lunes, 24 de abril de 2017

¿Sabes qué es la neurogénesis?

En la última semana, tu cerebro ha sido capaz de generar miles de neuronas que enseguida empezaron a funcionar y que, durante los próximos días, van a ayudarte a recordar este artículo entre otras cosas, es increíble ¿verdad?

En los años 60, el neurobiólogo norteamericano Joseph Altman, siendo investigador del Instituto Tecnológico de Massachussetts, descubrió que algunos seres adultos (ratas) gozaban de cierta capacidad para crear nuevas células neuronales, descartando que el proceso de neurogénesis desapareciera de forma permanente tras el nacimiento. Sin embargo, su teoría no fue bien aceptada hasta que, ya en la década de los 90, fue confirmada por diversos investigadores, aunque aún seguían las reticencias sobre la posibilidad de que esto se produjera en el cerebro humano.

En este vídeo se explica muy bien la neurogénesis, estoy segura que puede ayudarte. 




A pesar de la no aceptación, en noviembre del año 1998 se confirmó la presencia de zonas neurogénicas en el cerebro humano adulto gracias a las investigaciones del Dr. Fred H. Gage, profesor de Genética en el Salk Institute. La primera de tales investigaciones se publicó en la revista Nature Medicine.

En la actualidad, ya sabemos que tanto las neuronas como las células gliales se siguen produciendo por la diferenciación de células madre, al menos en dos zonas del cerebro: el hipocampo y la zona subventricular, durante toda la vida de los organismos.

En España, la neurogénesis fue detectada por primera vez en lagartos por el científico y biólogo español José Manuel García Verdugo, catedrático de la Universidad de Valencia. Usando una técnica con unos marcadores que tenían afinidad por las neuronas originadas recientemente, así demostraron que en el hipocampo de rata adulta se produce neurogénesis. Posteriormente su trabajo lo extendió a otros cerebros de mamíferos y a humanos.

El precursor de todo esto, el Dr. Altman se jubiló en la Universidad de Purdue y, en 2011, fue galardonado junto a Arturo Álvarez-Buylla y Giacomo Rizzolatti con el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica.


¿Por qué es importante la neurogénesis?

La neurogénesis es crítica para el aprendizaje. En los momentos anteriores al completo desarrollo de las neuronas, hay un estado en el que las neuronas están en un estado inmaduro. Dichas neuronas inmaduras son importantes para que seamos capaces de diferenciar patrones. Es decir, la neurogénesis adulta es importante para que las personas sean capaces de distinguir situaciones similares




La neurogénesis en personas adultas, en situaciones de estrés, esta involucrada en la memoria, tiene un rol en el comportamiento y en el estado de ánimo, como varios estudios lo demuestran. En uno de ellos, los científicos han encontrado que una función de la neurogénesis adulta es limitar la depresión. Cuando los científicos administran medicamentos antidepresivos a ratones adultos, solo aquellos con neurogénesis responden a los antidepresivos. Dicho experimento y varios más demuestran el rol de la neurogénesis adulta en el estado anímico de los mamíferos.

¿Puede haber regeneración neuronal en cerebros dañados por alguna enfermedad o algún accidente? Estudios recientes en ratones y en primates adultos no humanos revelan que, en aquellos animales que sufrieron un ataque isquémico o convulsiones, sus cerebros comienzan a producir nuevas neuronas, las cuales se integran y ayudan a reparar parcialmente el cerebro dañado. 

¿Te imaginas que grandioso sería la regeneración neuronal en humanos? Pues tengo una gran noticia, parece que sí es posible y aunque queda mucha investigación al respecto experimentos en mamíferos indican que existe la regeneración de neuronas en cerebros adultos dañados gracias a las células madre


Un caso que lo demuestra

La Dra. Jill Bolte Taylor (nacida en 1959 en Louisville, Kentucky, Estados Unidos) es una neuroanatomista especializada en la investigación post-mortem del cerebro humano.  

