lunes, 23 de febrero de 2015

¿Soy hipocondríaco/a?

La hipocondría es una preocupación en la que se piensa que los síntomas físicos son signos de una enfermedad grave, incluso aunque no exista ninguna evidencia médica para respaldar la presencia de un empeoramiento de salud.

Las personas que padecen este trastorno de ansiedad están constantemente concentradas y siempre piensan en su salud física y tienen un miedo irreal de tener o desarrollar una enfermedad grave. La hipocondría se presenta por igual en hombres y mujeres.

¿Qué facilita que se condicione el trastorno?

Entre los factores que facilitan el inicio de los cuadros de hipocondría, suelen encontrarse los siguientes:

1.- Experiencias anteriores con efectos sensibilizadores, por ejemplo, conocimiento de errores médicos, familiares enfermos, padre hipocondríaco, etc y factores de aprendizaje en relación con el propio cuerpo como costumbres sociales al expresar emocionalmente la enfermedad y las reacciones ante ella, capacidad amplificada para percibir las propias reacciones internas, y fallos en la forma de afrontar situaciones estresantes.

2.- Formación de creencias erróneas sobre los síntomas, la salud y la enfermedad. Además de una atención selectiva a aspectos negativos y tendencia a confirmar estas creencias erróneas.

3.- La presencia de un incidente crítico externo, por ejemplo, a nivel externo, muerte de un familiar, búsqueda de información sobre una enfermedad cuyos síntomas uno cree padecer o interno, presentar un estado de ánimo negativo que suele activar estas creencias y comportamientos señalados, desencadenándose así los componentes característicos de la hipocondría.

Síntomas

Los síntomas característicos de la hipocondría podemos dividirlos en tres niveles:

1.- Nivel cognitivo:

- Preocupación por el propio cuerpo y por padecer diversas enfermedades, en general graves.

- Rumiaciones constantes sobre síntomas, salud, enfermedad y sus consecuencias.

- Autobservación excesiva del propio cuerpo y tendencia a verlas como señal de enfermedad.

- Exceso de atención a las posibles consecuencias negativas, ignrando los aspectos más saludables de uno mismo y de la vida.

2.- Emocional-fisiológicos

- Elevado grado de ansiedad

- Temores que no corresponden con el peligro real

- Cambios constantes en el estado de ánimo

3.- Conductuales:

- Hablar habitualmente a personas cercanas e incluso extraños de las diversas dolencias y síntomas.

- Búsqueda de información en diversas fuentes (internet, médicos, foros, familiares, etc.

- Autoobservaciones y autoanálisis repetidos y manipulación de diferentes partes del cuerpo para comprobaciones excesivas. 

- Aumento de las visitas a médicos y especialistas, y posible deterioro de las relaciones con los profesionales.

- Disminución de otras actividades sobre todo de ocio y de relación social.

¿Qué hace que se empeore?

El trastorno comienza a gestarse cuando la persona comienza a tener algún pensamiento irracional y temeroso y este se repite hasta que la persona cae en lo que llamamos la "trampa de la ansiedad". 

Ante cierto estímulo (por ejemplo: notarme los latidos del corazón), en la persona se disparan una serie de pensamientos catastróficos e irracionales como (me va a dar un ataque al corazón), pensar esto, dispara su ansiedad por lo que su corazón comienza a ir más rápido. Entonces aparece lo que llamamos conductas de búsqueda de seguridad cómo preguntar a un familiar si cree que eso puede ser peligroso, buscar en internet o, incluso, ir a urgencias. Esta última conducta a corto plazo provoca una grata sensación de alivio pero, ahí es donde aparece la trampa, a largo plazo está haciendo que la próxima vez que aparezcan síntomas parecidos la probabilidad de buscar reaseguración sea mayor. 

Todo esto se agrava con:

- Continuas visitas a los médicos y a especialistas, sin encontrarse causa física al problema, y sin explicación satisfactoria. Por el contrario, hay pacientes hipocondríacos, que evitan continuamente cualquier consulta o exploración médica por temor a que se les confirme la enfermedad temida.

- Insistente búsqueda de información sobre enfermedades mediante diversas fuentes como internet, profesionales, familiares, etc.

- Rumiaciones constantes sobre síntomas, salud, enfermedad y sus consecuencias.

- Aparición de enfermedades reales que confirmen las creencias. 

- La persona centra la mayor parte de su vida en la vivencia de estar enfermo.

- Abandono de intereses y la falta de actividad llevan a atender más a las propias sensaciones.

- Atención excesiva a la persona y sus quejas por parte de sus familiares y personas cercanas.

Tratamiento

El tratamiento de la hipocondría  más eficaz es el cognitivo-conductual. Consiste en que la persona pierda el miedo a estar enfermo, cuando está sintiendo la sensación que teme. 

Normalmente es el propio pensamiento automático de estar enfermo el que genera un miedo y una angustia elevada y genera la sensación temida y se interpreta como enfermedad. Esa angustia es una sensación muy desagradable e inexplicable que genera más miedo. De esta manera, la propia ansiedad asociada al pensamiento de estar enfermo se convierte en un disparador de los miedos a la enfermedad. S

El tratamiento consiste por lo tanto, en trabajar esas creencias irracionales y pensar de manera más objetiva e irracional y enfrentarse a sensaciones corporales disparadoras y aceptarlas sin anticipar resultados negativos. 

