lunes, 19 de septiembre de 2016

10 estrategias para acabar con los pensamientos suicidas

Tener pensamientos suicidas en algún momento es más habitual de lo que parece. Muchas personas han tenido alguna vez pensamientos suicidas cuando han pasado por un momento difícil de sus vidas. Esto no es ningún defecto de la personalidad, ni implica que se es más débil ni la presencia de un trastorno mental grave

Este tipo de pensamientos irracionales, generalmente aparecen como respuesta a un período de estrés o en un momento vital en el que la capacidad que tiene una persona de lidiar contra sus dificultades y adversidades se encuentra mermada. 

La dureza e intensidad de las ideas suicidas puede variar desde pensamientos fugaces sobre la muerte hasta planes detallados sobre cómo llevarlo a cabo y quitarse la vida.

Simplemente, en ocasiones, las personas sienten más dolor del que son capaces de soportar en ese momento y son invadidas por un dolor tan abrumador que sienten que no se va ir nunca y esto hace que aparezcan estos pensamientos suicidas. Pero la realidad es que con el tiempo y el apoyo todo dolor se supera, y se recupera la ilusión haciendo que los pensamientos suicidas desaparezcan




¿Qué ocasiona los pensamientos suicidas?

La inmensa mayoría de los suicidios se llevan a cabo durante una crisis depresiva. La persona que decide suicidarse, siente un dolor emocional tan intenso que se le hace insoportable, se siente desamparado, piensa que nada puede hacer cambiar su destino, que no cuenta con el apoyo de nadie y no ve otra salida a su dolor que acabar con todo mediante la muerte. Sin embargo, en la mayoría de ocasiones, el objetivo de estas personas no es morir si no acabar con ese sufrimiento tan intenso y no se les ocurre otra manera de mitigarlo que desapareciendo. Su estado mental depresivo les impide buscar otras alternativas, estando su pensamiento enfocado en los aspectos negativos de su vida, sin ser capaces de tener en cuenta los positivos

Los pensamientos suicidas suelen incluir las siguientes temáticas: 

-- Sentirse atrapado o desesperado, necesidad de escapar de esa situación que está viviendo. 

-- Sentir que es demasiado doloroso, agobiante o triste seguir viviendo y que la situación es insoportable

-- Obsesión por la muerte, por morir o por la violencia.

-- Sentir que los amigos y la familia estarían mejor sin él/ella

Estos son algunos de los factores de riesgo que pueden llevarte a tener pensamientos suicidas: 

-- Red social escasa

-- Encontrarse en la indigencia o en la pobreza 
-- Ser víctima de maltrato psicológico o moral 
-- Ser víctima de un delito
-- Fracaso escolar 
-- Pérdida de empleo o problemas económicos
-- Antecedentes familiares de enfermedad mental
-- Sufrir alguna enfermedad mental diagnosticada o no 
-- Padecer a un trauma, abuso y/o abandono 
-- Vivir la pérdida de un amigo o un ser querido 
-- Abuso de drogas o adicción a sustancias

La presencia de un trastorno depresivo mayor o una crisis depresiva aguda provocada por alguno o algunos factores de los anteriores, puede dificultar o hacer imposible que una persona se sienta feliz, que recuerde los buenos momentos o que encuentre la solución para sus problemas. Pero si estas leyendo este artículo probablemente quieras cambiar tu destino y encontrar otro camino, a continuación te muestro algunas estrategias que van a ayudarte. 

10 estrategias para acabar con ellas

1.- Busca ayuda profesional ya!!. Los pensamientos suicidas pueden ser abrumadores y no hay motivo para luchar contra ellos tú solo, pedir ayuda es de valientes. Los profesionales en salud mental podemos ayudarte a lidiar con lo que causa tus pensamientos suicidas.

Yo como psicóloga clínica te aconsejo la terapia cognitivo-conductual (TCC) que te ayudará a cambiar la forma de pensar irracional y “automática” y te ayudará a pensar diferente.  

2.- Elabora una lista de cosas que amas. Anota los nombres de tus mejores amigos y familiares, tus sitios y lugares favoritos, música, películas, libros que te hayan encantado. Incluye esas cosas pequeñas como tus comidas favoritas, deportes, pasatiempos y las pasiones que te han ayudado hasta ahora aunque ahora no consigas sentir lo mismo. 


3.- Anota cosas que te gustaría hacer en el futuro. Haz una lista de cosas que te gustaría hacer en tu vida o hasta este momento te habías planteado hacer en tu vida, como los lugares a los que te gustaría viajar, los hijos que quieres tener, las personas a las que quieres y que quieres hacer con ellas, las experiencias que te gustaría vivir.

4.- Anota cosas que te ayudarán a no hacerlo. Elabora una lista de todo lo que puedes hacer para evitar cometer un suicidio cuando los pensamientos empiecen a abrumarte. Piensa en lo que te ha funcionado hasta el momento para deshacerte de pensamientos que te hacían daño y distraerte, como por ejemplo: 


-- Ir a tu restaurante favorito 
-- Llamar a un amigo para hablar
-- Mirar tu programa de televisión y/o película favorita
-- Leer un libro que te haga desconectar
-- Irte de viaje o a algún sitio en el que sientas paz



5.- Haz una lista con las personas que te sirven de apoyo. Anota por lo menos cinco personas y sus números de teléfono, tienen que ser personas que para ti sean confiables y con las que puedas hablar. Incluye las máximas personas posibles para disponer de alternativas en caso de que alguien no esté disponible cuando llames. 

6.- Elimina de tu entorno todo lo que puede hacerte daño. Desde este momento, deshazte de todo lo que te pueda hacer daño. Es más probable que tus pensamientos suicidas se conviertan en realidad si tienes en tu entorno maneras de hacerte daño. Deshazte de todo lo que podrías utilizar para herirte o matarte, como pastillas, máquinas de afeitar, objetos cortantes o armas de fuego. Dáselos a alguien para que los guarde, tíralos o guárdalos bajo llave.

7.- Aprende a reconocer las señales de advertencia. Los pensamientos suicidas no se producen por sí solos, sino que vienen ante determinadas situaciones, personas, recuerdos, etc, así como por los sentimientos de desesperanza, depresión, dolor o estrés. Aprender a reconocer qué pensamientos y situaciones suelen aparecer te ayudará a trabajarlos y acabar con ellos. 

8.- Mantén tus relaciones sociales. Construir una red de apoyo sólida es una de las cosas más importantes que puedes hacer para poder lidiar con tus pensamientos. Sentirte solo, sin apoyo o como si los demás estuvieran mejor sin ti son sentimientos comunes que aparecen detrás de los pensamientos suicidas

9.- Quierete a ti mismo. Intenta trabajar junto con tu terapeuta en modificar tus pensamientos irracionales y en darte cuenta de que no son ni ciertos ni objetivos. Cuando lo consigas, empezaras a aliviar el dolor y empezarás a ser más amable contigo mismo y te empezarás a ver como una persona fuerte y perseverante.

10.- Evita las drogas y el alcohol. Las drogas y el alcohol están involucrados en muchos suicidios porque nublan el juicio, por lo tanto, intenta buscar ayuda para hacerlos desaparecer de tu vida.

¿Tienes pensamientos suicidas? ¿Ya has buscado ayuda? ¿Crees que estos consejos pueden ayudarte? Déjanos tu testimonio en comentarios, puedes ayudar a otras personas que necesitan ayuda como tu.

Hasta la próxima semana!

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