miércoles, 27 de agosto de 2014

7 Consejos para olvidarte del Síndrome Post-vacacional

Este próximo lunes miles de personas vuelven de nuevo al trabajo tras algunos días de vacaciones que en algunos casos es de casi 1 mes. Para muchos, ha sido un periodo de descanso deseado durante el resto del año, en el que han disfrutado con sus familias y amigos de estupendos momentos y ahora parece que se le han hecho cortos.

Ya hablamos en alguna entrada del pasado año del Síndrome post-vacacional, hoy queremos centrarnos en qué podemos hacer para que no nos invada la misma y así volver al trabajo lo mejor posible.

El regreso al trabajo después de las vacaciones puede ser motivo de depresión, ansiedad y otros síntomas de estrés que afectan a nuestra rutina laboral. Estos síntomas que reflejan un estado de ánimo que se expresa mediante un rechazo al trabajo tras este período más o menos prolongado de vacaciones se caracteriza por irritabilidad, astenia, tristeza, apatía, insomnio, dolores musculares, tensión, nauseas, taquicardias, sensación de ahogo y problemas de estómago, etc.

¿Por qué se produce?

La principal causa es el horario irregular, seguida del cambio en el ritmo diario y en los ciclos y rutinas cotidianas, cambio en las comidas y sobre todo, en nuestra actividad social y de relaciones. Si a todo esto le añadimos la vuelta a un entorno de demandas y exigencias y a un ritmo que nos hace modificar bruscamente nuestros hábitos de las últimas semanas, tenemos muchas posibilidades de ser víctimas del conocido síndrome post-vacacional. 

7 consejos para empezar con ánimo en el trabajo

-. Vuelve unos días antes. Intenta no volver de tus vacaciones justo el día antes de tu reincorporación al trabajo. Esto puede provocar que tu vuelta al entorno laboral sea demasiado brusca. Planifica tu vuelta del lugar de vacaciones manera que lo hagas al menos un par de días antes de la vuelta al trabajo, así tendrás tiempo de llegar a casa, deshacer las maletas y descansar un poco antes de tener que retomar las responsabilidades propias de tu empleo y de la vuelta a la normalidad.
 
Estar unos días en casa relajándote antes de volver al trabajo sin duda servirá de colchón en tu vuelta a la rutina diaria, haciéndola mucho más llevadera y evitando, en gran media, la aparición del síndrome de la depresión post-vacacional.

-. Si puedes... no te reincorpores al trabajo un lunes. La perspectiva de tener toda una semana por delante empeorará las cosas y reforzará tu posible desánimo. Tampoco es recomendable que te reincorpores a tu puesto de trabajo un viernes, ya que así, no conseguirás hacer el rodaje necesario para superar con éxito la vuelta de las vacaciones. Por eso, lo más adecuado es que te reincorpores miércoles o jueves. Así como máximo tendrás que trabajar tres días, tiempo suficiente para volver a acostumbrarte a tu entorno laboral sin tener que desesperarte por la larga semana que tienes por delante.

.- Comienza de manera gradual. El primer y segundo día empieza con calma siendo consciente de que tu rendimiento irá aumentando en un par de días. Debes integrarte en tu actividad profesional cuanto antes y si puedes, nos apoyaremos con una buena dosis de comunicación con nuestros compañeros para ponernos al día.

.- Retoma la vuelta al trabajo con una actitud positiva. Ten una actitud de reencuentro con la vida cotidiana y con tu tarea, esta es tu meta para los primeros días sin intentar alargar este proceso inútilmente.

.- Haz planes de futuro. Recuerda, que tu trabajo, además de  formar parte de tu vida y de ser uno de tus motivos de realización personal, es lo que te permite vivir y permitirte hacer planes de futuro. Por lo tanto, la vuelta al trabajo es un momento ideal para planear nuevos viajes y/o proyectos, esto hará que acudas al trabajo cada día con la certeza de que tu esfuerzo diario hará posible que esos planes se hagan realidad a medio/ largo plazo. Así que, cuando te encuentres en la recta final de tus vacaciones y esos primeros días de trabajo, siéntate sólo o con tu pareja y piensa y comenta qué cosas te gustaría hacer en tu próximo periodo vacacional. Estas ilusiones y proyectos conseguirán que vuelvas a tu puesto de trabajo más animado y con fuerzas renovadas.
 