La Dra. Jill Bolte Taylortuvo una oportunidad muy poco común, de investigar para los científicos dedicados al estudio del cerebro, debido a qué sufrió un derrame cerebral masivo en su hemisferio izquierdo a los 37 años de edad, tuvo y pudo observar cómo se interrumpían, una por una, las funciones de su cerebro; el movimiento, el habla, la conciencia. y por un tiempo vivió y percibió la realidad solo a través de su hemisferio derecho.

Os dejo el vídeo en el que narra su historia, no os lo perdáis, ya que, es un claro ejemplo de persona que pierde todas sus habilidades y capacidades y es capaz de, a través de la neurogénesis, aprender de nuevo.




¿Cómo puedes fomentar la neurogénesis?

Vamos a ver algunas acciones que puedes empezar a emprender y que van a ayudarte a potenciar tu neurogénesis cerebral:

-- Haz deporte. Una de las más conocidas y estudiadas formas de potenciar la neurogénsis adulta es el ejercicio físico regular a lo largo de toda la vida. Salir a correr, trotar o ir en bicicleta son, según los científicos, los mejores ejercicios para estimular la neurogénesis. Así que, además de todos los beneficios de realizar ejercicio físico, hay que sumarle la capacidad de potenciar nuestro cerebro.

-- Dieta baja en calorías. La restricción calórica promueve la generación de nuevas células cerebrales, mediante el impulso de la respuesta de estrés del organismo. Es decir que el estrés generado por no cumplir con todos los requerimientos energéticos del organismo puede estimular al cerebro y favorecer el nacimiento de neuronas. Pero, no olvides, que es imprescindible una correcta alimentación es fundamental para el buen rendimiento cerebral.

-- Ten más encuentros sexuales. La actividad sexual está vinculada a la generación de gran cantidad de elementos neuroquímicos en el cerebro y recientemente los científicos comprobaron que éstos estimulaban la generación de neuronas en una región muy específica del cerebro: el hipocampo. Además, también descubrieron que es en el hipocampo donde se produce la mayor parte de la neurogénesis adulta.




-- Determinados alimentos. Algunos alimentos por sus demostradas propiedades neuro-estimulantes. Entre ellas se encuentra la cúrcuma, que es una especia típica de la comida india. Los arándanos, que funcionan como antioxidantes y el pescado, por su alto contenido de Omega-3.

Por último, los científicos también recomiendan el consumo de té verde por su alto contenido de epigalocatequina galato (ECGC), una sustancia directamente vinculada a la estimulación neuronal y el nacimiento de nuevas células cerebrales.

¿Conocías que es la neurogénesis? ¿Que te parece este artículo? Si te ha parecido interesante, espero que dejes tu comentario un poco más abajo. 

Hasta el próximo día!

lunes, 17 de abril de 2017

Compañeros de trabajo tóxicos

Todos hemos hemos tenido que lidiar alguna vez con algún compañero de trabajo tóxico, aquellos que se encuentran cargados de negatividad, agresivos y que de alguna manera afecta a sentirnos a gusto en el puesto de trabajo e indirectamente a nuestro trabajo y estado de ánimo. Si en ocasiones, no sabes como afrontar estas situaciones hoy vamos a saber como actuar frente a ellos...¿Te interesa?

Ya sabes, que es una ley no escrita que en la mayoría de los empleos, sea cual sea tu posición o sector tendrás que convivir con diferentes tipos de personasNo todas serán de tu agrado, incluso algunas pueden obstaculizar tus tareas, no obstante, puedes obtener más cosas positivas si consigues enfocarte en ti mismo y aceptas que es parte de la vida laboral y que, de esto también sacarás un aprendizaje.

Aprender a sobrellevar estas situaciones es fundamental para no amargarte, ya que, el trabajo es uno de los lugares donde más tiempo pasas a lo largo de tu vida, y para no llegar al extremo de tener que cambiar de trabajo con tal de no sufrir esos ataques, críticas, descalificaciones o incluso agresividad

Ten en cuenta que cuando estos comportamientos son recurrentes y van enfocados a provocar tu marcha del puesto de trabajo, puedes estar sufriendo mobbing y es imprescindible que lo denuncies.





¿Cómo puedes reconocerlos?

