lunes, 30 de diciembre de 2013

Expectativas para el nuevo año

Comenzamos un nuevo año 2014, que despierta muchas esperanzas y expectativas, que si son lo bastante asequibles y las concretamos bien pueden mejorar nuestra vida. 

La llegada del año nuevo podemos vivirla con alegría y esperanza. Nosotros eso sí, debemos tomarnos algunos segundos para realizar una reflexión encaminada hacia evaluar lo que hemos cosechado en este año que termina: ¿Qué vamos a hacer? continuar con nuestro proyecto de vida o rehacer el camino, en el caso de que los planes no hayan salido del todo bien.

Crearse expectativas es un arma de doble filo, por un lado nos sirve para motivarnos y continuar pero, por otro lado, crearnos expectativas al fin y al cabo es predecir el futuro y lo que va a pasar en el futuro no se sabe. Con esto último, estaremos cometiendo uno de los errores más típicos el de colocar la mente en el sitio que no le corresponde. Nuestra mente si no es para medir, comparar, revisar, reflexionar o para comunicarnos, es utilizar la mente para lo que no es su función, así la invitamos a crear una película "a la carta” que actúe como tapadera de nuestros miedos y nuestras negaciones y esto, tiene un nombre, “autoengañarse".

Las expectativas son producciones mentales que proyectamos hacía el exterior y que creamos a la medida de nuestras propias carencias o incapacidades, son ilusiones depositadas fuera de nuestro control y que convertimos en creencias. Si quieres una decepción segura, crea expectativas. No debemos confundirlo, la motivación es un “motor” interno que manejamos nosotros, la expectativa en cambio es solo un “idea” depositada sobre el entorno con la esperanza de que sin más, nos devuelva exactamente lo que queremos.

Basamos nuestra vida en la espera, esperamos que nuestros hijos sean de tal manera, que nuestra pareja cambie o se de cuenta, que aparezca la relación “ideal”, que tal trabajo cubra nuestra motivación, que nuestros padres nos reconozcan, que el medico nos cure, que los políticos sean honesto... el caso es echar balones fuera, ¿os dais cuenta?. Esto cuándo no se cumple y falla nos decepcionamos. 

¿Qué puedo hacer?

- Vivir en el presente. Crearme metas a corto plazo y luchar para cumplirlas con mi propio trabajo y motivación.

- No esperar tanto de lo externo. La mayoría de las veces somos nosotros el motor de cambio de lo que nos rodea.

Ser positivo. Buscar el lado positivo de las cosas. Controlar los pensamientos y huir del “Todo me va mal”.

- Ser objetivo. No ver sólo los aspectos negativos de nosotros mismos y de lo que nos rodea. Reforzarnos y felicitarnos por los triunfos alcanzados.


- Quererse a uno mismo. Aceptarse y valorarse en su justa medida. Tener un buen concepto de uno mismo, sin caer en la soberbia.


- Asumir los problemas. Buscar las alternativas existentes para solucionar los problemas, pero hay cosas inevitables. Si la situación escapa de nuestro control, practica la aceptación.


- No exigirse demasiado. Debemos sentirnos contentos con nosotros mismos y reconocer nuestras limitaciones. No podemos abarcarlo todo, somos humanos no máquinas.


- Poner metas alcanzables. Ser realistas y conscientes de nuestras posibilidades. 


- No tener miedo al fracaso. Confiar en nosotros mismos y no temer a los errores, de ellos aprendemos. No debemos esperar la aprobación de los demás, así perdemos nuestra confianza y nuestro criterio.

Os deseo un feliz año 2014 y os animo a luchar por vuestras metas.

"Todos tus sueños pueden hacerse realidad si tienes el coraje de perseguirlos"

Hasta el año que viene!!

lunes, 23 de diciembre de 2013

Soledad en Navidad

La soledad nos afecta a casi todos en algún momento de nuestra vida. Las fiestas de la Navidad representan para la mayoría de las personas una época de compañía y armonía con nuestros seres queridos, familiares y amigos. Desgraciadamente, no todo el mundo tiene la suerte de disfrutar de la Navidad en compañía de otras personas.

A nivel popular, se ve la Navidad como una época en la que se agudiza la sensación de soledad y de tristeza, quizás por el hecho de que se trata de un momento de reuniones y encuentros en el que, aquél que está solo, o se siente solo, ve acentuada esa soledad.

Las personas se reúnen en la comida de empresa, en la cena familiar, en la fiesta de amigos y amigas de fin de año, en la merienda de principio de año... se realizan muchas reuniones con otras personas. Incluso,  hay personas que se van a pasar las fiestas a sitios lejanos (con otras personas), cuando algo es tan patente para todos y nosotros no cumplimos con ello se nos amplifica la percepción de aislamiento. Los medios de comunicación y la publicidad hacen además un esfuerzo evidente por intensificar los aspectos centrales de las fiestas. Todo el mundo tiene en la cabeza la imagen de alguien poderoso "que lo tiene todo" menos alguien con quien pasar la Navidad.


La soledad en Navidad es uno de los mayores problemas personales a los que se enfrentan quienes, en esta época del año, deben vivir una situación personal delicada y sin la compañía de sus seres queridos, ya sea por encontrarse trabajando en el extranjero, por pérdidas irreparables de familiares o por conflictos intrafamiliares.

¿Existen factores de protección contra la soledad?

