martes, 24 de junio de 2014

Ideas para mantener tu relación este verano

Las vacaciones son un periodo crítico en las relaciones de pareja, ya que, muchas parejas en esta época rompen. Pero estar más tiempo juntos no tiene por qué descomponer el vínculo. En este artículo voy a darte algunas de las claves para ayudarte a que tu relación sobreviva a los peligros de la convivencia estival. 

A lo largo del año, las parejas están sumergidas tanto en sus vidas, que no les es posible sacar tiempo para dedicarse el uno al otro, para comprenderse, para entenderse, para quererse, ni siquiera para cansarse de la relación. Pero cuando llegan los meses de verano, con las vacaciones y el aumento del tiempo libre es cuando nace el problema, y a veces incluso más si hay niños en la pareja.

Las vacaciones pueden convertirse en el momento perfecto para unir más a la pareja y reforzar la relación. Pero, como ya hemos comentado, también puede convertirse en el detonante para la ruptura. Después de estos meses veraniegos, en los medios de comunicación nos machacan con estadísticas nada favorables sobre este tema.Las estadísticas del año pasado decían que siete de cada diez parejas españolas habían reforzado su relación tras el verano, pero en nuestro subconsciente acaba dirigiendo nuestros pensamientos a esas tres parejas restantes y puedes pensar ¿Y si este año yo acabo en la lista de las parejas desafortunadas?

Las vacaciones no es la única solución

El error más significativo que cometen muchas parejas que ya tienen problemas de base es que esperar demasiado de las vacaciones. ¿Qué quiero decir con esto? Pues que piensan que las peleas y los continuos conflictos que han ido apareciendo a lo largo del año van a desaparecer nada más poner pie en el destino de vacaciones, y esto no es así por lo menos en la mayoría de los casos.

Cuando las expectativas que tenemos sobre "cómo deben ser las vacaciones", nos lleva a desarrollar afirmaciones "las vacaciones tienen que resolver nuestros problemas", "las vacaciones van ser ideales" o "debemos pasarlo bien juntos y que todo sea precioso", con todo esto lo más probable es que no ocurra todo a la perfección y que nos llevemos una gran decepción y frustración. 

Solventar todas las frustraciones y desencuentros en menos de 15 días es una utopía. Las vacaciones pueden mejorar la comunicación en la pareja, siempre y cuando haya interés por ambas partes, pero ni el paisaje más maravilloso y exótico del mundo será capaz de hacer desaparecer los problemas que puedan existir de base.

Claves para fortalecer la pareja este verano

- Mantener unas expectativas realistas. No esperéis demasiado de las vacaciones y evitar crearos expectativas de que va a ser la solución de los problemas de convivencia que podéis presentar. 

- Planear las vacaciones juntos. Tratar de llegar a un acuerdo sobre el destino y sobre las actividades que puedan ser gratificantes para los dos de manera que los dos hagáis aquellas cosas que os apetezca hacer sin que ninguno renuncie a sus apetencias.

- Incluir a los pequeños de la casa en la planificación de las vacaciones. Tener en cuenta sus preferencias y necesidades, y hacerles partícipes de los acuerdos, siempre y cuando, tengan edad de participar.

- Tomaros las vacaciones como un "empezar de cero" y no saquéis los problemas anteriores. Desplazar el foco de atención a lo positivo y centraros en volver a descubrir los momentos felices y placenteros de la relación y en aquellas cosas que os gustan de la relación.

- Encuentra momentos para realizar actividades solos. No es imprescindible hacerlo todo juntos, lo importante es la calidad del tiempo compartido y no la cantidad. De hecho, es importante cada uno mantener sus propios hobbies y gustos y encontrar un espacio dentro de la pareja para disfrutarlos.

- Cultivad la flexibilidad entre los dos y promoved la tolerancia y  la comprensión. Pensad en hacer al otro las cosas que a ti te gustaría que hicieran contigo.

¿Qué os parecen estos consejos? ¿Creéis que es importante ponerlos en práctica?

Hasta el próximo día!

jueves, 19 de junio de 2014

¿Estoy atrapado en una relación tóxica?