Estas conductas van a ayudarte a reconocer a un compañero de trabajo tóxico:

Atacan. Se comunican con una persona con el objetivo de dañarla. Acusan a otra persona, de manera física o moral, de algún hecho falso, que puede afectar a su honor, dignidad o reputación. En ocasiones, se pueden usar insultos.

Descalifican. Puede ser personal o profesional, y suele ser generada por envidias y/o inseguridades, aunque, a veces, se trata de que son intolerantes a las personas distintas. 

Son agresivos. Provocan distintas acciones que pueden manifestarse con intensidad variable, incluyendo desde la pelea ficticia o "bromas" hasta los gestos o expresiones verbales duras e hirientes. Implica provocación y ataque.

Mobbing: Situación en la que una persona ejerce una violencia psicológica extrema, de forma sistemática y recurrente, y durante un tiempo prolongado, sobre otra persona o grupo, con la finalidad de destruir las redes de comunicación de la víctima/s, destruir su reputación, perturbar la realización de su trabajo y lograr que finalmente acabe abandonando su puesto laboral.


Tipos de compañeros tóxicos


-- El protagonista. Es una persona que se adueña de las conversaciones en juntas y reuniones, impone sus puntos de vista y critica los de los demás. Tiene un alto sentido de competencia y no tiene escrúpulos para actuar con alevosía para lograr sus objetivos.

-- El chismoso. Es posible que hayas conocido a un compañero de trabajo cuya principal actividad parece ser difundir información sobre otras personas. En ocasiones actúa como "espía oficial" del jefe o supervisor o de otros compañeros y le gusta informar de detalles irrelevantes o información que perjudica a otros.

-- El sabelotodo. Es una persona con un nivel de inteligencia alta y una gran cantidad de conocimiento. No suele escuchar las opiniones de los demás y descartan las ideas de otros fácilmente.

-- El bomba. Tal como su nombre lo indica, es una persona sumamente explosiva que tiende a expresar sus frecuentes rabietas emocionales de forma escandalosa y algunas veces agresiva. Les cuesta trabajo controlar su enfado y frecuentemente pueden pagarlo con otros.

-- El que cree saberlo todo. Esta persona no tiene un conocimiento extenso sobre todo tipo de temas, pero busca constantemente el reconocimiento y atención intentando que otros piensen que son extraordinarios, por lo que suelen hablar mucho y en voz excesivamente alta.

-- El negativo. Es aquel compañero que siempre está desalentando al equipo, ve el lado negativo de cada situación y aunque no da propuestas nuevas, tiende a rechazar todas las propuestas por sus errores potenciales.




-- El manipulador. Uno de los más astutos y nocivos. La mayoría tiene una excelente relación con su jefe o Recursos Humanos. Posee la capacidad de llevarse a la gente a su terreno y conseguir sus objetivos cueste lo que cueste.

-- El víctima. Es aquella persona que siempre se queja del mundo y siempre siente frustrados sus esfuerzos, por lo que deja de actuar y simplemente se dedica a lamentarse por aquello que considera irremediable.

-- El juez. Suele ser perfeccionista y por ello se convierte en un crítico imposible de complacer, establece normas inalcanzables y luego juzga a los demás por no cumplir con ellas.



¿Qué puedes hacer para lidiar con ellos?

Tener que convivir con diferentes tipos de personas es una ley natural. Siempre va a pasar que con algunas tengamos más empatía y con otras no, sin embargo, en el terreno laboral puede convertirse en un gran problema, como ya hemos visto.

Aquí tienes algunas ideas para empezar a sentirte más fuerte ante ese compañero de trabajo que no soportas:

1.- Averigua su naturaleza. Antes de enfrentarte a un compañero de trabajo tóxico es necesario entender cuáles son sus comportamientos y qué busca lograr con ellos. Los tipos que hemos comentado en el apartado anterior podrán ayudarte.

2.- Nunca empieces a hablar con una actitud negativaEmpezar un diálogo con una actitud agresiva nunca te llevará a buen puerto. Lo mejor es que encares cada charla como una oportunidad ideal para compartir ideas e intercambiar opiniones con el resto de tus compañeros.

