustaría. Hay personas que no te convienen y que son negativas para ti. Acepta que igual no desean cambiar ni ser de otra manera para que tú seas feliz, por lo que tendrás que tomar decisiones de que hacer con ellas. Ni necesitas que los demás cambien para que tu estés bien con ellos ni tu necesitas convertirte en la persona "perfecta" para que te quieran como tú deseas, tu interpretación de las cosas en la medida que las aceptes te hará estar mejor contigo mismo

2.- Ten en cuenta tus fortalezas. Nos salen más fácil nuestras inhabilidades e inseguridades que nuestras fortalezas y virtudes. Pero deja de focalizar en todo lo que te gustaría ser y empieza a pensar en todo lo que eres. Haz una lista de tus fortalezas, por ejemplo, las cosas en que las que eres bueno, los valores que tienes y la gente que te apoya y tienes a tu alrededor.

3.- Plasma en el papel lo que no te gusta y ponte en acción. Decide una situación o una persona que no te resultada agradable y consigue descifrar que es lo que falla en ti, qué estás enfocando mal, y decide que acciones vas a tomar para que esto cambie, desde que acciones vas a emprender hasta como vas a empezar a interpretar la situación. 

4.- Asume que hay ciertas cosas que están fuera de tu control. No intentes controlar lo incontrolable. Solo pon todas tus ideas en acción y trabaja duro para lograr lo que si depende de ti. En la imagen tienes claramente lo que depende de ti y lo que NO.





5.- No culpes a los demás por tus decisiones pasadas. Tu tienes la última palabra en todas las acciones que emprendes, si lo hiciste así es por qué tu lo elegiste. Aprende de la experiencia y sigue avanzando

6.- Mira las cosas con perspectivaDate cuenta de todo lo que has cambiado. Busca un foto tuya de cuando eras pequeño y reflexiona sobre lo mucho que has logrado en todos estos años. Mira cuánto has crecido, piensa en tus metas conseguidas, experiencias superadas, etc. Eres una gran persona, así que no pienses que eres nada, porque todos tienen un propósito en la vida.


¿Ya tienes mas claro lo importante que es aceptar tanto lo que nos gusta como lo que no?; ¿Qué vas a hacer para conseguir soltar ese lastre que llevas encima y que no depende de ti?

Hasta el próximo día!

lunes, 6 de marzo de 2017

¿Sabes que es una profecía autocumplida?

Una profecía autocumplida es una predicción que, una vez hecha, es en sí misma genera que se haga realidad debido a la actitud que nos genera que hace que nuestra conducta se enfoque hacía el resultado pronosticado. En otras palabras, las personas no reaccionan simplemente a cómo son las situaciones, sino, a la manera en las que las perciben, y al significado que les dan a las mismas que condiciona su conducta. Por tanto, nuestro comportamiento está determinado en parte por nuestra manera de percibir y los pensamientos que tenemos ante determinadas situaciones en las que nos encontramos, más que a las mismas. Una vez nos convencemos a nosotros mismos de que una situación va a terminar de determinada manera tanto positiva como negativa, y al margen de que realmente lo tenga o no, adecuaremos nuestra conducta a ese resultado, y esto tendrá las consecuencias en el mundo real.





Por ejemplo, existe un pueblo en Ghana Central llamado Ashanti. En este lugar cada niño que nace recibe un nombre espiritual que se basa en el día de  su nacimiento y cada día está asociado a un conjunto de rasgos de personalidad. A los nacidos en lunes se les llamada Kwadwoy tradicionalmente se les considera calmados y pacíficos. A los niños nacidos en miércoles se les conoce como Kwaku y se supone que tienen mala conducta. Un psicólogo decidió estudiar si esta temprana etiqueta podría tener un impacto a largo plazo en la autoimagen y, por tanto, en la vida de los niños. Para ello, examinó la frecuencia con la que cada nombre aparecían en los registros de los Tribunales Juveniles por cometer algún delito. Y, ¡efectivamente! El resultado de la investigación mostró que el nombre dado a un niño en su nacimiento afectaba a su conducta, ya que había una notable superioridad de delincuentes con el nombre de Kwaku (a los que pronosticaban mala conducta) que Kwadwo (los pacíficos).

