miércoles, 29 de agosto de 2012

¿Cómo trabaja nuestro cerebro?

El cerebro está constituido por dos mitades, la mitad derecha llamada hemisferio derecho y la mitad izquierda llamada hemisferio izquierdo.

Cada hemisferio está especializado en funciones diferentes, de ahí que uno de los aspectos fundamentales en la organización del cerebro lo constituyan las diferencias funcionales que existen entre los dos hemisferios, ya que se ha descubierto que cada uno de ellos está especializado en actividades y conductas distintas. 

Los neurólogos han descubierto que tanto el hemisferio izquierdo como el derecho actuan conjuntamente en cualquier actividad que realizamos. No se trata de que en determinadas tareas actúen uno u otro hemisferio, sino que ambos presentan actividad, en mayor o menor medida según la tarea que estemos llevando a cabo.

Diferencias entre ambos hemisferios

1. El hemisferio izquierdo es el dominante en la mayoría de las personas, controla la parte derecha de nuestro cuerpo, y el hemisferio derecho controla la parte izquierda del mismo. Es interesante resaltar que el 90 % de la población es diestra y el restante zurda. Esto significa que cosas tan importantes como el escribir, el comer, o utilizar el ratón del ordenador se realizan con el hemisferio izquierdo (nuestro lado lógico y analítico). Vemos como así, se ve ejercitado o potenciado el hemisferio izquierdo por algunas de nuestras actividades más cotidianas. 

2. Nuestro hemisferio izquierdo es secuencial, y el derecho simultáneo. El hemisferio izquierdo es bueno en el reconomiento de secuencias, de hechos que ocurren uno detrás del otro, en comportamientos secuenciales. Algunos ejemplos serían la capacidad humana de hablar, entender lo que escuchas de otras personas, lee. Por otro lado el hemisferio derecho es el que nos capacita para interpretar cosas de forma simultánea y relacionarlas. Por ejemplo es el hemisferio derecho el que nos da las claves para interpretar la cara de la gente.

3. El hemisferio izquierdo es especialista en la parte verbal y el derecho en el contexto. En la mayoría de las personas el lenguaje esta controlado por el hemisferio izquierdo, es el que controla lo qué se dice. En cambio es el derecho el que nos ayuda a contextualizar el leguaje, a entender por ejemplo una metáfora en un texto o en una conversación. Tenemos que recordar que el lado izquierdo es análitico y “simplemente” analiza series de elementos, en este caso una secuencia de palabras, una detrás de la otra, de forma lineal. El derecho, en el caso del leguaje por ejemplo, se centra en cómo se dicen las cosas y no en el qué se dice, y es el que nos brinda la posibilidad de entender el mensaje que nos hacen llegar.

4. El hemisferio izquierdo analiza los detalles mientras el derecho sintetiza y muestra una foto global de las cosas. Ya hemos comentado que el hemisferio izquierdo es capaz de analizar la información, pues bien, es el derecho quién nos da la capacidad de sintetizar la misma, de coger varios elementos y ponerlos todos juntos para que tengan un significado. El hemisferio derecho establece relaciones entre diferentes elementos. No analiza una nariz, una boca, unas cejas, luego los ojos y después la orejas, simplemente relaciona y sintetiza todos los elementos de un rostro y lo ve como un todo.

Os dejo un vídeo que amplia esta información...

http://www.dailymotion.com/video/xaz7xf_lateralizacion-cerebral-en-animales_school

Hasta la próxima semana!!

miércoles, 22 de agosto de 2012

¿Qué hay en la mente de un pirómano?

Este verano está siendo especialmente difícil para nuestros montes, desgraciadamente han sido pasto de las llamas numerosas zonas de nuestro país. A veces estos fuegos son debidos a imprudencias pero en otras ocasiones son provocados por personas que padecen un trastorno llamado "piromanía". ¿Qué es ese trastorno? ¿Cómo es posible detectar a los pirómanos antes de que destruyan buena parte de la naturaleza?


Cómo ya hemos adelantado, se trata de un trastorno "relativamente poco frecuente", de entre el mínimo porcentaje de personas que queman bosques aproximadamente un 3% padecen piromanía en sentido estricto, el 97% restante son personas que provocan el fuego deliberadamente o debido a imprudencias.


La piromanía es un trastorno de control de los impulsos, otros trastornos de ese tipo son la ludopatía y la cleptomanía. La sintomatología esencial de estas personas es producir incendios de forma deliberada y consciente en más de una ocasión sufriendo una importante tensión y activación emocional antes del incendio con una gran liberación e intenso placer o alivio al encender el fuego, presenciarlo o al participar en sus consecuencias. 