3.- Intenta empatizar con la realidad de la otra personaNunca sabemos lo que está viviendo la otra persona, por lo que, antes de increparle por algo debes ponerte en su lugar e intentar comprender la situación en la que se encuentra. Si logras entender esto, tu reacción frente al problema será sumamente diferente.




4.- Párate un segundo a pensar si eres tú el problema. Siempre es más sencillo echarle la culpa al resto, pero prueba a ver que pasaría si por un segundo evalúas la posibilidad de que el problemas seas tú. Analiza cuál ha sido tu actitud con la otra persona a lo largo del tiempo, ya que, puede ser clave para entender por qué tenéis problemas de relación.

5.- Neutraliza tus emociones. Tal vez es esta la parte más difícil del proceso. Es normal sentirse agredido cuando un compañero de trabajo tiene un comportamiento grosero o hiriente, sin embargo, la clave para poder responder a la situación es proteger tu autoestima y no permitir que esa persona te haga perder el control de tus emociones.

6.- Evita quejarte con los demásEn lugar de hacer de tu problema una bola de nieve compartiendo con cada compañero lo mucho que te enfada la actitud del “compañero tóxico” lo ideal es afrontarlo en persona y de forma directa.

7.- Aporta diferentes alternativas para solucionar el problema, qué sean beneficiosas para ambosCuando la justificación que tienes para algo que no te gusta es un simple “porque sí”, puede que la otra persona no te tome demasiado en serio. Lo mejor es que tengas buenos argumentos para explicar tus razones, además de distintas propuestas para darle solución.

¿Tienes algún compañero tóxico? ¿Cómo te sientes cuando estás con él/ella?

Hasta el próximo día!!

lunes, 10 de abril de 2017

Trastorno por estrés postraumático

Hoy en día, por desgracia, todos los días aparecen en las noticias situaciones en las que personas en alguna parte del mundo han sido sometidas a una tragedia o acontecimiento altamente traumático y horroroso, es decir, personas que son vulnerables a padecer un Trastorno por Estrés Postrumático. El trastorno por estrés postraumático puede aparecer tras haber sufrido u observado un acontecimiento altamente traumático o doloroso, en el que ha estado en juego la vida de las personas. 

En la persona que lo padece, las imágenes del suceso traumático vuelven a reexperimentarse una y otra vez (flashback), de forma repentina y en contra de su propia voluntad, a pesar de que ya haya pasado un tiempo del suceso vivido, siguen imaginándolo con todo lujo de detalles y suele ir acompañado de reacciones intensas de ansiedad (preocupación, miedo intenso, falta de control, alta activación fisiológica, evitación de situaciones relacionadas, etc.).




¿Qué síntomas presentan?

Los síntomas del Trastorno por estrés postraumático se clasifican en tres categorías principales:

1. “Reviviscencia” repetitiva del suceso, lo cual interfiere significativamente en las actividades diarias de la persona que lo padece. 

-- Episodios de reviviscencias, donde el acontecimiento parece estar sucediendo de nuevo una y otra vez.
-- Recuerdos repetitivos y angustiantes del hecho.
-- Pesadillas repetitivas del hecho.
-- Reacciones físicas fuertes y molestas ante situaciones que le recuerdan al suceso vivido. 

2. Evasión

-- “Insensibilidad” emocional o sentirse como si no le afectara o importara nada.
-- Sentirse muy despreocupado.
-- Incapacidad para recordar aspectos significativos del trauma.
-- Falta de interés en las actividades cotidianas.
-- Mostrar un estado de ánimo muy plano.
-- Evitar personas, lugares o pensamientos que le recuerden al hecho.
-- Negatividad frente el futuro.

3. Excitación

-- Dificultad para concentrarse.
-- Sobresaltarse fácilmente.
-- Respuesta exagerada frente a las cosas que causan irritabilidad o sobresalto.
-- Sentirse más alerta (hipervigilancia).
-- Sentirse irritable o tener ataques de ira.
-- Dificultades para conciliar el sueño o permanecer dormido.