.- Acepta que tus vacaciones han terminado. Tu esfuerzo durante el año se ha visto recompensado con unas agradables y reconfortantes vacaciones bien merecidas, pero... ¿Qué más puedes pedir? ¿Por qué debería amargarte el hecho de que tienes que volver a tu vida cotidiana y al trabajo? En lugar de pensar de esta manera, acepta el hecho de que tu periodo de descanso ha finalizado, intenta sentir y vivir la satisfacción que obtenida después de pasar unos fantásticos días de vacaciones con los tuyos y vuelve al trabajo con esa sensación, así, conseguirás realizar la vuelta a tu puesto laboral con optimismo y energía.

¿Tú como afrontas la vuelta de las vacaciones? ¿Eres de los que se deprimen o lo tomas con buen humor?

Hasta el próximo día! 

miércoles, 20 de agosto de 2014

Falsa autoestima

¿Has conocido alguna vez a alguien con la autoestima por las nubes? Me atrevería a decir que todos hemos conocido en alguna situación alguien así. Es esa típica persona que da la impresión de estar completamente segura de sí misma y de que se come el mundo. Hasta ahí bien, incluso es una actitud adecuada, pero su forma de hablar, de enfocar las situaciones hace que a veces nos saque de quicio porque sentencia cuando habla, está encantada de conocerse y lo que es peor intenta imponer su opinión o anula la de los demás. Como veréis, algo no cuadra ya que, si tuviera esa persona una autoestima equilibrada ¿Se mostraría así? Yo creo que NO.

Acuñamos el término de falsa autoestima, cuando creamos una imagen como protección, para aparentar que no tener complejos, sentimientos de inferioridad, inseguridad, y así,  que no nos hagan daño y sobre todo para aparentar y recalcar que somos seguros y confiamos en nosotros. Frecuentemente, las propias personas que crean esta falsa autoestima, no son conscientes de que la poseen baja, ya que con las herramientas que van empleando para enmascarar la verdad, acaban creyéndose que gozan de un gran amor propio. 

Por el contrario, otras personas si que son conscientes de su problema, muchos se ponen máscaras que no tienen nada que ver con ellos mismos voluntariamente. Tapando así sus debilidades, sintiéndose a salvo y logrando que los demás no se enteren de su problema. 

Esta apariencia puede ser creada, en una o en varias áreas de la vida (trabajo, amistades, casa, con determinados familiares, etc), para compensar esta debilidad o carencia de alguna habilidad. Por ejemplo, encontramos casos en los que una persona puede tener una alta autoestima laboral y ser realmente muy competente en su trabajo, pero puede manifestar un significativo déficit en el área personal y ser incapaz de relacionarse con los demás o ser incapaz de encontrar pareja. 

¿Cómo se manifiesta?

Las personas que presentan una baja autoestima "externa", es decir, que la manifiestan tal cuál y los demás se dan cuenta de ella, tienden a desarrollar estrategias que les permiten evadirse de la realidad con la finalidad de no afrontar sus sentimientos de ineficacia ante la vida en general. Por el contrario, las personas con falsa autoestima se escudan en los éxitos profesionales u otros "logros" porque precisan sentirse valorados y reconocidos, por ejemplo utilizan, su profesión, un cargo, las pertenencias que tenga, etc, ya que consideran que les dan identidad y les aportan seguridad. 

Presumir de quienes somos, de lo que hacemos o de lo que tenemos, incluso, criticar y denigrar a los demás es un mecanismo de defensa de nuestra mente para contrarrestar esa carencia de estima hacía uno mismo. 

El no sentirse valiosos y considerarse en una situación de desventaja o inferioridad, buscan atacar a los demás mostrando esa imagen de creerse los mejores y de ser superiores llegando hasta a ser malos y crueles. Su táctica es que al no quererse ni respetarse a sí mismo intenta colocarse en situaciones de poder y superioridad desde donde cree nadie se enterará de su problema. Por lo tanto, uno de sus pocos placeres de la vida será convertir a aquéllos que tienen éxito en su vida personal y laboral en objetivo o diana de sus críticas y opiniones.