Sí, podemos encontrar tres: El primero es tener una red de relaciones rica, sólida y variada; con relaciones de distintos tipos, signos, frecuencias y con la que compartas actividades comunes. El segundo es una estrategia vital abierta e inteligente; que propicie una autoestima sólida y con herramientas para afrontar los golpes del destino. Y el tercero un mayor nivel de resistencia a las imposiciones sociales y culturales con respecto de las relaciones sociales y no compararse con otras personas.

¿Cómo puedo combatir la soledad en navidad?

-. Aprovecha para mimarte en los días libres que te permite tener la Navidad, en los que se puede aprovechar para leer un libro, desayunar tranquilamente, pasear o tomar un baño relajante con tu música favorita de fondo.



-. Aprende ese hobby que siempre has deseado iniciar, para salir de casa y conocer gente nueva con la que relacionarse.


-. Practica deporte, porque ayuda a liberar endorfinas y sentirse mejor con uno mismo.

.- Salir a la calle, porque en Navidad las calles de la ciudad están iluminadas y se organizan gran cantidad de eventos socioculturales a los que puedes asistir.


-. Planifica y toma la iniciativa. Es muy importante que los sentimientos de soledad no te encierren en ti misma. Vence tus miedos y llama a varios amigos, compañeros de trabajo y otros amigos que se encuentren en la misma situación y organiza una Navidad original y diferente.


-. Viaja y descubre nuevos lugares, mediante una escapada solo o en grupo, mostrándote perceptivo, para conocer gente nueva y disfrutar de la experiencia.

Y vosotros...¿Cómo vais a pasar la navidad?

Hasta el próximo día!!


martes, 17 de diciembre de 2013

Onicofagia o el vicio de morderse las uñas

Detrás de esta complicada palabra de origen griego "onicofagia", se esconde un hecho tan de la vida diaria que no es extraño ver a alguien a nuestro alrededor, o quizá a nosotros mismos, hacerlo a diario: morderse las uñas.

Se estima que cerca del 30% de los niños de entre 4 y 10 años habitualmente se muerde las uñas. El origen de este hábito suele ser la imitación de alguna persona de referencia de su alrededor.

La onicofagia, en muchas ocasiones, no desaparece en la edad adulta, lo demuestran los datos, ya que, el 15% de la población adulta mantiene esta fea costumbre, aunque en algunos casos, sólo de manera puntual y cuando atraviesan momentos vitales más estresantes o complicados. Además, en la edad adulta, pues suelen ser ellos los que aún mantienen este mal hábito al hacerse mayores.

Como ya hemos dicho, la onicofagia es el hábito compulsivo de morderse las uñas y es una costumbre muy perjudicial para la salud de nuestras manos y, además, está asociada con diferentes factores tanto psicológicos como psicosomáticos.

¿Cuáles son las causas?

Cómo hemos dicho anteriormente, el hábito de morderse las uñas de manera leve, se empieza con pocos años de edad y tiene como causa habitual la mera imitación de un hábito de los padres o de su entorno más cercano. Esa imitación inicial se une, posteriormente, a la sensación de cierta tranquilidad que conlleva el hecho de centrarse en morderse las uñas para sobrellevar o superar alguna situación que genere angustia, nerviosismo, miedo, tensión o ansiedad.

El mantenimiento de la onicofagia pueden convertirse en un problema más severo y convertirse en un trastorno más grave que exige la ayuda de un especialista, que evaluará si nos encontramos ante un caso de un trastorno obsesivo-compulsivo que requiera un tratamiento psicológico profesional para erradicarlo. En este caso, lo más habitual es que el mantenimiento se deba a un desajuste emocional se relacione con un cuadro severo de ansiedad y problemas de autoestima, que pueden incluso acompañarse con otras patologías mentales relacionadas, por ejemplo, con problemas alimentarios, como la bulimia.

Como causas principales de mantenimiento encontramos el estrés, las dificultades a la hora de resolver problemas cotidianos, estados obsesivos, compulsivos, agresividad, ansiedad , angustia. Estas son algunas de las causas psicológicas más concretas que generan este trastorno. 

Consecuencias de morderse las uñas

En los casos leves, el problema es meramente cosmético, pues las uñas tienen un aspecto dejado y descuidado. En cambio, en los casos más severos las uñas pueden resultar gravemente dañadas. En general, pueden aparecer los siguientes problemas:

-. Lesiones en las cutículas.
-. Deformación de las uñas.
-. Paroniquia. Infección bacteriana en la piel de alrededor de las uñas, que aparece hinchada y enrojecida. Esta infección puede convertirse y llegar a ser crónica.
-. Problemas dentales y temporo-mandibulares.
-. Malestar psicológico, debido a que se sienten avergonzadas y acomplejadas  del aspecto de sus uñas.

¿Qué puedo hacer?

1.- Como en cualquier proceso de deshabituación, la fuerza de voluntad es uno de los factores iniciales principales para dejar de morderse las uñas. Sé paciente y fuerte porque la recompensa merecerá la pena.

2.- Trata de averiguar en qué situaciones te muerdes las uñas para intentar evitarlos o ser consciente de ellos para poder poner remedio. Así, si sueles hacerlo cuando estás muy aburrido, evita los ratos ociosos y ten las manos ocupadas, por ejemplo, coge un crucigrama o un sudoku, pero, eso sí, no muerdas el lápiz.

3.- Evita tomar productos estimulantes como el café, té, etc, ya que está, en gran parte de los casos, relacionada con la ansiedad.