Su afición enfermiza suele iniciarse en la juventud, con mayor frecuencia son hombres y especialmente son personas introvertidas, que destacan poco o nada por habilidades socialmente atractivas. Suelen ser personas solitarias, grises, que no llaman la atención.

Muchos de los pirómanos expresan su atracción por el fuego participando en programas de prevención, de forma voluntaria. Unos pocos llegan a trabajar en cuerpos de bomberos, pero lo más habitual es que se trate de "espontáneos" dispuestos a echar una mano siempre que un fuego estalla en sus cercanías. Otros, son visitantes asiduos de los museos sobre fuego y de los parques de bomberos.

¿Como inician el fuego? 

Según los expertos, lo hacen habitualmente de una forma poco organizada o apresurada y, con frecuencia, también promueven falsas alarmas.

En el momento de iniciar el fuego, según declaran las propias personas que sufren este trastorno, se encuentran en un estado de "conciencia alterado, como de trance", aunque los psicólogos matizan que "son conscientes de lo que hacen y no dan importancia a los daños personales o materiales que puedan causar".

Muchos se mantienen en las cercanías del fuego e incluso participan en las tareas de extinción o de búsqueda del culpable y cuando son detenidos se muestran colaboradores y, rápidamente, admiten sus hechos, aunque no sienten remordimiento o culpa por ello, en muchas ocasiones incluso se entregan.

Es importante señalar que no buscan móviles económicos en sus fuegos, sino simplemente satisfacer su morboso apetito de incendios y de las situaciones relacionadas. El verano es una época perfecta para dichos maníacos, pues resulta fácil, por las condiciones climáticas, extender grandes áreas de fuego a partir de pequeñas hogueras.

El pirómano no debe ser confundido con el incendiario que es aquella persona que intencionalmente decide quemar una parcela de terreno u objetos  con ánimo de lucro o simplemente por hacer daño.

Esperemos que el fuego de tregua a nuestros montes lo que queda de verano...

Hasta la próxima semana!!!

jueves, 16 de agosto de 2012

Nido vacío: cuando el hogar vuelve a ser casa

Actualmente las circunstancias que estamos viviendo están haciendo que muchas personas presionadas por la falta de empleo se vayan a trabajar a otros países y esto junto con la cotidiana situación de emancipación de los hijos esta desencadenando un mayor número de casos de lo que llamamos "síndrome del nido vacío".

El “síndrome del nido vacío” es una etapa evolutiva que atraviesan las parejas, y se da cuando los hijos dejan el hogar para independizarse, se van a vivir solos o se casan y empiezan a realizar su propia vida. Los padres tienden a sentirse vacíos, ya que se encuentran solos y no saben incluso qué hacer en su propia casa.

Esta situación generalmente es vivida por los padres con angustia. Se dan cuenta de que ya no son tan necesarios como antes y esto genera sentimientos de inutilidad, de falta de sentido. Sobre todo en la madre, ya que por lo general su proyecto de vida giraba en torno a sus hijos, sus necesidades y problemas.

Esta ausencia representa una serie de cambios que deben aceptarse en primer lugar, y en segundo término esta sensación de soledad y vacío deberá ser superada poco a poco, con el paso del tiempo.

Los sentimientos de tristeza y de pérdida son normales, y deben entenderse como un proceso de duelo, por lo que es difícil aventurar cuánto pueden durar sus efectos.

Es fundamental saber ver la oportunidad en una situación de estas características. Quizás sea hora de redescubrir o redefinir la pareja. Hay quienes afirman que el síndrome de nido vacío sólo es vivido con tristeza cuando el matrimonio tiene poco que compartir.

Pero, ¿cómo solucionar y superar el síndrome del nido vacío? ¿Cómo aceptar que nuestro hijo se ha independizado y se ha marchado de nuestra casa?