¿Qué lo causa?

Los psiquiatras y psicólogos, no sabemos el motivo por el qué los hechos traumáticos pueden causar Trastorno por estrés postraumático a algunas personas, pero no en otras al haber vivido el mismo suceso estresante. La vulnerabilidad genética, la habilidades emocionales y el contexto familiar parece jugar un papel determinante. Los traumas emocionales vividos en el pasado pueden incrementar el riesgo de este trastorno tras un acontecimiento traumático reciente.

El Trastorno por estrés postraumático puede ocurrir a cualquier edad y tras acontecimientos como:

-- Una agresión o pelea
-- Accidentes de coche, avión, tren...
-- Violencia doméstica
-- Desastres naturales
-- Encarcelamiento
-- Agresión sexual
-- Terrorismo
-- Guerra


¿Cómo se sienten?

Las personas que padecen un Trastorno por Estrés Postraumático tienen pensamientos que mantienen un diálogo consigo mismo que no sólo provoca más ansiedad, sino que tienden a generar sentimientos de culpa, por lo que pasó, por lo que no se hizo, porque no se estuvo a la altura de las circunstancias que se exigían, etc, es decir, toda una serie de motivos subjetivos, poco realistas, irracionales y de autoexigencia

También, son habituales los sentimientos de indefensión e impotencia. Los pensamientos presentados, también producen ira intensa, hostilidad, rabia, e imágenes agresivas contra el estímulo/persona que ha generado el daño, o se considera que lo ha provocado.




Con todo ello, se genera un estado emocional en el que predominan la ansiedad, la culpa, la ira, la rabia, la hostilidad, a veces la vergüenza, y con mucha frecuencia la tristeza e incluso la depresión. Este estado emocional produce un fuerte malestar psicológico, alta activación fisiológica y dificultades conductuales a la hora de volver a adaptarse a las distintas áreas de la vida cotidiana.

No obstante, es habitual que las personas que se encuentran experimentando un Trastorno por estrés postraumático no puedan y/o no quieran expresar sus emociones, como ya hemos comentado, y presenten embotamiento afectivo, además de, dificultades para experimentar sus emociones, al ser conscientes de que deberían estar experimentando como las personas de su alrededor, pueden sentir emociones de culpa, rabia, etc. 


¿Cuál es el tratamiento?

El tratamiento del Trastorno por estrés postraumático, es a largo plazo, lo que explica el alto índice de abandono de la terapia. Se estima que el 75% de los pacientes tratados lo desatiende.

La terapia se basa en la combinación de psicofármacos y psicoterapia. Los fármacos empleados se dirigen a tratar diversos síntomas del síndrome, teniendo en cuenta los más acusados. Los fármacos que suelen prescribirse son antidepresivos y ansiolíticos.

La terapia cognitivo-conductual para el tratamiento del Trastorno por estrés postraumático se encamina a aprender técnicas de relajación, como aprender a respirar correctamente ante una crisis provocada por el trastorno.

También, aprenderemos a pensar diferente mediante métodos cognitivos para racionalizar los hechos traumáticos.

¿Has vivido una experiencia de este tipo y has sabido enfocarla de manera que no has contraído este trastorno? ¿Te encuentras pasando este trastorno y necesitas ayuda?

Hasta el próximo día!!


lunes, 3 de abril de 2017

Trastorno de pánico

El trastorno de pánico es un tipo de trastorno de ansiedad. Es una afección en la cual la persona tiene episodios de miedo o ansiedad intensos que ocurren de manera brusca y repentina, a menudo, sin advertencia. Supón que un día estas saliendo con tu coche para ir al trabajo. De forma repentina, sientes opresión en el pecho. El corazón se acelera. Comienzas a sentirse mareado y con sensación de desmayo. Empiezas a no poder respirar. Sientes como si te fuera a pasar algo grave e, incluso, la muerte. ¿Ha sido fruto de tu imaginación? No. Lo más probable es que hayas tenido un ataque de pánico, pero tranquilo es ansiedad.