¿Cuáles son los rasgos que la delatan?
  • Sentimientos de superioridad
  • Envidia 
  • Crítica constante a los demás y a sus debilidades
  • Crueldad 
  • Prepotencia 
  • Orgullo, ya que, no son capaces de reconocer que han cometido un error y mucho menos de pedir perdón.
  • Egoísmo 
  • Arrogancia
  • Faltas de respeto hacía los demás
  • Insensibilidad 
  • Autoritarismo 
  • Irritabilidad 
  • Inestabilidad emocional 
  • Querer ser el centro de atención y lucirse ante los demás, son fanfarrones, presumen de cosas que han hecho y alardean de ello.
  • Inflexibilidad 
  • Resentimiento 
  • Manipulación 
  • Autoengaño 
  • Exageración
¿Qué puedo hacer?

Una vez una persona ha desarrollado, este tipo de autoestima y la desarrolla de forma exagerada es difícil que lo reconozca y mucho menos que lo considere un problema. De hecho presentan cierta predisposición de desarrollar determinados trastornos psicológicos como el narcisismo, manía o depresión

Te proponemos para llevarlo mejor lo siguiente:

-. Ponles límites

No pueden hacer todo lo que quieren, hay normas que cumplir y no todo gira en torno a ellos. No les des todo lo que piden y deseen ya que tienen que entrenar su tolerancia a la frustración, y aguantar cuando las cosas no son como uno quiere, ya que, te hace fuerte.

-. Su conducta tiene que tener consecuencias

Hacer las cosas bien y hacerlas mal tiene consecuencias muy diferentes y cada persona elegimos cuál queremos que sea nuestro comportamiento. Si aprendemos esto, tendrá que reconocer su responsabilidad y resolverá sus problemas sin culpar a los de su alrededor.

-. Enséñale que no es el mejor ni siempre puede tener la razón

Tienen que aprender que no son perfectos y no serlo los prepara para aceptar sus fallos y aprender de esos errores. Comprender esto evitará la constante comparación con los demás.

Y tú... ¿conoces a alguien con falsa Autoestima?

jueves, 14 de agosto de 2014

Los 14 errores más habituales a la hora de hacer dieta

Parece claro que en muchos casos existe una propensión biológica heredada que facilita tener problemas de peso. Si un niño/a tiene un padre/madre obeso, tiene un 40% de probabilidad de padecer problemas de peso en su vida y si ambos padres son obesos el porcentaje de probabilidad asciende a un 80%. Aunque estas estadísticas no necesariamente significan que hay una base física para el exceso de peso, porque se puede aprender a comer de más, es más probable que exista una vulnerabilidad de base orgánica. No se sabe con total precisión cuál es, probablemente tener metabolismos más lentos de entrada o tener o generar más células grasas (adipocitos) que los demás.

¿Por qué tenemos exceso de peso?

Además de motivos más genéticos o biológicos qué otras causa principal nos puede llevar a presentar un exceso de peso:

-      Balance energético desequilibrado: Razón principal del exceso de peso. Por ejemplo, si una mujer de 20 años tiene un metabolismo basal de 1700 kilocalorías y un gasto energético de 300 kilocalorías, pero su ingesta calóricas es de aproximadamente 2600 kilocalorías/día, inevitablemente acabará engordando, aunque no sea propensa biológicamente a ganar peso.

Este desequilibrio en nuestro balance energético que hace que comamos de más puede deberse a tres motivos:

.- Modelado paterno. En muchos casos porqué desde pequeños hemos aprendido a comer en exceso. Si nuestros padres ya comían de más hemos podido aprender a comer de más y lo llegamos a considerar lo “normal”.

.- Surge la ocasión. Seguramente te ha pasado más de una vez una situación como está, has desayunado bien, bajas a la panadería a comprar el pan y te encuentras con unos croissants recién hechos y que huelen deliciosamente. Sin tener hambre s comiéndote un par de ellos. Ver, oler o incluso hablar de alimentos que nos parecen apetitosos puede llevarnos a comer en momentos que no teníamos hambre.

.- Mecanismo compensatorio o controlador de emociones negativas. Comer además de ser placentero puede bloquear malestar emocional como tristeza, nerviosismo o enfado. Muchas personas aprendemos a reducir este tipo de emociones dándose un atracón o sencillamente comiendo alimentos que más les gustan. Como imaginas, no es un buen método, no sólo porque te hace engordar, sino porqué luego te sientes culpable.