4.- Cuando te entren las ganas de morderte las uñas, busca un sustitutivo rápido y saludable. Por ejemplo, puedes beber poco de agua o tomar un aperitivo saludable o, si no tienes nada saludable que comer, prueba a hacer respiraciones diafragmáticas profundas.

¿Te muerdes las uñas? ¿En tu caso a que crees que es debido?

Hasta el próximo día...

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Síndrome de Capgras o Síndrome de los "dobles"

Imagina que uno a uno tus amigos y familiares (las personas más cercanas a ti) están siendo eliminados y reemplazados por copias idénticas. A pesar de que son iguales en apariencia y forma, estás completamente seguro de que esas personas no son tus seres queridos, son impostores. Aunque la mayoría de nosotros, ante esta situación, nos volveríamos profundamente paranoicos en este escenario, hay algunas personas que experimentan esto cada día sin miedo … y esto ¿por qué? Porqué padecen el síndrome de Capgras.

El Síndrome de Capgras o delirio de Sosias fue descrito por primera vez en 1923 por Jean Marie Joseph Capgras. Capgras lo describió con el caso de Madame M. Esta mujer insistía en que personas de apariencia idéntica habían tomado el lugar de su familia. Con el tiempo, su ilusión se expandió para incluir a sus vecinos, amigos y conocidos. Pero Madame M. nunca se molestaba en conocer a estos impostores porque tenía la creencia de que cada uno de ellos era eliminado con regularidad para dejar espacio al doble siguiente. En total, ella finalmente dijo haber tenido más de ochenta maridos.

Es un trastorno psiquiátrico que consiste en la no identificación de personas cercanas, afirmando diferencias imaginarias y creyendo que las personas reales han sido sustituidas por un doble, un doble casi idéntico. 

Generalmente, este síndrome tiende a asociarse a otros trastornos y enfermedades, ya sean o no psiquiátricas. De entre todos, podemos destacar la relación que puede tener con la esquizofrenia paranoide. Estos pacientes pueden tener alucinaciones que harán que hacen afirmen que sus familiares han sido abducidos por extraterrestres, cambiados por clones, usados para experimentos nacionales secretos, etc.

¿Qué síntomas lo caracterizan?

Algunos de los primeros indicios de las posibles causas del síndrome de Capgras fueron sugeridas por el estudio de pacientes con lesiones cerebrales que habían desarrollado lo que llamamos prosopagnosia. La prosopagnosia es una condición, en la que las personas son incapaces de reconocer caras conscientemente, a pesar de si ser capaces de reconocer otros objetos. 

Algunas investigaciones parecen apuntar a qué las personas con Síndrome de Capgras tienen lesiones cerebrales en el lóbulo temporal derecho debido a lesiones traumáticas, epilepsia u otras causas, pero también hay un número significativo de pacientes sin daño evidente. También, hay una incidencia algo mayor de esquizofrenia entre las personas con Capgras, y en Nueva Zelanda hay una incidencia marcadamente superior de la enfermedad entre los maoríes que en la población general.

Otra causa propuesta implica algún daño o menoscabo en dos zonas del cerebro: Una lesión que afecta a las conexiones emocionales con respecto a las caras de la gente, y el otro que afecta a las habilidades de comprobación.

¿Tiene cura?

Hasta la fecha, ningún tratamiento ha demostrado ser poderosamente eficaz, y hasta ahora no hay una única teoría que pueda explicar todos los casos de síndrome de Capgras. 

Espero que os haya parecido interesante esta entrada en la que hemos hablado de uno de los Síndromes curiosos que podemos encontrar en el ámbito psiquiátrico y neuropsicológico actual.

Gracias por compartir!!

Hasta el próximo día...

martes, 3 de diciembre de 2013

Ansiedad anticipatoria

Estas tranquilo, sentado en el sofá, solo, sin nadie en casa. Empiezas a pensar en que pasará mañana, de pronto sin esperarlo notas como sin saber como, tu corazón te da un vuelco, empiezas a tener sensación de ahogo, te estás agobiando, entras en pánico, racionalmente sabes que no te va a pasar nada, no vas a morir aunque emocionalmente sabes que lo que sientes te hace sentir realmente mal. 

¿Qué es lo que ha pasado contigo?, ¿No lo puedes controlar?, ¿Tendrá curación? Son algunas de las preguntas que te surgen pero todo tiene una explicación. Lo que te acaba de ocurrir está íntimamente relacionado con lo que llamamos ansiedad anticipatoria. 

Más o menos, todos hemos pasado alguna que otra vez, por una experiencia de este tipo, de sentirnos algo angustiados, a la espera de que llegue un momento o acontecimiento determinado, que ya está previsto y al cual le tenemos cierto miedo o nos genera incertidumbre, ya sea porque “nos la jugamos" con nuestra decisión/conducta, porque es algo nuevo y nos sintamos inseguros por como lo haremos, porque consideremos un riesgo incontrolable, etc.

Como ya hemos comentado en otras ocasiones, la ansiedad es una respuesta positiva y natural del organismo, nos sirve para defendernos ante una amenaza o simplemente para afrontar una situación complicada. Pero...cuando sobrepasamos ciertos niveles de activación, la ansiedad se convierte en una enemiga, y por lo tanto, en una respuesta patológica, la cual se manifiesta en ataques de pánico o en una elevada ansiedad.