¿Podemos extraer que se cumple la superstición de que el nombre influye en la personalidad? Rotundamente NO. Lo que influye son las expectativas que la comunidad y ellos mismos tienen de cada uno de esos grupos.


¿Tienes profecías autocumplidas?

¿Alguna vez te has dado cuenta del valor tan importante que tienen cada uno de tus pensamientos? Tienen tanto que incluso, van a hacer que las predicciones de tu vida se conviertan en realidad, imagínate lo importante que es que cuides los pensamientos que tienes. 

Una falsa creencia o una creencia irracional es una creencia que no coincide con el concepto real de una persona, si no con su autoconcepto (lo que la persona piensa de si misma) que puede ser positivo o negativo. Por ejemplo, puedes tener la creencia de que eres capaz de hacer o no algo.

La profecía autocumplida sucede cada día en nuestras vidas, constantemente estamos generando creencias y percepciones que se corresponden o no con nuestra experiencia, pero que no se adaptan, en muchas ocasiones, a la situación vivida. Al calificar una situación de una forma subjetiva, ya sea de forma positiva o negativa, se adopta la predicción de cuál será el resultado final, que hace que se pongan los medios, las actitudes y el comportamiento adecuado que irá encaminado hacia lo que se considera que ocurrirá.





Vamos a poner un ejemplo que nos ayude a entenderlo de una manera más clara. Si esta tarde estudias una asignatura pensando que vas a suspenderla, no vas a estudiar con la misma motivación ni vas a tener ganas de dedicarle tanto tiempo de calidad porque tienes la certeza de que no vas a poder aprenderla así que ¿por qué perder el tiempo con ella cuando uno puede dedicárselo a otra asignatura?, la ansiedad que te generan estos pensamientos anticipatorios ya hace que no aproveches el tiempo de manera eficiente por lo que aumentas las probabilidades de suspender ¿Te das cuenta?. Las decisiones tomadas potenciarán las probabilidades del suspenso.

Esto también nos puede pasar con otras personas, formamos una falsa creencia sobre alguien y empezamos a captar la información del otro que concuerda con nuestra teoría, por lo tanto, empezamos a tratar a la persona de una forma que coincide con ella y, es muy posible, que la persona empiece a responder a ese trato confirmando nuestra creencia.

Como ves, una profecía autocumplida tiene un poderoso efecto psicológico, cuando tus expectativas en tus propias habilidades o en las de los demás te influyen en tus conductas y en como ves a los demás. 


¿Qué puedes hacer para no condicionar tu futuro?

Te propongo un reto... Piensa en situaciones personales en las que te hayas visto afectado por la profecía autocumplida y por sus efectos y esto haya hecho que tus creencias hayan condicionado tu destino. Ahora vamos a practicar ya que es imprescindible que aprendas a desligarte de estos pensamientos, tanto sobre ti mismo como de los demás. Te preguntas...¿Qué puedes hacer para ello? 

Vamos a verlo en los siguientes puntos:

Localiza estas creencias. Si ves que ya estás prediciendo un  final negativo en alguna situación, para y planteate si es posible saber el futuro, como la respuesta es NO para por que aún no se sabe lo que va a pasar. Intenta pensar que nada está concluido y que podría salir bien o mal, dedícate a pensar en las habilidades que tienes para afrontarlo.

Observa que palabras utilizas para hablarte. Si estas utilizando palabras muy extremistas, dicotómicas o exageradas para, nos puedes afirmar con tanta contundencia algo que no ha pasado. 

Analiza tus creencias limitantes y averigua cuáles están detrás de estas profecías. Seguramente la próxima vez que aparezcan, te será más fácil darte cuenta del mecanismo que utilizas.

Recopila situaciones en el pasado en las que te has equivocado. Haz memoria de experiencias que te permitan comprobar lo contrario a tus profecías.

Esta historia de Gabriel García Márquez te ayudará a entender lo potente que puede ser una creencia y lo rápido que puede extenderse e impregnarse en otras personas. 



Hasta el próximo día!!