Los 14 errores más frecuentes a la hora de perder peso

1. Comer excesivamente. Bien copiosamente dentro de las comidas principales o bien picoteando entre horas, o ambas cosas.

2. Consumir alimentos muy calóricos. Por ejemplo, productos lácteos con toda la grasa o dulces.

3. Hacer dietas muy rígidas, muy bajas en calorías, que hace que te mueras de hambre, ralentizando tu metabolismo y/o provocando atracones compulsivos que llevan a ingerir una gran cantidad de comida y puede favorecer la bulimia o incluso la anorexia.

4. Saltarse comidas, creando estados de desnutrición y haciendo que la persona afronte la siguiente comida con excesivo apetito.

5. Abusar de los alimentos Light. Aunque de vez en cuando pueden ser una buena alternativa, no tienen tan pocas calorías como crees y como el fabricante promete, y sobre todo no son sanos, están muy manipulados.

6. Ser demasiado estricto hasta llegar a obsesionarse. Adelgazar es un proceso largo y difícil. Hay que prepararse para cometer errores, es más, es bueno esperar errores.

7. No beber suficiente agua. Beber agua mineral abundante facilita el proceso de usar la grasa acumulada como energía.

8. Beber mucho alcohol. El alcohol tiene casi el doble de calorías que los carbohidratos y las proteínas.

9. No contar las calorías de los líquidos. Atención a los refrescos, infusiones y al café, por el azúcar añadido.

10. Comer demasiado poco durante mucho tiempo. Cuando el organismo recibe muy pocas calorías durante periodos muy prolongados se adapta, el ritmo metabólico desciende y cuesta mucho perder peso.

11. Comer en exceso alimentos con poco valor nutricional. Abusar de comida muy procesada: conservadas, congelados y platos precocinados o bebidas muy elaboradas. Son calorías vacías, que proporcionan energía, quizá demasiada, pero con escaso valor nutricional. Además, tienden a ralentizar el metabolismo basal y son insanas.

12. Limitar la ingesta calórica a un número muy reducido de alimentos. Por ejemplo, hacer una dieta donde sólo se coma pescado a la plancha y ensalada. Aunque los primeros días de estas dietas son eficaces, se vuelven rápidamente monótonas, la motivación disminuye y se abandonan.

13. Tomar diuréticos o laxantes. La grasa es grasa y no tiene nada que ver con el agua. Los diuréticos van a hacer que pierdas líquido, y así pierdas peso, pero no pierdes grasa. Además son sustancias muy peligrosas. Si se abusa puede aparecer un estado de deshidratación, que en casos graves, puede provocar fallo renal o parada cardíaca.

14. No incluir hacer más ejercicio físico. Si hacemos ejercicio físico, podemos comer más y aún así seguir perdiendo peso. 

¿Qué opinas de estos errores? ¿Has cometido alguno a lo largo de tus intentos de perder peso?

Hasta el próximo día!

jueves, 7 de agosto de 2014

¿Puedo ser soltero y feliz?

¡Estar sin pareja no es algo de lo que debas avergonzarte tengas la edad que tengas!. En este momento vivimos en un entorno en el que gran parte de las relaciones se acaban y las que son sólidas y continúan no hay garantía de que duren para siempre. 

Si tu situación es la primera opción, piensa que hay mucho de lo que disfrutar en la vida, y la soltería tiene muchas ventajas que aquellas parejas que tu envidias no tienen. Así que déjate de envidias y ponte las pilas!

No hace tanto tiempo, las mujeres que a partir de cierta edad no tenían una relación estable llevaban colgada la etiqueta de “las solteronas”. Con los hombres, la sociedad era algo más indulgente, pero igualmente los “solterones” se consideraba tipos raros y extravagantes.

Hoy en día, los "singles" de ambos sexos abundan por distintas razones: El creciente aumento de las separaciones matrimoniales que devuelve a muchas personas a la soltería es una de ellas, pero también existe un cambio de mentalidad, ya no nos conformamos con un amor a medias. Los hombres no solo necesitan a una mujer que les cuide, de la misma manera que las mujeres actuales no necesitan un hombre que las mantenga. Todo esto nos vuelve, a todos, más exigentes y hasta más intransigentes con el sexo opuesto.

¿Crees que se acaba el mundo?