La Ansiedad anticipatoria tiene que ver con imaginar el futuro: cuando aparece imaginamos un momento futuro, más o menos cercano, pero en el que vamos a tener ciertas dificultades y esto hace que nos sintamos angustiados y tengamos miedo. Estos pensamientos premonitorios e irreales consisten en que pensemos que vamos a sufrir bastante y que pasaremos mucho temor. Entonces, sentimos miedo al miedo que creemos que vamos a pasar.

¿Cuáles son los síntomas?

Como la mente augura lo peor, el cuerpo se prepara también para ello, interpretando nuestra preocupación como una situación de alto riesgo. Esta continua preparación para el peligro se puede convertir en algo crónico. 

Esta ansiedad hará que además de sentirte angustiado, pueda desestabilizar tu estado de ánimo y manifestarla de diversas formas como sintiéndote enfadado, confundido, desesperanzado, irritable o triste, lo cual puede, afectar a tu capacidad de concentración y de toma de decisiones. 

Los síntomas físicos de la ansiedad anticipatoria incluyen: 

-. Tensión muscular. 
-. Dolores de cabeza. 
-. Sensación de ahogo. 
-. Voz temblorosa. 
-. Mareos. 
-. Problemas gástricos. 
-. Alteraciones en los patrones de sueño. 
-. Fatiga. 

¿Qué puedo hacer?

Algunas de las formas de vida y actividades que podemos realizar para disminuir nuestra ansiedad anticipatoria son las siguientes:

1. Mantener unos hábitos de sueño y de alimentación adecuados y saludables. Una vida desordenada entraña un sobreesfuerzo que ejerce un papel estresante en el resultado global de una ansiedad excesiva.

2.- Planifica tus actividades, no improvises. La organización y astucia a la hora de planificar nuestras actividades es otra herramienta muy interesante que hará que rebajemos nuestras tensiones. Debemos aprender a detectar e intercalar descansos en momentos justos para aliviar el aumento de la ansiedad o cambiar el tipo de tarea a una más suave o relajada, hasta recuperar el control de la situación y poder continuar afrontando el día con energía. 

3.- Práctica alguna técnica de relajación. Los ejercicios de relajación, respiración y yoga, en algunos casos, son tan potentes como algunos fármacos, aunque requieren más esfuerzo. Puede ser una gran inversión aprender estas técnicas por que no sólo te serán útiles en la actualidad, sino que te ayudarán a cuidarte ante los agobios que te depare el futuro.

4.- Mantén una vida social activa y entretenida. Aumentar la vida social, relacionarte, participar en las charlas, reuniones informales y cultivar la amistad, son ideas positivas y reforzantes por sí mismas y no deben dejarse de lado pensando que la "soledad"'' y el aislamiento nos tranquilizarán más.

¿Has tenido alguna vez ansiedad anticipatoria? ¿Cómo te has sentido?

Nos vemos el próximo día!! 

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Terapia de pareja

Cuando los problemas de pareja provocan un estancamiento en la relación, pero todavía existe amor que te lleva a querer quemar los últimos cartuchos de la relación, la terapia de pareja os brinda una segunda oportunidad de recuperar la armonía en el hogar, superando las dificultades y reconstruyendo los cimientos de la relación.

Las estadísticas dicen que los casados viven más y mejor, siempre y cuándo no hayan demasiados conflictos de por medio. Los problemas de pareja son pueden ser desencadenantes de numerosas enfermedades mentales (depresión, trastorno bipolar, alcoholismo, violencia...) y físicas (corazón, enfermedades inmunológicas, ansiedad...). Por otro lado, están los hijos, ellos son la otra parte damnificada en una situación de estrés familiar (problemas de conducta, depresión, aprendizajes agresivos…). Por ello, en estos casos, cuanto antes se busque una solución, mejor para todos.

Problemas de pareja

Hoy en día los problemas de pareja llenan las consultas de los psicólogos de forma directa o indirecta. No es un dato extraño si tenemos en cuenta que en España, cada cuatro nuevos matrimonio, tres terminan en divorcio.

Los problemas de pareja no solo dañan la calidad de la relación sino que donde más se resiente es en la estabilidad emocional de cada uno de sus miembros. Frecuentemente estos conflictos los sube a un carrusel de emociones marcado por "altibajos" que al final acaban creando una tensión muy difícil de soportar que finalmente conduce a la separación o divorcio.

¿Qué problemas son los más habituales?

Las situaciones que pueden poner peligro la unión de la pareja son muchas y dispares como situaciones de infidelidad, la rutina excesiva, los problemas para tener hijos, el excesivo trabajo, una situación económica complicada, fallos en la comunicación, etc. Que estos problemas se conviertan en un foco de conflictos dependerá del grado de permisividad y la cohesión de sus miembros

El fallo en la comunicación suele ser uno de los motivos de consulta más frecuente. Enredarse en discusiones infructuosas y destructivas en las que se hace sufrir y se sufre significativamente sin llegar a ninguna solución. Lo contrario también ocurre en muchas ocasiones, parejas que no se hablan ni se comunican y la relación va muriendo. En ambos casos, la vida laboral frenética suele ser uno de los motivos que lo produce.

Otro problema habitual es la dificultad para aceptar al otro tal y como es. La sociedad nos enseña a luchar por nuestros deseos e ideales, y a veces esto se lleva de forma muy radical en la pareja, un poco de aceptación del otro nos puede conducir a una mayor felicidad, dándonos cuenta de sus valores y no solamente del aspecto más negativo que nos gustaría cambiar.