Las relaciones tóxicas pueden producirse en cualquier entorno de tu vida ya sea dentro de tus amigos, en tu familia, en el entorno laboral y un largo etc. Esta relación te absorbe y te encuentras inmerso en un bucle negativo del que realmente es complicado salir.

Estas relaciones son las que de la manera que sea, una o ambas personas inmersas en la relación terminan con grandes heridas y afectadas físicamente, emocionalmente o psicológicamente.

Cómo saber si estás en una relación tóxica

- Tienes temor o bastante preocupación a la hora de expresarte y/o no lo haces libremente.

- Si te paras a pensar, cuando estás con esa persona, te encuentras más tiempo sintiéndote ansiosa o triste que feliz y tranquila.

- Desconfías de esa persona.

- Tu estado de ánimo o bienestar depende de cómo se encuentra tu relación con él/ella.

- Oscilas entre momentos de gran enfado o desesperación y te alteras hasta puntos que nunca creíste poder llegar.

- Sientes y piensas que das más de lo que recibes a cambio.

- Sientes que te infravaloran y agredido verbal o físicamente.

- En numerosas ocasiones preferirías no estar con esa persona.

- Sientes que te manipulan cuando muestra sentimientos de culpa.

- Utiliza el sarcasmo y el tono irónico para hablarte.

- Destruye tu autoestima y tu capacidad a la hora de tomar decisiones. 

Si has respondido que sí a más de 4 de estos ítems te encuentras inmerso en una relación tóxica.

¿Por qué no rompes una relación tóxica?

Hay diversas razones por las que una persona puede seguir manteniendo una relación tóxica a pesar de los efectos negativos que le produce, a continuación mostramos algunos de ellos:

- Baja autoestima. Puede que pienses y mantengas creencias del tipo "no merezco que me tengan respeto", "no merezco que me presten atención y cuidado"; Si tus pensamientos se acercan a creer que no te mereces la atención, el respeto o el amor de otra persona, considerarás al que esté a tu lado qué es tu salvador y te engancharás a él/ella como un clavo ardiendo ya que pensarás qué sin él no eres nada.


- No estar sola. El miedo a estar sola/o es uno de los grandes motivos que inician y mantienen una relación tóxica, ya que, permites cualquier cosa con tal de estar con alguien aunque realmente no te aporte lo que honestamente buscas o necesitas. Puede convertirse en una dependencia emocional. 

- Pensar qué es posible cambiar su personalidad. Puede que pienses que su forma de ser es pasajera y que puedes cambiar su personalidad, que has llegado a su vida para convertirlo en otro ser humano más bueno. Aferrarte a la creencia de qué por estar contigo va a comportarse de manera diferente, es una senda que te va a conducir a sufrir. 

- Mantener el rol de víctima. Abdicar y aferrarte a la creencia de que nadie te va a querer o a aceptar como esa persona lo hace que te ofrece pasar con él/ella su tiempo o a vivir contigo. Si te mueves dentro de este rol estas originando y aceptando que eres una víctima. 

¿Estás inmerso en una relación tóxica? ¿Qué la está manteniendo?


martes, 17 de junio de 2014

Día de preguntas y respuestas

Buenos días a tod@s, hace poco hicimos dos años del blog y he pensado recompensaros haciendo un día de preguntas y respuestas, pero preguntas razonables, claro, porqué responder 100% algo sobre psicología es muy difícil pero os intentare hacer una visión general del tema, tenerlo en cuenta, no habrán diagnósticos!

Podéis hacer una pregunta por persona, sobre algo de psicología que os preocupe, algo que no entendáis, alguna duda sobre si podéis mejorar algo, etc.
Simplemente imaginaos que hemos ido a cenar 20 seguidoras y me decís: "Amparo, te puedo hacer una pregunta?" Yo diría que sí obviamente y la respondería, pero no podríamos monopolizar la cena, ni podría explicar de palabra los pasos para algo difícil, etc.

Dicho esto... la dinámica es la siguiente:

1.- Dejad un comentario con vuestra pregunta
2.- Yo en algún momento volveré a responderla dadme tiempo ;)

Además, todas podéis ver la pregunta del resto y también la respuesta, de modo que no solo os ayude vuestra pregunta sino también las de los demás.