En estos casos las películas, libros, tv, etc nos hacen un flaco favor. Muchas películas, programas de televisión y canciones nos hacen creer que estar en una relación es lo mejor y que una persona no puede ser feliz estando sola. Esto simplemente es falso. Estar solo, es cierto, que es muy diferente a estar en una relación pero no es horrible. A pesar de que puedes encontrarte solo, a veces, vas a salir adelante y a ser feliz. Si hace poco tiempo que estás solo, es posible que necesites un tiempo para habituarte a estar solo de nuevo, pero ocurrirá y alcanzarás la felicidad.

A lo largo de la vida nos enseñan que tener una pareja es lo “ideal”, y si no la tienes toda la familia empieza a preguntarte por qué y a formular hipótesis de qué puede estar pasando. Sin embargo existen ciertas razones para no tener pareja y si esta es tu situación habrá que buscar el equilibrio y el bienestar con uno mismo. 

¿Cómo puedo disfrutar estando soltera/o?

- Mímate. Cuidar tu cuerpo y sentirte bien contigo misma mejorará tu estado de ánimo. Sal y ves a la peluquería, a hacerte la manicura, disfruta de un día en un spa o ves a que te den un masaje. Porque no tengas alguien a quien impresionar o complacer no significa que tienes que dejar de complacerte a ti misma. Eres una persona fuerte, independiente, que merece lo mejor ¡Así que regalatelo a tí misma!

-. Acepta el fin de la relación.  Aunque la persona perfecta para ti, si realmente quieres, se encuentre en alguna parte, falta algún tiempo para encontrarla. Pensar en tener o buscar rápidamente una nueva relación no es la mejor manera de estar nuevamente feliz. Observa que un montón de personas también están sin pareja y son felices con su situación, y con el tiempo tu también te sentirás así.

.- Acepta tus sentimientos. No sientas vergüenza por estar soltera ni aparentes ser más fuerte de lo que te encuentras en realidad. Si eres una mujer de pareja y te gustaría tenerla dilo a las personas de tu entorno. Y si te sientes feliz estando sola tampoco te sientas incómoda. Seguramente en tu educación se instauraron valores que te hicieron creer que no te sentirías realizada sin pareja. Por suerte, los tiempos han cambiado y los estereotipos se rompen gracias a personas valientes y con iniciativa.

.- Programa eventos sociales con amigos frecuentemente. Crea y mantén fuertes lazos de amistad, ya que estos casi siempre sobreviven a otros tipos de relaciones y proporcionan un vínculo de conexión muy significativo. Ves a fiestas, al cine, visita museos, a la playa, etc, haz una lista y verás cuantas cosas podéis hacer tus amigos/as y tú juntos para divertiros.

.- ¡Prueba con un nuevo hobby!. ¿Qué es lo que siempre has querido hacer y aún no has hecho? Aprender a tocar la guitarra, ir a clases de claqué, plantar un jardín, escribir una novela, cocinar algún plato distinto? Ahora es el momento de hacer cualquier cosa que alguna vez hayas deseado.  Prueba con algo nuevo que pueda ayudarte a desarrollar nuevas habilidades, amistades y aumente tu autoestima y tu sensación de estar orgulloso/a de ti mismo.

-. Mejórate. Ahora que tienes más tiempo libre para realizar actividades saludables y de ocio que te harán sentirte bien, vuelve a diseñar tu vida para que se adapte verdaderamente a tus intereses actuales. Participa en actividades con las que disfrutes y que te ayuden a mantener un estilo de vida saludable. Retoma viejas aficiones que has dejado de hacer. 

-. Mírate en el espejo. Ves al espejo y di cosas que te gusten de ti mismo. Repítete frases como "Yo soy una persona fuerte y guapa" y dile a tu reflejo que te quieres. No puedes esperar que otros te hagan feliz, tu eres la principal persona que puede hacerte dichoso.

-. ¡Vive tu realidad y déjate de envidias!. Deja de preocuparte de porque la mayoría de los que te rodean tienen relaciones, ni pienses que tú también las necesitas. Todas esas parejas felices que salen en la tv, películas, etc son productos para ganar dinero y obtener rankings más altos en televisión. Olvídate de esas fantasías poco realistas de tu "alma gemela" y vive el "aquí y ahora" lo que tenga que llegar ya llegará, no te anticipes.

Y tu...¿Estás soltero y feliz? Cuéntanos como lo haces!!

Hasta el próximo día!