¿Qué puede hacer la terapia psicológica por vosotros?

1.- Ayuda a cambiar el enfoque de la relación. Mediante el proceso terapéutico, el psicólogo anima a ambos miembros de la pareja a ver su relación de una forma más objetiva incluyendo la perspectiva del otro. De esta manera detenemos el “juego de culpabilidad” en el que ambos miembros se han atascado, ya que, este juego lo único que genera son sentimientos de malestar e irritación tensando la cuerda al máximo.

2. Mejorar la comunicación. Muchas parejas tienen dificultades comunicativas, lo que provoca dificultades a la hora de entenderse lo que hace que no sean capaces de llegar a soluciones prácticas sin acabar en discusiones acaloradas. La terapia se centra en promover un diálogo constructivo, donde cada cual sea capaz de expresar sus emociones e ideas respetando siempre al otro. 

Se trata de un verdadero proceso de aprendizaje, donde no solo se aprende a hacer críticas constructivas sino también a escuchar. Como resultado, la pareja logra una intensa compenetración emocional.

3. Potencia las fortalezas de la relación. Todas las parejas tienen puntos en común pero cuando discuten habitualmente tienden a centrarse solo en las desigualdades que presentan. Los psicólogos trabajamos como un mediador que os ayudará a reencontrar esos intereses comunes, y volveréis a descubrir a la otra persona y maximizaréis las fortalezas de vuestra relación. También fomentaremos los comportamientos positivos que le agradan al otro miembro, como las caricias, la atención a los detalles o las muestras de amor.

¿Habéis necesitado alguna vez terapia de pareja? ¿Cuál fue vuestra experiencia?

Hasta el próximo día, gracias por seguirme!!

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Adicción afectiva

Aunque la psicología ha avanzado mucho en el tema de las adicciones a las sustancias, juego y trastornos de alimentarios, el tema de la ADICCION AFECTIVA no está avanzando tanto. Sin embargo, un gran porcentaje de pacientes acuden a consulta por problemas relacionados con una dependencia afectiva extrema que les impide establecer relaciones amorosas adecuadas.

La adicción al amor es un trastorno emocional y conductual, en el cual el la persona deposita en su pareja una excesiva carga amorosa y dependencia, por todo esto, la relación se convierte en una fuente de angustia, frustración y dolor, en lugar de bienestar. Uno de los rasgos distintivos es la incapacidad que tiene la pareja en alternar los roles de amante y amado, ya que existe mucho control y demanda por parte de la persona dependiente.

En la adicción afectiva -trastorno veinte veces más habitual en mujeres- existe una dependencia emocional muy intensa hacia la persona amada hasta el punto en que sólo pensar en la separación produce un terrible cuadro de angustia y síndrome de abstinencia, similar al experimentado al dejar cualquier droga o comportamiento compulsivo. El objeto de adicción no es una cosa o substancia sino una persona.


Adictas/os al "amor"

Una de las personas qué más sabe de esto es el psicólogo y autor de numerosos libros Walter Riso. Él en su libro "Amar o depender" nos muestra cuál era la sintomatología de una de sus pacientes cuya vida giraba en torno a una persona al igual que gira la de un adicto a la sustancia. 


"Mi paciente era una adicta a la relación, o si se quiere, una adicta afectiva. Mostraba la misma sintomatología de un trastorno por consumo de sustancias donde, en este caso, la dependencia no estaba relacionada con la droga sino con la seguridad de tener a alguien, así fuera una compañía espantosa. El diagnóstico de adicción se fundamentaba en los siguientes puntos: (a) pese al mal trato, la dependencia había aumentado con los meses y los años; (b) la ausencia de su novio, o no poder tener contacto con él, producía un completo síndrome de abstinencia que, para colmo, no era solucionable con ninguna otra droga; (c) existía en ella un deseo persistente de dejarlo, pero sus intentos eran infructuosos y poco contundentes; (d) invertía una gran cantidad de tiempo y esfuerzo para poder estar con él, a cualquier precio y por encima de todo; (e) había una clara reducción y alteración de su normal desarrollo social, laboral y recreativo, debido a la relación; y (f) seguía alimentando el vínculo a pesar de tener conciencia de las graves repercusiones psicológicas para su salud. Un caso de “amor dependencia”, sin demasiado amor".

¿Qué puedo hacer?


Walter Riso prefiere hablar de distintos apegos para diferenciar los tipos de dependencia afectiva que hay. Distingue cinco apegos: 
- Apego a la seguridad, alimentado por el miedo a la desprotección
- Apego a la estabilidad, sustentado por el miedo al abandono 
- Apego a las manifestaciones de afecto, causado por la baja autoestima
- Apego al reconocimiento, por el temor al desprecio
- Apego al placer de toda buena relación, que Riso considera en este caso positivo, una dependencia necesaria de toda relación y que más adelante tratamos. 

En el resto de los casos se trata de miedos que distorsionan el bienestar.

Otro factor que influye en la adicción afectiva es la inmadurez emocional. Encontramos tres manifestaciones más importantes de la inmadurez emocional relacionadas con el apego afectivo y con las adicciones en general:

- La baja tolerancia a la frustración.
- Los bajos umbrales para el sufrimiento
- La ilusión de permanencia.