Una vez todo esto dicho, empezamos!!

martes, 10 de junio de 2014

Síndrome de Diógenes

Algunas veces escuchamos alguna noticia en la TV comentando que se ha desalojado el piso de una persona mayor, que acumulaba cientos de kilos de basura debido a qué padecía el síndrome de Diógenes, pero ¿qué es eso de Diógenes?, ¿a quienes le afecta?, ¿cómo podemos prevenirlo? Te descubro todas las claves sobre este trastorno en este post.

¿Qué es el síndrome de Diógenes?

El síndrome de Diógenes toma su nombre del filósofo de la antigua Grecia Diógenes de Sinope, también apodado y conocido como ‘el Cínico’, aunque este personaje, al contrario de las personas que sufren este trastorno, se deshizo de todas sus pertenencias, predicando la austeridad y la frivolidad de los convencionalismos sociales. Sin embargo, como ocurre en este síndrome, se caracterizaba por vivir en solo y aislado e, incluso, despreciaba los usos sociales, algo que si comparten los pacientes con el síndrome.
Afecta mayormente a personas mayores, y hace que descuiden los hábitos de higiene, la alimentación y que se aíslen a nivel social, mientras acumulan todo tipo de objetos, incluso basura. Este acumular objetos, puede provocar problemas de convivencia con sus vecinos debido precisamente a esa basura que puede oler mal, e incluso,atraer insectos o ratas.
Suelen aislarse socialmente, se recluyen en su propio hogar y abandonan su higiene, todo esto hace que vivan voluntariamente en condiciones de pobreza extrema. El anciano suele exhibir un absoluto abandono tanto en su autocuidado como en la limpieza de su hogar. Suelen reunir grandes cantidades de dinero en su casa o en el banco sin tener conciencia de lo que tienen. Por el contrario, asumen que su situación es de pobreza extrema, lo que les induce a ahorrar y guardar artículos sin ninguna utilidad. 

Causas del síndrome de Diógenes


Es un síndrome específico de personas ancianas, que acaban descuidando sus hábitos de higiene, y puede crearse por el simple aislamiento social que les lleva a la falta de contacto con otras personas, o también puede ser producto de un problema psiquiátrico que lo desencadene, como depresión mayor o demencia. De todo esto, la importancia de establecer un diagnóstico con la mayor exactitud posible para tratar los trastornos asociados en caso de que existan, ya que son los que mantienen el síndrome.
Hay que evidenciar que, a pesar de considerarse un síndrome que afecta sobre todo más propiamente a ancianos, algunos de sus síntomas pueden comenzar a presentarse de forma muy precoz en la adultez. Toda esta soledad y aislamiento social que padece la persona, le llevan a una rigidez de pensamiento, autoalimentado, con el que justificará cualquier acción. La principal causa de su problema de aislamiento suele ser la pérdida de la pareja, algo que puede suceder en cualquier momento.
Tratamiento
Si la persona está incapacitada para tomar decisiones, o si acepta la ayuda que se le ofrece, el tratamiento del síndrome de Diógenes consta de una intervención que presenta las siguientes medidas:
  • Retomar el cuidado adecuado de su higiene personal, de manera que rescate su imagen, con la que pueda presentarse ante los demás sin producir sentimientos de rechazo o pena.
  • Intervenir en su dieta, para tratar de calmar los efectos negativos que ha tenido sobre su organismo una inadecuada alimentación, además de para ganar peso.
  • Intervención familiar, donde se trata de implicar a los familiares más cercanos para que comprendan que la situación del paciente se debe a un trastorno en su conducta, y no tanto a un deterioro propio de su edad.
  • Trabajo a nivel cognitivo con terapia psicológica, para tratar de combatir los pensamientos negativos sobre la próxima llegada de una nueva situación de crisis o pobreza, y de lo innecesario de acumular.
  • Limpieza completa y profunda de la basura acumulada, necesitando a veces para ello usar productos industriales de desinfección.
  • Tratamiento farmacológico, cuando se requiera, en el caso de que el síndrome de Diógenes se presente junto a otro trastorno como depresión mayor, obsesión y/o adicción.
¿Conocíais de dónde venia este síndrome? ¿Sabíais con exactitud en qué consistía?