SUPERAR EL SÍNDROME DE NIDO VACÍO
  • Para tratar de superar ese sentimiento de ausencia, de soledad y de vacío, puede ser de gran ayuda tratar de afrontar esa ausencia de una manera positiva, ya que, por ejemplo, podemos pensar que nuestro hijo/a se ha hecho mayor, y ha tenido la valentía suficiente como para tomar la decisión de irse de casa, también, podemos verlo como una posibilidad de tener más tiempo libre para realizar actividades que nos gustan y nos motivan y nos llevan a hacer nuevos planes o incluso a planificar algún viaje con nuestra pareja.
  • Retomar la vida de pareja es vital a la hora de solucionar el síndrome del nido vacío. La mejor forma de superar este síndrome es la de retomar la vida de pareja, dado que esa soledad que se puede sentir, permite la potenciación del diálogo y de la intimidad que, en algún instante, quizá se pudo perder cuando nuestro hijo/a aún vivía en casa. Se pueden retomar proyectos que quedaron pendientes y que nos ilusionaban, e incluso aprovechar cada momento disfrutando de todas las cosas “nuevas” que podemos comenzar a hacer.
El pasado mes de Junio se estrenó una película muy divertida relacionada con este tema protagonizada por Diane Keaton y Kevin Kline titulada !Por fin solos!, muy recomendable...aquí os dejo el trailer:

http://www.dailymotion.com/video/xq31pk_por-fin-solos-trailer-en-espanol_shortfilms

La próxima semana nuevo tema...os espero!

jueves, 9 de agosto de 2012

Comida emocional ¿Cómo alimentar tu estado de ánimo?

Diferentes estudios realizados en los últimos veinte años han demostrado que existen alimentos que favorecen la producción de sustancias en el cerebro influyendo de forma directa sobre el humor, comportamiento y desempeño mental y físico de las personas.

Consumir alimentos que nos gustan puede animarnos y hacernos sentir satisfechos y relajados. Y por el contrario, en ocasiones, comer nuestros alimentos favoritos puede provocarnos sentimientos negativos de culpa y remordimiento. ¿Cómo podemos reducir los efectos negativos y aumentar el impacto positivo de la comida en nuestro estado de ánimo?

El principio del placer


Comer es uno de los mayores placeres de la vida, y siempre que es posible comemos alimentos que nos gustan y evitamos aquellos que no nos gustan. Los estudios muestran que el hecho de comer los alimentos que uno prefiere puede estimular la liberación de ß-endorfinas, que son las que mejoran nuestro humor. Sin embargo, el hecho de que una comida nos resulte atractiva no sólo está relacionado con sus propiedades organolépticas, también depende de cuánta hambre tengamos, de las experiencias previas con ese alimento y de las circunstancias sociales en las que se consume. En otras palabras, lo que nos hace sentir bien es consumir el tipo de alimento apropiado, en el momento apropiado y con la compañía apropiada.

Un estudio publicado por el Journal of Psychiatry afirmó que las personas que meriendan alimentos procesados como pizza, papitas y cerveza, están en mayor riesgo de tener ánimos decaídos y depresión, por eso es mejor que estar a dieta.

¿Qué alimentos tomo según el estado de ánimo que tengo?

PARA EL MAL HUMOR

Cuando hay bajos niveles de azúcar en tu sangre, algunas áreas de tu cerebro se afectan. Si estas hambriento y con mal humor, los investigadores recomiendan consumir cereales integrales, o carbohidratos complejos como el arroz integral, legumbres y el pan integral. Todos ellos ayudan al cerebro a producir serotonina, sustancia que ayuda a mejorar el estado de ánimo. Cabe aclarar que este aminoácido es de los llamados esenciales para el organísmo y que sólo se obtiene a través de la alimentación.

CONTRA LA DEPRESIÓN

Aunque muchas veces no se toma en cuenta la alimentación como cura para la depresión, investigaciones recientes han concluido que los niveles de folato (ácido fólico), también conocido como Vitamina B9,  en personas depresivas  es hasta un 30% más bajo que en personas no deprimidas. Por eso se recomienda consumir alimentos que sean fuentes de folato como las legumbres, frutas cítricas, verduras verdes y cereales.

CONTRA LA ANSIEDAD

La carne de pavo y la leche contienen triptófano, una sustancia que ayuda a combatir el estrés porque produce reacciones químicas que mejoran el estado de ánimo, como la serotonina, dopamina y noradrenalina. Todas estas sustancias harán que te sientas calmado. Además de en los alimentos comentados anteriormente, las puedes encontrar en el pollo, huevos, queso, nueces y semillas.

CONTRA LA IRRITABILIDAD

Puedes sentirte ansioso o irritable debido a una baja súbita de azúcar en la sangre, por eso se sugiere comer algo cada tres o cuatro horas, lo perfecto sería consumir un yogurt con cereales o un puñado de almendras con alguna fruta.

EN ESOS DÍAS DIFÍCILES

Muchas veces se dice que las mujeres sufren algunos cambios hormonales durante la menstruación. Cambios que afectarían el estado de ánimo como irritabilidad. Según la web especializada en salud AOL , en esos días lo mejor que se puede hacer es conseguir un trozo de chocolate.

