viernes, 13 de septiembre de 2013

Mitos sobre el estrés

Estamos hartos de escuchar la palabra estrés y es uno de los problemas más acuciantes que tenemos en la actualidad. Normalmente nos produce temor y desagrado, es como un “monstruo” actual que nos persigue constantemente. Pero, ¿Realmente es tan malo como lo pintan? Las consecuencias que produce si se convierte en un estado crónico son nefastas para nuestro equilibrio psicológico y físico pero en dosis bajas es beneficiosos para nosotros.

El estrés no aparece por sorpresa, no es un ser malvado que aparece de pronto para atacarnos. Realmente comenzamos a percibir señales, sutiles al principio, y luego cada vez más indiscutibles como falta de concentración, tensión muscular, cambios de humor, dificultad para conciliar el sueño, y pudiendo llegar incluso a la depresión. Por todo esto, es importante que estemos “alerta” con nuestro cuerpo,  y nuestras emociones, para así detectar cualquier perturbación que pueda indicar que algo no va bien y poder tomar las medidas necesarias lo antes posible.

Mitos sobre el estrés

Hay una serie de mitos en torno al estrés, descartarlos nos permite detectar la presencia de problemas y prepararnos para a continuación tomar medidas para atacarlo. Reflexionemos sobre estos mitos.
Mito 1: A todos nos afecta el estrés por igual
Esto está totalmente fuera de la realidad, algo que le resulta altamente estresante a una persona puede no serlo para otra. Una vez más, lo realmente importante es cómo actuamos ante los factores estresantes que nos acontecen en nuestras vidas. Además, las personas que sufren estrés pueden aprender mejores formas de manejarlo y sufrir menos.
Mito 2: El estrés es negativo siempre.
Según este planteamiento, no tener nunca estrés haría que una persona se sintiera sana y feliz siempre. Pero esto no es así, el estrés es perjudicial cuando es excesivo en cuanto a intensidad y/o tiempo, pero es imprescindible que haya algo de estrés en nuestras vidas, pues de lo contrario serían simples, vacías y monótonas. Un nivel adecuado y controlado de estrés nos mantiene activos, nos motiva y nos lleva a hacer cosas y a sentirnos bien.
Pero el problema fundamental no es el nivel de estrés que hay en nuestras vidas, sino cómo lo manejamos. Si manejas correctamente las situaciones estresantes que se te presentan, te sentirás a gusto y tendrás una mayor sensación de autoeficacia y de autoestima. Si no las manejas adecuadamente y te sientes invadido o superado por ellas, entonces es cuando empezarás a sentirte mal y a tener problemas o síntomas estresantes.
Mito 3. Somos unas víctimas frente al estrés
Aunque parezca absurdo, esta visión tiene ciertos beneficios: hacer un drama que nos permita sentirnos víctimas y parecerlo ante los demás, puede estimular lástima y conseguir que los demás estén más pendientes de nosotros, evadiendo de esta forma nuestra responsabilidad. Pero esto tiene sus inconvenientes, al mostrarnos así, perdemos nuestro poder personal y nos autoengañamos a nosotros mismos sacando nuestro papel de víctima. Debemos esforzarnos y aprender técnicas que nos enseñen a controlar el estrés antes de que esté nos invada.
Mito 4: No puede existir estrés sin síntomas

Es cierto que las primeras fases del estrés cursan de forma asintomática pero, esto no significa que no exista. Los síntomas físicos como el agotamiento, el cansancio o los problemas gastrointestinales o dermatológicos se manifiestan más tarde, cuando el estrés ya lleva instaurado en nosotros meses o incluso años. Lo ideal es que estemos atentos a los síntomas psicológicos a nivel de pensamientos y emociones como pueden ser la irritabilidad, la ansiedad, pensamientos negativos, nerviosismo, etc.

Mito 5: Las estrategias tradicionales para reducir el estrés son las que mejor funcionan.
Es cierto que las estrategias tradicionales de manejo del estrés funcionan muy bien y son reconocidas por numerosos estudios pero actualmente podemos compaginarlas con algunas técnicas más actuales como el yoga, mindfulness o atención plena, la relajación, etc, que pueden ser buenas coadyudantes para disminuir nuestro nivel de estrés y permitirnos llevar una vida más tranquila y saludable.

¿Y tu que piensas sobre el estrés? ¿Creías en algunos de estos mitos?

Nos vemos la próxima semana!!

3 comentarios:

  1. Me ha gustado el artículo. Es cierto que a cada uno le afecta el estrés de forma diferente. Hay personas que enseguida se atabalan y con cualquier cosa se estresan, mientras que otras saben mantener la calma y manejar el estrés en la misma situación.
    Un saludo Amparo.

    Manuel

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  2. Así es Manuel, el estrés es experimentado de distinta forma y ante distintos estímulos dependiendo de las personas. Gracias por tu comentario, me alegro de que te haya gustado.

    Un cordial saludo

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  3. Hola Amparo me gusto mucho tu trabajo sobre mentiras que se tornan verdaderas.Es cierto un grado de estres tolerable es necesario para la vida misma .Esta semana presento en una mesa redonda un trabajo sobre el estres y la familia, es en un congreso y formo parte de un grupodde estudios e investiogacion sobre Grupo.Familia y Pareja.Gracias por tu trabajo.

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