miércoles, 15 de octubre de 2014

No acepto que se haya acabado

Somos muy cabezotas, eso es cierto. Nos anclamos en nuestras formas de pensar y de ser, y las defendemos a capa y espada. Los que pretenden cambiarnos se encuentran con resistencias de diversos tipos. Nuestros cambios profundos son muy difíciles de aceptar y en ocasiones, nos llevan a no querer aceptar ciertas circunstancias que no son controlables. Pero, ¿por qué?, si lo mejor es aceptar el cambio para adaptarnos a las circunstancias, ¿por qué no lo hacemos?

Nuestra salud mental está muy condicionada a nuestra capacidad para evolucionar y adaptarnos al medio que nos rodea. Permanecer atados  en modelos y esquemas  muy rígidos sólo nos sirve para acumular dolor y malestar. No es posible resetearnos y empezar de cero, lo que si es posible es aceptar nuestra historia y aprender de la experiencia.

¿Qué cosas demuestran nuestras resistencias?

  • Dependencia
La persona dependiente emocional no desea acabar la relación ni psicológicamente, ni emocionalmente ni físicamente. Por lo que, su reacción afectiva es muy lenta y se ancla a la idea de que aún pueda quedar algo vivo en la relación. Al negarse a darla por finalizada, no es capaz de afrontar la su recuperación. La dependencia se manifiesta de tres formas que comentábamos en el post de la pasada semana "Cómo superar el desamor":

1.- Obsesionarse con la persona en sí.

2.- Buscar venganza.

3.- Exagerar y victimizar.

  • Nuevas ataduras
El segundo fenómeno que puede anclarnos en las resistencias y qué es opuesto al anterior, es crear nuevas ataduras que se convierten en otro  otro obstáculo para la recuperación del bienestar: llenar la vida con numerosas actividades para eliminar el dolor.

Cuando se estamos intentando reponernos del dolor intentando generarnos nuevas actividades y evitando estar en casa y sentir malestar,  es como si se estuviéramos creando una incapacidad de tranquilizarnos y quedarnos solos. Buscamos relaciones constantes que se consumen con rapidez, y lo que hacen es añadir más inestabilidad emocional. Pasar de una relación a otra, el dolor y el miedo siguen en su sitio sin solución.

Esta es una situación que nos lleva a vivir en relaciones engañándonos a nosotros mismos de que es amor cuando en realidad lo único que buscamos es reducir el dolor.  Este tipo de forma de actuar es más habitual en hombres, y suele deberse a la dificultad que tienen para afrontar abiertamente sus sentimientos y su sufrimiento emocional. 

Mientras desarrollamos nuestra capacidad para estar solos, vamos viviendo y procesando el dolor, así, este también se irá debilitando y poco a poco podremos sentirnos más fuertes, más seguros y con mayor capacidad para de aceptación.

  • El efecto de la mariposa en la llama
Esta es una de las reacciones más dolorosas que se dan durante la recuperación y que más se veo en la consulta. Se trata de una conducta en "montaña rusa" que lleva a la persona a retroceder frecuentemente a la relación pasada generando un sufrimiento cada vez mayor debido al rechazo sentido.

La situación es semejante a una mariposa atraída por una llama. Cuánto más se acerca la mariposa a la llama, más crecen las heridas y el dolor pero nunca modifica su conducta. Llamadas telefónicas reiteradas, envío de regalos, mensajes, notas, encuentros "casuales", etc.

Por el contrario a lo que la persona desea, estas acciones en lugar de acercarle a la ex pareja, le generan más malestar y reafirma su decisión hasta que el otro miembro responde ignorando y mostrándose indiferente u hostil.

La consecuencia es la destrucción de la autoestima. Se pierde el sentido de la realidad y el control emocional. Ni los regalos, ni las llamadas ni las infinitas muestras de amor, harán que una persona sienta lo que no puede sentir.

  • Cometer excesos
Otra de las respuestas más habituales ante la pérdida y el rechazo son las conductas compulsivas.

La manera más dañina es el abuso de drogas y/o de alcohol para poder manejar mejor el dolor de la pérdida. Estas sustancias solo aportan alivio temporal a corto plazo por el estado en el que la persona se emerge.

Recurriendo a este recurso de manera habitual, vamos perdiendo el control emocional. Es de vital importancia mantenerse alejado de sustancias que adictivas en estos momentos ya que estos son momentos de alto riesgo. 

  • Comparación constante
Otro error que nos aferra al pasado y a la no aceptación de la realidad es que cuando volvemos a sentirnos en condiciones de volver a salir con alguien caer en la trampa de comparar a los posibles candidatos/as con la anterior pareja. Buscar por comparación nos puede llevar a elegir a alguien muy similar, o, por el contrario, a descartar a todo aquél que muestre algún parecido.

La búsqueda de un doble de la ex pareja nos indica que aún no se ha aceptado completamente la pérdida y que aún podemos estar manifestando pensamientos obsesivos. Si, por el contrario, estamos rechazando posibles candidatos que nos recuerden a la persona anterior puede ser indicio del miedo a volver a sufrir y esto nos puede llevar a la pérdida de nuevas oportunidades de ser feliz.

Para evitar este problema, lo ideal es centrarse en uno mismo para saber lo que nos hace falta para aprender a cubrir nuestras propias necesidades y no buscarlas en la nueva pareja.

¿Que os parecen estos anclajes en la no aceptación del cambio? ¿Os sentís reflejados?

Hasta el próximo día! 

4 comentarios:

  1. Yo necesito mucha terapia en este aspecto. Si hay algo que me cuesta son las despedidas, romper con alguien si la razón no es fuerte o es una amenaza muy fuerte. Tengo mucho que aprender aún. muchas gracias.

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  2. Buen día , decidí buscar ayuda en internet pues estoy algo mal, a pesar de que no estaba casada viví muchas cosas con esa persona, el me dejo a mi hacen 2semanas y hasta el día de ayer estuve escribiéndole, pues pensaba que aun quedaba algo, hasta que anoche me di cuenta que tenia otra persona y fue como un momento horrible , pero debo superarme y gracias a este blog intentare hacerlo.

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  3. Hola yo tambien estoy pasando por una perdida, fui yo la que termino con una relacion de 5 años, el me obligo para terminar, fue algo super trizte, pero estoy haciendo todo lo posible por superar esta ruptura, si se puede si se quiere uno mucho, cuando se me vienen pensamientos los bloqueo de mi mente.....estoy tratando de vivir un dia a la ves!

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    1. Buenas tardes, es complicado reponerse de una ruptura aunque seas tu la que ha decidido terminar la relación. Hay que luchar por uno mismo y seguir adelante. Un abrazo y mucho ánimo

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