lunes, 7 de agosto de 2017

La Teoría de las ventanas rotas

¿Has oído hablar alguna vez de la teoría de las ventanas rotas? Es una teoría que se origina a partir de un experimento que llevó a cabo el psicólogo Phillip Zimbardo en dos barrios de Estados Unidos. El objetivo del experimento era observar qué ocurría al abandonar un vehículo destrozado en dos barrios totalmente diferentes.


El experimento

El experimento consistió en abandonar un vehículo algo deteriorado en el barrio del Bronx (barrio pobre, peligroso, conflictivo y lleno de delincuencia). Zimbardo dejó el vehículo con sus placas arrancadas y con las puertas abiertas y, al cabo de unos diez minutos, observó que el coche empezaba a ser desvalijado. En tres días, en el vehículo ya no quedaba nada de valor y, a partir de ese momento, el coche fue destrozado.




Pero aquí no acababa el experimento, había una segunda parte. Zimbardo abandonó un segundo coche en condiciones similares al anterior pero esta vez en el barrio de Palo Alto en California (barrio rico y de clase alta). En esta ocasión no pasó nada, el coche permaneció intacto. Entonces, Zimbardo decidió ir más allá y con un martillo destrozó algunas partes del vehículo. Debió ser la señal que estaban esperando los ciudadanos de Palo Alto ya que al cabo de unas horas el coche estaba tan destrozado como el del Bronx. Por tanto, todo esto confirmaba la hipótesis de Zimbardo.


Conclusiones

Tras el experimento, Zimbardo confirmó las hipótesis que tenía en mente. Una vez que se empiezan a desobedecer las normas que mantienen el orden en una comunidad, tanto el orden como la comunidad empiezan a deteriorarse y, a menudo, a una velocidad sorprendente. Las conductas inmorales e incivilizadas de los ciudadanos se contagian.




La lectura que nos da esta teoría es extrapolable a múltiples ámbitos de la vida cotidiana. Si en un edificio aparece una ventana rota y ésta no se arregla pronto, es probable que en poco tiempo el resto de ventanas acaben siendo destrozadas por los vándalos. ¿A qué se debe? El mensaje que se transmite es que si aquí nadie cuida esto, esto está abandonado.

Ahora bien, pongamos otro ejemplo. Imagina que vas por la calle comiendo naranjas. Cuando terminas de comértelas te encuentras con un montón de mondas en las manos que debes tirar. Te das cuenta de que la papelera está lejos y lo siguiente que haces es mirar el suelo. Si ves que en el suelo hay más basura, la probabilidad de que las tires al suelo será muy alta, pero si ves que en el suelo no hay ningún resto de basura, posiblemente te lo pienses antes de tirarlas al suelo. 

Y, para terminar, otro ejemplo que suele ser también bastante habitual. Si alguien pinta un graffiti en la pared de tu casa y dejas pasar mucho tiempo antes de repintar la pared, posiblemente se convertirá en un muro lleno de pintadas en pocos días. Esto lo explica la teoría de las ventanas rotas.


¿Qué te parece este experimento? ¿Has vivido alguna situación en la que se haya generado el fenómeno de las ventanas rotas?

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