¿No crees que puedes dejar de sufrir ya?

Ponte en manos profesionales...y empieza a disfrutar de la vida.

Hasta el próximo día!!

lunes, 16 de febrero de 2015

Curso inteligencia emocional para niños

Hoy os quiero presentar mi nuevo proyecto en Valencia junto a una gran compañera, amiga y profesional Mª Carmen Sahuquillo. Tenemos entre manos un curso para trabajar la inteligencia emocional en niños de entre 6 y 12 años que vamos a poner en marcha para el próximo mes de Marzo. 

¿Por qué trabajar la inteligencia emocional?


¿Nunca has pensado cuando has tenido un problema, ya de adulto, que hubiera estado bien que te hubieran enseñado a resolver problemas de forma más eficaz desde pequeño?, ¿llevar mejor las cosas cuando no salen como esperas?, ¿saber decir NO sin sentirte culpable? ó ¿haberte querido más o confiar más en ti desde hace muchos años?, tú aún puedes desarrollar todas estas técnicas, tengas la edad que tengas, pero imagina haberlo aprendido desde pequeño, estás pensando lo mismo que yo...cuantos disgustos nos habríamos ahorrado ¿verdad?


Ahora es la oportunidad de que tus hijos si que se beneficien de este aprendizaje y tengan más recursos conforme vayan creciendo y vayan atravesando situaciones más complicadas. 

¿A qué llamamos inteligencia emocional? 

Las emociones se encuentran en cada aspecto de nuestras vidas y de nuestro día a día. El saber controlarlas, gestionarlas y utilizarlas con la habilidad adecuada, nos permitirá sin duda afrontar nuestro día a día de una manera más eficiente.

Piensa por ejemplo en esos niños que presentan muy baja tolerancia a la frustración e incluso que no aceptan una negativa, niños que no respetan a su entorno y que el día de mañana están condenados a una realidad donde la infelicidad va a ser su rasgo principal con el que van a tener que vivir, al ser incapaces de comprender a los demás. Conocer, comprender y manejar las emociones es básico para que nuestros hijos se desenvuelvan adecuadamente en la sociedad.

Por lo tanto, es imprescindible en los niños para que adquieran competencias emocionales que les van a preparar para la vida, le permite estar atento y poder defenderse de posibles peligros sociales que le puedan acontecer, como por ejemplo el de las adicciones. 

Investigaciones, han puesto de manifiesto que las personas con escaso control y tolerancia emocional, son más susceptibles de caer en el mundo de las adicciones que aquellas cuyo control y tolerancia emocional es mayor.

¿Cómo se trabajará en el taller de Inteligencia emocional?


La metodología a que se llevará a cabo para la realización del proyecto será predominantemente activa. Concebimos la figura del niño como protagonista del proceso de aprendizaje, por lo que el objetivo fundamental es mantener activa la mente del niño mediante diferentes acciones educativas, provocándole el análisis, la observación, la curiosidad, y la crítica constructiva de las situaciones y acciones que se planteen.

Las características de la metodología propuesta son:

Globalización: En todo momento se va a estimular el desarrollo de todas las capacidades físicas, afectivas, intelectuales y sociales de forma globalizada junto con los sentimientos.

Afectividad: En este período los niños estructuran su mente por medio de las emociones.Necesitan expresar sus propios sentimientos para sentirse seguros e ir fortaleciendo las bases de los que en el futuro será su personalidad. Desarrollaremos en el niño las capacidades de comprensión, aceptación, amor, confianza y respeto, necesarias para ir construyendo su personalidad de forma saludable y satisfactoria.

Motivación: Cada niño dispondrá de su material personal y trabajarán con sus emociones, en un ambiente cooperador y a través del trabajo personal se sentirán involucrados en la actividad e identificados con los contenidos.

¿Qué vamos a trabajar?

 Reconocer mis propias emociones y las de los demás
- Autoconocimiento de uno mismo
- Fomentar una óptima autoestima
- Entrenamiento en habilidades sociales
 Aumentar su tolerancia a la frustración
- Conseguir ser más resilientes
- Aprender valores sociales
- Aumentar la capacidad para resolver problemas y conflictos
- Reforzar un pensamiento más sano y positivo
- Ser más asertivo
- Escucho a los que me rodean

¿Quieres que tus hijos participen?

Si eres de Valencia, éste es el curso que tus hijos necesitan para crecer más sanos y fuertes emocionalmente. 

Dirigido a:

Niños de 6 a 12 años que quieran desarrollar sus capacidades emocionales mediante recursos propios no potenciados ni explorados, para convertirse en más fuertes emocionalmente ante las adversidades de la vida.

Precio:

Sólo 40€/ mes

Lugar:

Mindfulness Centro Psicología. Avd Barón de Cárcer nº 26, pta 59, piso 3. 

                                                  (Valencia)

Horario:

El curso se impartirá dos días al mes que coincidirá con el primer y tercer viernes de cada mes de 17:00h a 18:30h o de 18:30h a 20:00h.

Forma de pago:

Del 1 al 5 de cada mes en efectivo en el centro o por transferencia bancaria.


¡APÚNTALES Y PREPÁRALES PARA SU FUTURO!

Si deseas más información o quieres reservar tu plaza, puedes hacerlo a través de las siguientes vías:

Teléfono: 645962654
Correo electrónico: psicoeducavlc@gmail.com

Hasta el próximo día!!