La vulnerabilidad al daño y el apego a la seguridad /protección, el miedo a la pérdida y al abandono, la baja autoestima y el apego a las manifestaciones de afecto y los problemas de autoconcepto son aspectos que hacen vivir el amor de forma insegura, produciendo heridas que requieren cicatrizar. Un tratamiento psicológico puede ayudarte a aprender a quererte más, a dejar de lado tus miedos y a cambiar esos pensamientos que te atormentan y no te permiten ser feliz. 

Os recomiendo el libro Amar o Depender de Walter Riso os garantizo que vais a aprender mucho de él.



Por qué... ¿amar de esta manera es realmente AMOR?

martes, 12 de noviembre de 2013

¿Por qué tienes que ir al psicólogo?

Saber cuándo necesitamos o no un psicólogo no es en ocasiones una decisión fácil de tomar y decidir a cuál ir de la gran cantidad de profesionales que existen lo complica si cabe un poco más. Ir al psicólogo en un momento dado de nuestras vidas, no es malo, todo lo contrario, ya que nos puede ayudar a entender y ordenar nuestras emociones, y seguir viviendo, no sobreviendo, pero por supuesto cada persona decide si quiere ir o no.

No existe una norma clara frente a cuando es el momento de acudir al psicólogo para buscar apoyo y ayuda, ya que un problema puede afectar de distinta manera a cada persona, por tanto es algo muy subjetivo. De hecho muchas veces el problema no es algo que nos hace sentir miedo o inseguridad, sino el pensar que no tenemos las herramientas suficientes para enfrentarnos al problema.

Debemos acudir al psicólogo cuando detectamos que uno o varios problemas bloquean nuestra vida llenándola de sensaciones desagradables e impidiéndonos disfrutar de los aspectos positivos o placenteros que nos brinda. Por creernos y sentirnos autosuficientes, podemos pensar que somos capaces de "salir de ésta", y que lo que necesitamos es, simplemente, serenarnos y darle tiempo al tiempo, pero con esta filosofía es posible que suframos más tiempo del necesario.

Los 10 Síntomas por los que necesitas ir al psicólogo

Alrededor de el 95% de las veces sufrimos de forma inútil, por lo tanto si presentas alguno de estos síntomas lo mejor es que busques ayuda.

1. Sientes que no tienes control sobre tu vida diaria (acontecimientos del día a día).

2. Empiezas a somatizar (Sientes ciertos dolores o síntomas físicos sin razón aparente) o a tienes ataques de ansiedad (presión en el pecho, taquicardía, hiperventilación o respiración superficial y acelerada, sudores...).

3. Tienes descontrol emocional (Llanto, rabia, angustia, tristeza, apatía, sentimientos de impotencia, desesperanza...).

4. Te encuentra en una situación límite, que no sabes resolver o no tienes fuerza para afrontarla (Por ejemplo: Problemas graves de pareja, hijos, trabajo, etc).

5. Notas que tu parte emocional te arrastra y no eres capaz de analizar las cosas de manera objetiva y clara.

6. Te encuentras lleno de pensamientos negativos muy catastróficos, obsesivos y extremos que te impiden vivir la vida con normalidad.

7. Deseas que la vida se acabe y sientes que no tiene sentido tu función en este mundo.

8. Sientes una agresividad muy intensa y eres incapaz de controlarla, y sabes que puede desencadenarte situaciones límite.

9. Piensas que todo el mundo está en tu contra.

10. Tienes grandes dificultades para descansar, dormir, desconectar de situaciones, y no puedes vivir la vida con normalidad.

Toma de decisiones


Si finalmente decides acudir a terapia presencial u online, recuerda que nuestra ética profesional nos obliga a mantener el anonimato y el secreto profesional de todas las conversaciones que podamos mantener. Toda la información recibida, por tanto, se tratará respetando tu total intimidad y privacidad.

No olvides que durante la consulta, cuanto mejor me describas el problema que te genera malestar, que personas y circunstancias que lo desencadenan y que posibles antecedentes personales o familiares pueden estar influyendo, más preciso será el diagnóstico y la terapia que llevaremos a cabo.

Acudir al psicólogo para intentar solucionar un problema no significa que ya siempre debas acudir a terapia, ni que estés "loco", estos son dos tabúes muy implantados que carecen de fundamento.

Si estás pensando acudir a un psicólogo no lo pienses más y pregúntame sin compromiso y recuerda que la primera sesión es gratuita! Obtén más información de mi y de mis servicios en mi página web.

Hasta el próximo día!

martes, 5 de noviembre de 2013

Coaching y desarrollo personal

El Coaching es un buen recurso para las personas que deseamos obtener mejores resultados en algún aspecto de nuestra vida. Es por tanto una estupenda herramienta en procesos de cambio.

A diferencia de lo que mucha gente cree, el Coaching no es la herramienta más adecuada para solucionar problemas. Hay a nuestra disposición mejores disciplinas como el Counseling, o la terapia psicológica, que pueden resultar mucho más eficaces para este cometido.

Es una disciplina que nos ayuda y nos enseña a pensar diferente, a mejorar las comunicaciones que mantenemos y a profundizar en nosotros mismos.

Podemos decir que el coaching es el arte de trabajar con los demás para que ellos tengan resultados inmejorables y que mejoren su actitud y conducta. Es una actividad que genera nuevas posibilidades para la acción y permite resultados extraordinarios en el día a día.