Es un fabuloso alimento antiestrés, contiene triptófano y produce feniletilamina (sustancia con efecto antidepresivo). Una pequeña porción diaria de chocolate negro es suficiente para tener un buen estado anímico.

El chocolate además de ser un gran antioxidante, estimula la actividad en regiones del cerebro asociadas con el placer y la satisfacción.

¿CONFUNDIDO?

El pescado ayuda al cerebro a trabajar al máximo. Los ácidos grasos que contiene y el omega 3 ayudan a la fluctuación de las células, mejorando los niveles de serotonina. Los pescados más recomendados son el salmón, la trucha y las sardinas.

Espero que os haya interesado el tema de esta semana.

Hasta la semana que viene!

miércoles, 1 de agosto de 2012

Llegó el verano y...¿las rupturas de pareja?

¿Qué pasa en vacaciones, peleamos más de lo habitual?

El verano es la época donde afloran más los problemas entre la pareja, por diversas causas. Tanto es así que el 28% de divorcios que se producen de media al año en España lo hacen en el último trimestre, después de las vacaciones. Unos datos que no pueden pasar desapercibidos, por lo que hay que estar alerta y saber por qué curiosamente en estas fechas de esparcimiento pueden aflorar los problemas.

En verano disponemos de más tiempo para compartir con nuestra pareja, algunas empresas reducen las jornadas laborales o cambian la jornada partida por jornada intensiva.

También es en esta época, cuando la mayoría de la gente coge las vacaciones por lo que poseen una mayor disponibilidad. Precisamente esa disponibilidad de tiempo que no poseemos el resto del año, puede afectar positiva o negativamente a la relación de pareja.

¿El motivo principal? Sin duda el exceso de tiempo libre con la pareja, que motiva que surjan roces o afloren problemas encapsulados de antes y aún sin solución como la falta de comunicación, que puede existir durante el resto del año.

La casa, los niños, el trabajo, el coche, los quehaceres diarios, y un sin fin de cosas más, hacen que estemos inmersos diariamente en un sin vivir en donde estamos corriendo de un lado para el otro, no teniendo unos sencillos momentos de paz y relajación interior, para poner en orden nuestras ideas, y saber qué puede o no puede estar funcionando en nuestra relación. Con la llegada del verano y las vacaciones, el estrés diario que nos tenía sumidos en un vendaval de inquietud y ansiedad, se ha convertido en relax y relajación, de tal forma que es ahora cuando sí prestamos atención a nuestro yo interior; o, lo que es lo mismo, a nuestros problemas interiores.

RECOMENDACIONES

Para poder evitar esta situación, podemos seguir unas sencillas pautas y así lograr que las vacaciones supongan un disfrute, y no un tiempo de conflictos en la pareja. 

Estas son algunas de las recomendaciones:


  • Es importante que las tareas se repartan de forma equitativa: tanto tareas con los hijos como tareas domésticas, para que no haya roces ni malentendidos.

  • Es aconsejable organizar más o menos el tiempo libre entre los dos: qué actividades o excursiones queremos hacer, si se come fuera, si preferimos unas vacaciones de descanso…

  • Si hay problemas en organizar el horario o cada uno quiere dedicar el tiempo a una cosa, intentar por todos los medios la compatibilización, porque los planes deben ser satisfactorios para ambas partes. Si en algún momento es imposible, no es malo decidir pasar un tiempo cada uno a su aire antes que hacer todos planes sin desearlos.

  • Aprovechar si algo nos preocupa, o si tenemos algún problema o malentendido con la pareja, para hablarlo. En un momento tranquilo, de complicidad, se puede intentar solucionar aquello que hay pendiente. Siempre hablando, con tranquilidad y sin alzar el tono de voz. ¡Relájate!

  • En el caso de las parejas con hijos, hay que dejar siempre una parcela de tiempo para hacer algo especial con la pareja, sin los hijos.

  • Cuando el problema son los amigos o la familia política debemos intentar llegar a un acuerdo exponiendo con tranquilidad los motivos de la discordia, y una vez más, llegar a un acuerdo equitativo en el que ambas partes comprendan y cedan un poco.

En resumen, la clave de disfrutar en vacaciones con nuestra pareja e intentar evitar esta tendencia hacia las separaciones después de la época estival, dependerá mucho de nuestra actitud hacia el otro y nuestra disposición a aprovechar este tiempo para algo beneficioso (resolución de conflictos, diversión conjunta, descanso…) en lugar de dejarnos llevar por viejas rencillas o problemas o por la desidia del aburrimiento.

Disfrutad de las vacaciones!!