miércoles, 3 de diciembre de 2014

10 claves para elegir un buen psicólogo

"Buscar psicólogo" puede ser una situación bastante posible en cualquiera de nosotros a lo largo de nuestras vidas. A casi todo el mundo puede llegarle el momento de necesitar ayuda psicológica de algún tipo. Normalmente el primer paso y, a veces, el más complicado, es ser conscientes de que la necesitamos, lo segundo es aceptarla y decidir que queremos ponernos en manos de un profesional, y a partir de aquí, surge la duda ¿A qué psicólogo acudir si hay miles por Internet?, ¿Cuál será el más adecuado para mi y mis necesidades? En esta entrada voy a intentar ayudarte!

¿Con cuál me quedo?

Podemos intentar diferentes formas para encontrar referencias que nos ayuden a elegir un buen psicólogo/a. Lo ideal es buscar información sobre profesionales en función de lo que te ocurra, ya que es posible, que encuentres a alguien más especializado en el área, pero no siempre es así, por lo tanto, a continuación te explicamos algunas pautas que nos pueden ayudar a diferenciar a los buenos profesionales de los regulares y que nos ayudarán a tomar la decisión sobre que terapeuta queremos que nos ayude:

1.- Como hemos comentado anteriormente, el primer paso que puede ayudarte es buscar un experto adecuado a nuestro problema. Lo primero es intentar definir lo que nos ocurre y buscar a psicólogos especialistas en este tema. Podremos buscar psicólogos especializados en niños, adolescentes, parejas, depresión, estrés, fobias, ansiedad, TDAH, trastornos compulsivos, coaching, adicciones... 

2.- Escoger psicólogo en función de su corriente terapéutica. Podemos encontrar distintas corrientes, siendo las más habituales la terapia cognitivo- conductual, la psicología positiva, terapia breve, psicoanálisis, sistémica o la hipnosis. Puedes buscar algo de información sobre en qué se centra el tratamiento de cada una de ellas y la eficacia que presentan para ver cuál es la más adecuada para ti. En mi caso concreto sigo el enfoque cognitivo-conductual con muy buenos resultados.

3.- Busca referencias del psicólogo por internet. Haz una búsqueda rápida sobre ese profesional en un buscador, averigua si tiene web, artículos que haya escrito, opiniones de otros pacientes. Siempre es recomendable que te centres en información que venga de sitios institucionales, centros sanitarios o guías de profesionales.

4.- Exige el número de colegiado. En España es obligatorio estar Colegiado para ofrecer terapia psicológica. Si el psicólogo no dispone de ese número debemos desconfiar. Se puede contrastar si nos dirigimos al Colegio de Psicólogos al que pertenece dicho profesional y comprobar si realmente está dado de alta. 

5.- Primera visita gratuita o con descuento. Bien sea por email, por teléfono, chat, videoconferencia o presencial, ese primer contacto es muy útil para ambas partes. Para el psicólogo porque le da la oportunidad de ofrecer un primer diagnóstico e identificar realmente si puede ayudarte o si tiene que derivarte a otro profesional, y para el paciente porque de esta forma conocerás al psicólogo que te va a atender y puedes deducir si es el profesional que se ajusta a la respuesta que estás buscando.

6.- Formas de pago que te ofrece son seguras. En la terapia online es importante que las formas de pago sean claras y visibles. Las más comunes son el pago a través de transferencia bancaria, por paypal o por tarjeta de crédito. El hecho de que la web del psicólogo incluya sellos que acrediten la seguridad del sitio también son un buen referente.

7.- En la 1ª sesión, un buen psicólogo te asesorará, te orientará sobre como puede ayudarte, te explicará en qué consisten las sesiones, cómo se distribuyen las sesiones, cada cuánto tiempo se realizan, el coste de las mismas y te ofrecerá apoyo con material complementario, bien sea test, libros, lecturas o ejercicios recomendados. 

8.- Tareas para realizar entre sesiones. La mayoría de las terapias eficaces proponen tareas para realizar entre sesión y sesión. Lo habitual será que te lleves "deberes" sobre cosas que debes hacer o algún registro o cuestionario que rellenar. Este es un buen indicador para diferenciar una terapia eficaz de una que no lo es. 

9.- Tienes derecho a tener respuestas. Pregunta, pregunta y pregunta. Tú has elegido libremente ir a un profesional y, por tanto, tienes el mismo derecho a dejar de ir si ves que no te va bien. También tienes el completo derecho de tener a tu disposición toda la información sobre el profesional, la terapia y los procedimientos que emplea. Pregunta al psicólogo todo lo que necesites saber y no te vayas del despacho con dudas para casa. Si tienes dudas sobre el profesional, ponte en contacto con el Colegio Oficial de Psicología de tu zona, estarán encantados de asesorarte, ya que esa es su función. 

10.- Sentido común y sensibilidad. No hay psicólogo malo sino psicólogo menos adecuado. La terapia psicológica tiene un componente muy importante de “conexión” entre el paciente y el profesional, en nuestra jerga llamado rapport. Lo no le funcione a otra persona sí nos puede funcionar a nosotros y viceversa. Si estás cómodo con la conversación con el profesional, si el primer contacto te ha sido satisfactorio, la atención ha sido buena y te sientes seguro y cómodo con el profesional, adelante.

Y a ti... ¿Crees que estas pautas te pueden ayudar? Si has llegado hasta aquí puede que necesites ayuda, no lo pienses más y ponte a la acción, podemos ayudarte!

Hasta el próximo día!

2 comentarios:

  1. Muy buen post, me encanta la psicología creo que el tratado del alma lo podemos hacer igualando nos como humanos y partiendo de que podemos ayudar siempre al otro, desde diferentes miradas, un gran abrazo, saludos!!! trabajo en Desarrollo Personal, nos vemos pronto!

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  2. Un post excelente.

    Gracias de nuevo por tus aportaciones Amparo.

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