Si en un momento de nuestra vida nos encontramos “atascados” en una situación y no acertamos en ver la salida, el Coaching puede ayudarnos a desbloquearnos y a seguir avanzando. Además, se puede realizar mediante contacto directo, por teléfono y/o por e-mail.

¿A qué nos ayuda el Coaching?

El Coaching nos permite identificar las opciones que tenemos, los riesgos potenciales, aquellos recursos disponibles y que conductas concretas podemos llevar a cabo para conseguirlo.

Sin embargo, no todos podemos obtener beneficios de un proceso de Coaching. Es preciso que cumplamos al menos estos 5 requisitos para sacar el máximo partido a este recurso:

- Actitud abierta, receptiva y curiosa frente al Coaching.  Si no crees y estás convencido de que no te va a ayudar, es muy improbable que el coaching pueda ayudarte.

- Honestidad. Tu coach no puede ayudarte si no compartes con él de forma libre y sincera todo lo necesario para llevar a cabo el proceso de Coaching.

- Responsabilidad.  El Coaching te ayuda pero los resultados los tienes que conseguir tú. Tienes que comprometerte a llevar a cabo las conductas que tú mismo has decidido hacer y mantener esos compromisos.
- Independencia.  No dependas de tu coach para alcanzar tus metas. Tú eres el único responsable de tus metas, de tus actos y de tus resultados. 

- Esfuerzo. El proceso de Coaching es muy serio. Las sesiones son sólo una pequeña parte del proceso y el resto del tiempo estarás sólo en tu día a día, sin la ayuda de tu coach. Necesitas dedicación para alcanzar los resultados esperados.

Los beneficios se harán visibles y tangibles cuando profundices en tus situaciones personales, mejores tus relaciones, descubras talentos que tenías escondidos, arranques con nuevas metas apasionantes, te liberes de cosas y lazos que te atan y te impiden progresar tanto en tu vida personal como profesional.

¿Cómo se trabaja?

El Coach trabaja pasando por los distintos temas rápidamente, avanzando, y sin profundizar en ellos.

En la terapia psicológica se analiza el ¿por qué? de las cosas, en las sesiones de coaching se trabaja en el ¿Por qué no?. Incluso en el ¿Para qué? de lo que quieres conseguir.

Se trabaja hacia el futuro que quieres diseñar, cambiando el presente. Por el contrario, en la terapia psicológica se suele empezar por el pasado.

La terapia psicológica se centra en lo que está mal mientras que el Coach se enfoca en lo que se puede mejorar y potenciar.

El Coaching focaliza en lo que quieres y es posible para tí, no se centra en lo que te pasó en el pasado.

Deseo de crecimiento personal

El deseo de crecimiento personal suele surgir, generalmente, del dolor emocional, la insatisfacción o el malestar psicológico, que empujan a una persona a mirar en el interior de sí misma para intentar buscar soluciones, superar problemas y superarse a sí misma.

Si deseas potenciarte como persona y crecer interiormente un curso de coaching puede venirte muy bien. Si estás interesado en reforzar tus cualidades, conocer tus puntos débiles y fuertes, conocer y desarrollar tus fortalezas, tratar de pulir tus defectos y tener claro qué es lo más importante para ti, pregúntame sin compromiso y te daré información sobre el curso de Coaching y desarrollo personal que imparto en la modalidad online.

Os dejo con este vídeo que te ayudará a entender mejor esta disciplina y sus beneficios:


¿Crees que el Coaching puede ayudarte? 

Hasta el próximo día!!

miércoles, 30 de octubre de 2013

Autoaceptación

Aceptarnos a nosotros mismos es una de las mejores opciones si queremos adquirir una sana autoestima, positiva y beneficiosa.

No aceptarnos a nosotros mismos ni valorarnos como somos, repercute en padecer un estado de tensión continua y prolongada hacía nosotros, y una predisposición a padecer estrés y ansiedad.

Debemos autoaceptarnos para poder superar esos años de  malestar en los que no hemos sido capaces de aceptarnos tal y como somos, y esto es lo que ha propiciado la baja autoestima y esos pensamientos que nos infravaloran e incapacitan. Todo ello, a pesar de que valorarnos y aceptarnos es una de las decisiones clave que nos ayudarán a mantener una buena salud mental.

Para poder aceptarnos a nosotros mismos como somos, requiere que tomemos la decisión de hacerlo, que luchemos por dejar a un lado esos pensamientos negativos que tenemos hacia nosotros, y analizar –objetivamente- la realidad o no de esos pensamientos

¿Son reales y se basan en algo en concreto? Esta es una de las preguntas clave que deberemos hacernos para poder comenzar a dirigirnos hacia ese camino de la autoaceptación y de la autoestima positiva.

¿Por qué es importante aceptarse a sí mismo?

Porque la mayor parte de nuestro sufrimiento no está causado por lo que nos hacen o dicen los demás, sino por lo que nos hacemos y decimos nosotros mismos al compararnos, criticarnos, rebajarnos, insultarnos y estar descontentos por lo que no tenemos, es decir, al no aceptar lo que tenemos y lo que somos.

Llegar a esta aceptación es uno de los elementos básicos para que consigamos el bienestar físico, emocional y psicológico.

Pensamientos como estos no significan ACEPTACIÓN

"Así soy y no puedo hacer nada al respecto, este es mi destino". Esto es resignarse.

"Así soy y el que me quiera bien y el que no, es su problema". Esta actitud puede reflejar rebeldía, enfado o soberbia, pero no aceptación.