Para efectuar el diagnóstico de Trastorno de Pánico, también llamado Crisis de Angustia, los especialistas nos basamos en los criterios diagnósticos del DSM-V o del CIE-10, dos clasificaciones de las enfermedades consensuadas por especialistas de diferentes nacionalidades y reconocido prestigio.




¿Cuáles son los síntomas del trastorno de pánico?

Como hemos comentado, los ataques de pánico, son sensaciones repentinas de terror sin un peligro aparente. La persona puede sentir como si estuviera perdiendo el control de su cuerpo.Pueden aparecer algunos de los siguientes síntomas fisiológicos:

-- Latidos rápidos del corazón(taquicardia)
-- Dolor en el pecho o en el estómago
-- Dificultad para respirar o sensación de ahogo
-- Debilidad o mareos
-- Transpiración
-- Calor o escalofríos
-- Entumecimiento de las manos
-- Vértigo 
-- Temor secundario a morirse, a perder el control o a enloquecer.
-- Dolor o molestias en el tórax.
-- Náuseas o malestar abdominal.
-- Parestesias (sensación de entumecimiento o de hormigueos).
-- Desrealización (sensación de irrealidad) o despersonalización (separarse de uno mismo).

Los ataques de pánico pueden ocurrir en cualquier momento, en cualquier lugar y sin previo aviso y con mucha frecuencia alcanza su punto máximo al cabo de 10 a 20 minutos. Normalmente, la persona puede tener miedo de otra crisis y evitar los lugares en los que sufrió una crisis anteriormente y este es el error fundamental, pues de esta manera es como se empeora la situación y se condiciona el trastorno de pánico. En algunos casos, el miedo domina su vida y no pueden salir de sus casas presentando tambiém agorafobia. 


¿Duración y frecuencia?

La aparición del trastorno puede desencadenar ataques de pánico con frecuencias muy variables. Los episodios de terror pueden ser diarios, semanales, etc, dependiendo mucho de los pensamientos que la persona que lo padece tenga, si anticipa constantemente que le va a volver a pasar, finalmente pasará. Cuando se producen, los episodios individuales de pánico suelen durar varios minutos. Generalmente estos episodios individuales presentan una duración parecida en cada persona y cada vez que le ocurre. 

La reaparición del trastorno de pánico viene condicionada con frecuencia por períodos estacionales o situaciones vitales recurrentes (exámenes, viajes, períodos laborales, etc.).

El trastorno de pánico es más común entre las mujeres que entre los hombres. Suele comenzar entre los 17 y 25 años. Algunas veces aparece cuando la persona se encuentra sometida a mucho estrés


¿Cuál es el tratamiento?

La terapia psicológica para el trastorno de pánico pasa por enfrentarse a los miedos que la persona presenta, para así redefinir la relación de la persona con sus miedos, y así, superar la fuerte evitación de las situaciones temidas, evitar el apoyo excesivo en personas o sustancias y superar el intento desesperado de controlar la escalada del miedo.




La terapia cognitivo - conductual, te va a ayudar a entender tus comportamientos y pensamientos ante este miedo y cómo cambiarlos. Durante la terapia, aprenderás cómo:

-- Entender y controlar los pensamientos distorsionados que te están haciendo interpretar las situaciones como peligrosas, cuando en realidad no lo son tanto. 

-- Te ayudará a entender tu comportamiento para así, darte cuenta que evitar te está generando un problema mayor.

-- Reconocerás y reemplazarás los pensamientos que causan pánico y disminuirás la sensación de indefensión.

-- Manejarás el estrés y aprenderás a relajarte cuando se presenten los síntomas, consiguiendo así que desaparezcan.

-- Imaginarás las cosas que causan tu ansiedad, comenzando con la menos temida, hasta superarlas. 

-- Y finalmente, practicarás en una situación de la vida real, tus nuevas habilidades para así, hacer frente a tus miedos.

¿Te ha pasado alguna vez una crisis de pánico? ¿Has sido presa de un trastorno de pánico o estás inmerso en él? Cuéntanos tus experiencias ya que así, ayudarás a otras personas a buscar ayuda.

Hasta la próxima semana!!