lunes, 6 de marzo de 2017

¿Sabes que es una profecía autocumplida?

Una profecía autocumplida es una predicción que, una vez hecha, es en sí misma genera que se haga realidad debido a la actitud que nos genera que hace que nuestra conducta se enfoque hacía el resultado pronosticado. En otras palabras, las personas no reaccionan simplemente a cómo son las situaciones, sino, a la manera en las que las perciben, y al significado que les dan a las mismas que condiciona su conducta. Por tanto, nuestro comportamiento está determinado en parte por nuestra manera de percibir y los pensamientos que tenemos ante determinadas situaciones en las que nos encontramos, más que a las mismas. Una vez nos convencemos a nosotros mismos de que una situación va a terminar de determinada manera tanto positiva como negativa, y al margen de que realmente lo tenga o no, adecuaremos nuestra conducta a ese resultado, y esto tendrá las consecuencias en el mundo real.





Por ejemplo, existe un pueblo en Ghana Central llamado Ashanti. En este lugar cada niño que nace recibe un nombre espiritual que se basa en el día de  su nacimiento y cada día está asociado a un conjunto de rasgos de personalidad. A los nacidos en lunes se les llamada Kwadwoy tradicionalmente se les considera calmados y pacíficos. A los niños nacidos en miércoles se les conoce como Kwaku y se supone que tienen mala conducta. Un psicólogo decidió estudiar si esta temprana etiqueta podría tener un impacto a largo plazo en la autoimagen y, por tanto, en la vida de los niños. Para ello, examinó la frecuencia con la que cada nombre aparecían en los registros de los Tribunales Juveniles por cometer algún delito. Y, ¡efectivamente! El resultado de la investigación mostró que el nombre dado a un niño en su nacimiento afectaba a su conducta, ya que había una notable superioridad de delincuentes con el nombre de Kwaku (a los que pronosticaban mala conducta) que Kwadwo (los pacíficos).

¿Podemos extraer que se cumple la superstición de que el nombre influye en la personalidad? Rotundamente NO. Lo que influye son las expectativas que la comunidad y ellos mismos tienen de cada uno de esos grupos.


¿Tienes profecías autocumplidas?

¿Alguna vez te has dado cuenta del valor tan importante que tienen cada uno de tus pensamientos? Tienen tanto que incluso, van a hacer que las predicciones de tu vida se conviertan en realidad, imagínate lo importante que es que cuides los pensamientos que tienes. 

Una falsa creencia o una creencia irracional es una creencia que no coincide con el concepto real de una persona, si no con su autoconcepto (lo que la persona piensa de si misma) que puede ser positivo o negativo. Por ejemplo, puedes tener la creencia de que eres capaz de hacer o no algo.

La profecía autocumplida sucede cada día en nuestras vidas, constantemente estamos generando creencias y percepciones que se corresponden o no con nuestra experiencia, pero que no se adaptan, en muchas ocasiones, a la situación vivida. Al calificar una situación de una forma subjetiva, ya sea de forma positiva o negativa, se adopta la predicción de cuál será el resultado final, que hace que se pongan los medios, las actitudes y el comportamiento adecuado que irá encaminado hacia lo que se considera que ocurrirá.





Vamos a poner un ejemplo que nos ayude a entenderlo de una manera más clara. Si esta tarde estudias una asignatura pensando que vas a suspenderla, no vas a estudiar con la misma motivación ni vas a tener ganas de dedicarle tanto tiempo de calidad porque tienes la certeza de que no vas a poder aprenderla así que ¿por qué perder el tiempo con ella cuando uno puede dedicárselo a otra asignatura?, la ansiedad que te generan estos pensamientos anticipatorios ya hace que no aproveches el tiempo de manera eficiente por lo que aumentas las probabilidades de suspender ¿Te das cuenta?. Las decisiones tomadas potenciarán las probabilidades del suspenso.

Esto también nos puede pasar con otras personas, formamos una falsa creencia sobre alguien y empezamos a captar la información del otro que concuerda con nuestra teoría, por lo tanto, empezamos a tratar a la persona de una forma que coincide con ella y, es muy posible, que la persona empiece a responder a ese trato confirmando nuestra creencia.

Como ves, una profecía autocumplida tiene un poderoso efecto psicológico, cuando tus expectativas en tus propias habilidades o en las de los demás te influyen en tus conductas y en como ves a los demás. 


¿Qué puedes hacer para no condicionar tu futuro?

Te propongo un reto... Piensa en situaciones personales en las que te hayas visto afectado por la profecía autocumplida y por sus efectos y esto haya hecho que tus creencias hayan condicionado tu destino. Ahora vamos a practicar ya que es imprescindible que aprendas a desligarte de estos pensamientos, tanto sobre ti mismo como de los demás. Te preguntas...¿Qué puedes hacer para ello? 

Vamos a verlo en los siguientes puntos:

Localiza estas creencias. Si ves que ya estás prediciendo un  final negativo en alguna situación, para y planteate si es posible saber el futuro, como la respuesta es NO para por que aún no se sabe lo que va a pasar. Intenta pensar que nada está concluido y que podría salir bien o mal, dedícate a pensar en las habilidades que tienes para afrontarlo.

Observa que palabras utilizas para hablarte. Si estas utilizando palabras muy extremistas, dicotómicas o exageradas para, nos puedes afirmar con tanta contundencia algo que no ha pasado. 

Analiza tus creencias limitantes y averigua cuáles están detrás de estas profecías. Seguramente la próxima vez que aparezcan, te será más fácil darte cuenta del mecanismo que utilizas.

Recopila situaciones en el pasado en las que te has equivocado. Haz memoria de experiencias que te permitan comprobar lo contrario a tus profecías.

Esta historia de Gabriel García Márquez te ayudará a entender lo potente que puede ser una creencia y lo rápido que puede extenderse e impregnarse en otras personas. 



Hasta el próximo día!!

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