"Pobre de mí, que no tuve la suerte de nacer con las habilidades necesarias para tener éxito en la vida" Estas palabras indican victimismo.

"No podía evitar el problema o mi manera de actuar, porque esta es mi forma de ser" Eso es irresponsabilidad.

Autoaceptarse no quiere decir aceptar lo que eres sin hacer nada al respecto.
De hecho, es lo contrario. Para cambiar, mejorar o manejar aquello que te causa, malestar o problemas, lo primero que tienes que hacer es reconocerlo y aceptarlo, pero sin crear una relación de enfado contigo mismo.

Pautas que te ayudarán a aceptarte

Darnos permiso para ser lo que somos, es decir, seres humanos que fallan, imperfectos. Eso es lo que somos todos: ni “superheroes” ni personas de por sí poco válidas o incompetentes.

No juzgues la valía interna de las personas por sus logros y por la aprobación de los demás. Que tu jefe te ascienda no te hará mejor persona. Nuestra sociedad ama a cierto tipo de “triunfadores”, pero en todo caso la imagen externa del éxito no siempre se corresponden con personalidades fuertes, maduras y seguras de sí mismas.

Valora el esfuerzo y tu capacidad para conseguir las metas y objetivos que te propones. En algunos casos el resultado será el esperado y saldrá bien y otras saldrá peor, pero eso no nos convierte forzosamente en buenas o malas personas.

Intenta no definir el error o fracaso como algo completamente negativo, sino como una manera de aprender. Aprendemos de los errores, si no fuera así, la humanidad no hubiera existido durante tanto tiempo.

Y tu...¿Estás reparado para aceptarte como eres?

Hasta el próximo día!

martes, 22 de octubre de 2013

Síndrome de Peter Pan

Más allá del popular cuento de Peter Pan que todos conocemos, parece que pueden existir hombres que siguen siendo niños a pesar de la edad que tienen, ¿Hombres Peter Pan? ¿Es posible?

El síndrome de Peter Pan se caracteriza por la inmadurez en ciertos aspectos psicológicos y sociales. En los años 80, el psicólogo Dan Kiley observó que algunos de sus pacientes se negaban a aceptar las responsabilidades acordes a la edad adulta y recogió los comportamientos que éstos presentaban bajo el nombre de "Síndrome de Peter Pan". Este síndrome se caracteriza por aquel conjunto de rasgos que tienen aquellas personas que no saben o no pueden renunciar a ser hijo para empezar a ser padre. 

El síndrome de Peter Pan es más frecuente en los hombres y habitualmente se relaciona con problemas para proporcionar seguridad a otra persona, ya que ellos mismos son los que necesitan sentirse protegidos por otros.

Síndrome de Peter Pan


Estos hombres, principalmente, se sienten como niños, viven como niños y esperan ser entendidos por los demás. Este síndrome se caracteriza por lo tanto, por inmadurez en ciertos aspectos (psicológicos, sociales, sexuales), además de presentar rasgos narcisistas, de dependencia, irresponsabilidad, rebeldía, etc. Sobre todo son hombres que temen a la soledad, a ser abandonados y a fracasar.

La irresponsabilidad es una de sus características principales, y la ejercen mediante la culpabilización hacia los demás y por la falta de compromiso. En el terreno de las relaciones de pareja no se esfuerzan por formar una pareja madura y estable.

Son hombres-niños que se resisten a crecer y madurar, lo que hace que sean incapaces de cuidar, proteger o llevar hacia delante una relación de pareja madura y estable. Por ello la mayoría de ellos, sólo tienen relaciones superficiales, sin permanecer mucho tiempo en una relación estable, ya que huyen y evitan del compromiso.

¿Qué puedes hacer con tu Peter Pan?

1.- Lo primero que deben hacer es reconocer y asumir el problema. El primer paso para poder superarlo, es asumir que hay algo que no está funcionando como debería. Ayúdale a que sea consciente de las consecuencias de su manera de ser.

2.- Busca ayuda en la terapia psicológica. Muchas veces es necesario acudir a algunas sesiones para que puedan ayudarle a afrontar el problema. Los psicólogos podemos ayudarle a orientarle hacia una nueva perspectiva y hacia cambios conductuales.

3.- Establece límites. Es imprescindible que seas firme y clara a la hora de establecer límites. Su conducta muchas veces tiende a exceder los límites, y la única manera de que cambie, es no ceder ante su conducta.

4.- No permitas que te culpe de sus conductas. Es habitual que intente convencerte de que tienes la culpa de sus fallos. Ten claro que el es dueño de sus comportamientos, actitudes y palabras, y debe responsabilizarse.

5.- No mantengas su ritmo infantil. Cuando intente hacer cosas que no son apropiadas para su edad, no contribuyas a que lo consiga. Intenta explicarle los motivos por los cuáles consideras que esa conducta es inapropiada.

6.- No le soluciones sus problemas. Intenta que él sólo busque y encuentre las soluciones adecuadas, si tu lo ayudas no aprenderá a asumir responsabilidades y a hacerse responsable de sus actuaciones.

7.- Enséñale sus errores. Las personas que tienen el Síndrome de Peter Pan, no les gusta que le digan que los defectos que tienen y los errores que cometen, pero es imprescindible hacerlo.

Y tu... ¿tienes cerca a algún Peter Pan?

Hasta el próximo día y gracias por COMPARTIR!!!