Hasta el próximo día!!

martes, 3 de junio de 2014

¿Qué son las parafilias?

A diferencia de lo que solemos pensar en el momento de comenzar nuestra vida sexual, hay muchas más formas de conseguir el placer y van mucho más allá del simple contacto con una persona o con nosotros mismos. El sexo es uno de los más grandes tabúes en todo el mundo, pero esto se agrava si se trata de parafilias. Ignorante es el que cree que sobre gustos no hay nada escrito... hablemos hoy sobre las parafilias y sus múltiples tipos.

¿Qué es una parafilia?

El diccionario de la Real academia Española las define como un desvío de índole sexual. Se trata de una conducta íntima donde el placer es obtenido mediante una actividad diferente a la relación sexual en sí misma, ya que hablamos de una serie de comportamientos sexuales considerados, en mayor o en menor medida, extraños e irregulares en un momento y lugar determinado de la historia.


Las parafilias se según el DSM-IV-TR (Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales) se pueden clasificar como un grupo de trastornos cuya sintomatología esencial es la presencia de necesidades y fantasías intensas y repetitivas que generalmente supone: 1. Objetos no humanos, 2. Sufrimiento o humillación propia o del compañero, 3. Niños o personas que no consienten o toleran ese comportamiento. El diagnostico solo debe hacerse si el individuo a actuado de acuerdo a estas necesidades.

Este comportamiento, como ya hemos comentado, suele implicar fetiches sexuales y tanto la excitación como la gratificación sexual del individuo depende de fantasear y/o practicar actos sexuales atípicos y en muchos casos límite.

Una parafilia puede girar en torno a dos factores principales: el fetiche sexual puede ser un objeto (por ejemplo ropa interior, muñecos, animales) o bien la situación o actuación del fetiche sexual (una experiencia como dar órdenes, provocar o recibir dolor, arriesgarse al peligro). Hay quienes suponen que aquellas personas que practican algún tipo de parafilia lo hacen porque se han cansado del sexo más convencional y esto ya no los satisface, buscando placer de otras formas.

Un ejemplo clásico de concepciones socialmente aceptadas o rechazadas es el caso del sexo oral o la masturbación, las cuales eran parafilias y dejaron de ser a comienzos del siglo XX.

Tipos de parafilias

Entre las parafilias más "conocidas" podemos encontrar:

-. Acrotomofilia: excitación por personas con algún miembro amputados.

-. Agorafilia: atracción por realizar prácticas sexuales en lugares públicos.

-. Asfixiofilia: estrangular, asfixiar o ahogar a la pareja en el acto sexual, con su consentimiento y sin llegar a matarla.

-. Fetichismo: fantasías y deseos a partir del uso de objetos o partes del cuerpo que son el centro de su atención.

-. Necrofilia: atracción sexual por los cadáveres.

-. Pedofilia: atracción hacia personas menores de edad.

-. Sadismo: experimentar placer erótico al provocar dolor físico o humillación en la pareja.

-. Zoofilia: atracción sexual hacia animales.

-. Vouyerismo: consecución de placer sexual mediante la visión de los genitales o de los actos sexuales que realizan otras personas.

-. Froteurismo: excitación al frotar los genitales con el cuerpo de un desconocido en una multitud. 

Tratamiento

Tratar las parafilias es un reto para la psicoterapia, la psiquiatría, la criminología y otras disciplinas. El objetivo es que el paciente abandone la parafilia que hace daño a terceras personas como lo son la pedofilia, exhibicionismo, frouterismo, voyeurismo, etc.

Muchos pacientes pueden ser ayudados a vivir más satisfactoriamente que como se encuentran, alcanzando un mejor control consciente y autodiciplinado por medio de asesoramiento y de la terapia psicológica y psiquiátrica.

¿Conocíais las parafilias? Espero vuestras respuestas.

Hasta el próximo día!