lunes, 27 de febrero de 2017

Madres tóxicas

Hoy vamos a hablar de madres tóxicas, pero quiero recalcar, que también encontramos otros parientes tóxicos como padres, abuelos, hermanos, etc. En esta ocasión hablare de las madres tóxicas debido a que son pilares fundamentales en la educación de los hijos que, lejos de fomentar una madurez personal y una seguridad, anclan pesadas redes vetando por completo la independencia física y emocional de sus hijos/as.

Las madres tóxicas proporcionan un amor a sus hijos hostigante y doloroso a la vez que inmaduro. Proyectan en ellos sus inseguridades para reafirmarse personalmente, y así, tener mayor control sobre sus vidas y sobre la de sus hijos.


¿Cómo son las madres tóxicas?

Las madres, debido a su rol como cuidadoras y por el vínculo de apego que establecen con los hijos durante la infancia, son un elemento fundamental en la maduración y aprendizajes del pequeño, y su influencia en la crianza suele ser, en algunos casos, más determinante que la de los padres. Esas madres tóxicas que lo son de manera voluntaria o involuntaria y que, movidas por el amor o el propio interés, transforman la educación de sus hijos/as en un calvario, pueden dejar una marca en las personas criadas por ellas.




Estas madres tóxicas establecen un vínculo negativo con sus hijos/as, hasta tal punto que pueden emprender acciones que, a priori, están avaladas por el amor y el afecto pero que se convertirán en una cadena que limita la libertad y el bienestar de su hijo/s.

La manipulación es otra característica principal de las madres tóxicas. Estas madres suelen colocarse el papel de victima para generar sentimientos de culpa en su hijo/os. Principalmente cuando éstos, como adultos, empiezan a tomar sus propias decisiones de manera independiente. 

Las madres tóxicas tratan a su hijos como si aún fueran niños, arrebatándoles el papel de adultos que ya poseen. El control que ejercen puede ir desde la elección de la ropa, el color, estilo, forma de hablar, etc. Volviéndose más criticas cuando sus hijos/as deciden independizarse y formar su propia familia.

Pretenden dirigir en la familia de sus hijos, intentando manejar como criar a sus nietos, cómo deben preparar la comida y hasta el momento en que deben o no tener hijos. Normalmente, el otro miembro de la pareja que no es hijo de la madre tóxica, suele no "pasar por el aro" y esto se convierte en un punto principal de discordia en muchos casos, pues suelen desaprobar ese papel.


Tipos de madres tóxicas



-- Madre Absorbente: Es aquella que considera que sus hijos son una extensión de ella misma. Suelen ser dominantes y controladoras; no aceptan las expresiones saludables de individualidad personal de sus hijos ni en la infancia ni en la edad adulta; quiere que sus hijos sean como ella, llegando a enfadarse y castigarles arbitrariamente si muestra intereses u opiniones diferentes a las suyas. Están preocupadas excesivamente por sus hijos, dando una imagen de entrega y amor totales.

Podemos encontrarnos varios tipos

1.- Narcisista antagónica: Son aquellas madres tóxicas que quieren y necesitan ser siempre el centro de atención. Tienen una necesidad permanente por ser admiradas por todos haciendo ver a sus hijos como rivales, compite contra sus hijos. Suelen ser críticas y duras, dañando en ocasiones la estima y la confianza de sus hijos.  

Son capaces de sabotear los logros de sus hijos, con tal de no ser desbancada por estos. Normalmente, estos ataques se potencian durante los años de adolescencia.

2.- Controladora: Son madres tóxicas que no se sienten realizadas con su vida e intentan (erróneamente) llenar sus vacíos existenciales entrometiéndose en la vida de sus hijos. No soportan la independencia saludable de sus hijos, no respeta limites, utiliza la culpa y la triangulación para lograr sus objetivos. 

3.- Narcisista de portada: Suelen verse como las típicas madres de portada de revista, sin un solo pelo fuera del sitio. Tienen una vida de postureo aparentemente "perfecta", casas bonitas, maridos perfectos, y aparentemente, son reconocidas como buenas madres por la mayoría de las personas. Son aquellas madres que que muestran una cara de amor incondicional ante la sociedad pero que secretamente le importa poco o nada el bienestar de sus hijos en la realidad. Su lema parece ser: “no importa lo que pase de puertas para dentro de casa mientras los vecinos no lo sepan”

4.- La crónicamente enferma: Son aquellas madres tóxicas que emplean enfermedades y padecimientos (reales o fingidos) para convertirse en el centro de atención y para manipular a sus hijos/as como quieren, creándoles sentimientos de culpa.

-- Madre Negligente: Tal como su nombre lo indica, son aquellas madres tóxicas que no se ocupan de las necesidades básicas de sus hijos, o suelen ignorarlas y/o invalidarlas como seres humanos. 

Podemos encontrar dos tipos principales: 

1.- La adicta: ya sea al alcohol, a las drogas, ansiolíticos u otras adicciones no tóxicas, estas madres descuidarán a sus hijos, ya que, lo más importante para ellas es su dependencia

2.- La madre débil y dependiente: Frecuentemente estas madres tóxicas presentan muy baja autoestima, se encuentran envueltas en una depresión o adicción, y, consiguen revertir los roles en la familia, haciendo que sus hijos sean los que se ocupen de ellas, y muchas veces, del resto de la familia. 


¿Qué puedes hacer?

Lo primero que puedes hacer es reconocer que puedes necesitar ayuda profesional. Porque las heridas que se han generado en ti, si no son tratadas, tienen un altísimo porcentaje de extenderse a tus propios hijos si ya los tienes o los vas a tener algún día. Se tiene que romper el ciclo de toxicidad en el que estás envuelto/a.




Además, es muy recomendable en la medida en que sea posible, poner una distancia física entre tu madre tóxica y tu. Es cierto que, si aún eres dependiente económicamente de tu madre es difícil colocar estos límites. Sin embargo, es importante que mantengas tu independencia mediante otras estrategias y no asumas que un tipo de dependencia obliga a asumir otras.

Sé consciente de que debes romper el ciclo de la toxicidad. Has vivido durante mucho tiempo dentro de él, sabes que te ha dejado heridas, sin embargo, ahora ya comprendes que necesitas tu independencia para ser tú mismo y ser feliz. Te va a costar, pero debes empezar a decir “No”, a poner en voz alta lo que necesitamos y a alzar tus propios muros, esos por los que nadie debe pasar.

Otro factor importante es que reconozcas la manipulación. En ocasiones, es muy sutil, y puede que no te des cuenta, así que atiende cualquier palabra, cualquier conducta. Y sobre todo, no caigas en las redes del "victimismo", puesto que es un recurso fácil al cual suelen recurrir las personas tóxicas y las madres tóxicas.

¿Crees que tienes una madre tóxica? ¿Qué secuelas crees que ha creado en ti?

Hasta la próxima semana!!

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