lunes, 19 de febrero de 2018

3 trucos imprescindibles para mejorar la inteligencia emocional en casa

Hoy vamos a hablar de un tema muy interesante y vamos a intentar resolver algunas dudas como, ¿la Inteligencia Emocional está determinada desde el nacimiento o se puede trabajar?.

Siempre hemos oído decir que el Cociente intelectual (IQ) es un fiable y gran indicador para determinar y saber si una persona será exitosa en la vida. Es decir, que la puntuación del test de inteligencia, decían, que podía determinar y establecer una relación fuerte con el desempeño académico y el éxito profesional futuro. 

No obstante, los investigadores y las corporaciones empezaron a detectar hace algunas décadas que las capacidades y habilidades necesarias para tener éxito en la vida eran otras, y éstas no eran evaluables mediante ningún test, ya que, de poco nos sirve un cerebro brillante y un elevado cociente intelectual si no entendemos de empatía, si no sabemos leer nuestras propias emociones y las ajenas, si no somos conscientes y hábiles en las relaciones sociales para aprender a conectar con los otros, a gestionar el miedo, a ser asertivos… La inteligencia emocional es, lo queramos o no, la auténtica clave para ser felices y para tomar buenas decisiones que nos puedan llevar al éxito personal.






¿Qué es la inteligencia emocional?


La inteligencia emocional es “la capacidad para auto-observar emociones propias y las de los demás y regular y utilizar esta información para solucionar problemas” (Peter Salovey, 1997). Es decir, es la capacidad de conocerse emocionalmente y poder percibir, además, las emociones de los otros e intervenir en ellas.

Entenderse emocionalmente es imprescindible para conseguir un adecuado bienestar emocional, pero si además somos capaces de identificar las emociones de los demás y actuar en consecuencia ante ellas, tendremos un mayor éxito en nuestras habilidades sociales y relaciones con los demás. Esta capacidad proporciona que una persona resulte más óptima en la solución de sus propios problemas o de los demás, mejor afrontamiento a situaciones adversas y, en definitiva, más satisfacción y percepción de bienestar emocional. Esta capacidad, por tanto, puede ser muy provechosa en situaciones como conseguir un trabajo, enfrentarse a un examen o resolver de un modo más exitoso dificultades cotidianas que puedan aparecer en el día a día.

Como resumen, la inteligencia emocional implica que una persona sea capaz de (John Mayer, 2001):

-Percibir sus propias emociones y saber expresarlas.

-Comprender el origen de esas emociones.

-Regular esas emociones minimizando sus aspectos negativos y maximizando sus aspectos positivos.

-Poder realizar este mismo proceso con las emociones de los demás.

Como ves, la Inteligencia Emocional, va más allá de la empatía, ya que, no sólo identifica las emociones ajenas, sino que nos ayuda a actuar de la manera más óptima y satisfactoria para nosotros mismos. Por tanto, la Inteligencia Emocional abarca dos amplias dimensiones: la propia y la que implica a los demás.


¿Se nace emocionalmente inteligente o te haces?


La inteligencia emocional parece que últimamente esté de moda. Y está en auge porque cada vez hay más publicaciones científicas al respecto y porque ya es más que evidente que la inteligencia académica fría, pura y dura, sin la combinación con una buena educación afectiva, queda muy pobre.

Actualmente, los especialistas coincidimos al plantear que la inteligencia emocional no se establece al nacer y ya no es modificable, sino que se puede desarrollar, entrenar y fortalecer a través de las experiencias de la infancia, por lo tanto, es imprescindible empezar a trabajarla desde pequeños.

Es cierto que, cada persona hereda por el proceso genético ciertas características y tendencias de sus padres biológicos. Algunas de estas características están completamente determinadas pero otras sólo reciben una influencia parcial. Por ejemplo, la estatura máxima, el color del pelo y el color de los ojos están completamente determinados pero otros rasgos de la inteligencia emocional, tales como la empatía, la tolerancia a la frustración, la valentía, la asertividad, etc, sólo están influidas parcialmente por la herencia genética, por lo tanto, son entrenables y, por supuesto, mejorables .

Por tanto, así como el Cociente Intelectual está considerado una capacidad heredada genéticamente, aunque también se puede mejorar debido a la plasticidad cerebral, en general las capacidades de la Inteligencia Emocional no se heredan, sino que se aprenden, adquiriéndose a lo largo del tiempo






3 consejos para mejorar la Inteligencia emocional en casa


1.- Mejora la expresión emocional con tus hijos. Los padres somos modelos de comportamiento para nuestros hijos, por tanto, el primer paso es promover nuestra conciencia emocional, es decir, ser conscientes de nuestras propias emociones, de sus causas y de sus posibles consecuencias.

Una muy buena forma de comenzar a trabajar la conciencia emocional puede ser empezar a hablar nosotros como pareja de nuestras emociones y respondernos preguntas como: ¿Cómo me siento en este momento? ¿Por qué me siento así? ¿Cómo estoy manifestando lo que estoy sintiendo? ¿Qué puede hacer para corregirla?. Conoceros mejor a vosotros mismos a nivel personal y en pareja y fomentar ese dialogo emocional ayudará a qué podáis transmitirlo a vuestros hijos. 

2.- Ayúdales a gestionar sus propias emociones. Una vez vosotros ya sabéis algo más de vuestras emociones y de cómo las gestionáis es el momento de entrenar a vuestros hijos. Ayudar a nuestros niños a detectar cómo se sienten, y cuanto antes comencéis este camino con ellos mejor. Es importante enseñar a los hijos a conectar con ellos mismos para que puedan comprender mejor cómo se sienten, y cualquier momento o situación del día a día es buena para practicar y desarrollar esta conciencia emocional.

En mi centro realizamos un curso de inteligencia emocional para niños que os puede ayudar a conseguir este objetivo y potenciarlo. 

3.- Trabaja la empatía en casa. Para conseguirlo, es aconsejable que actuemos en casa las máximas ocasiones posibles con empatía, y que nos pongamos en el lugar de nuestros hijos y seamos capaces  de experimentar sus mismos sentimientos y emociones para ponernos en su lugar de niños y no ver todo desde nuestra perspectiva de adultos. Tenemos que intentar no despreciarlos nunca, pues para ellos lo que vivan tiene un valor muy importante, y también consideran valioso lo que tú opines sobre ellos. Para ejercitar la empatía, lo más importante es escucharles de una forma activa, haciendo un ejercicio de comprensión y de respeto mutuos.



Espero os haya interesado este post. No olvides mejorar la inteligencia emociona con tus hijos en casa. Es muy importante para su futuro.

Hasta la próxim semana!!!





lunes, 12 de febrero de 2018

¿Sabes qué es la hematofobia?

La sangre, a pesar de ser uno de los líquidos que nos da vida y nos compone, no suele ser agradable para la mayoría de las personas. Suele producir cierta repulsión en la mayoría de las personas pero en los casos en los que hay hematofobia, las personas llegan a sentir miedo solamente al verla o percibir su olor y esto puede convertirse en un verdadero problema.

Las personas que padecen esta fobia ni toleran ni soportan ver sangre en heridas o incisiones quirúrgicas que suelen verse en imágenes o vídeos impactantes. Es cierto que, en ocasiones, se considera una reacción bastante común pero existen casos en los que este asco o miedo se lleva a unos límites muy extremos que se transforman en una fobia la cual hablaremos para conocerla más a fondo.





¿Qué es la hematofobia?

La hematofobia o miedo a la sangre, es un miedo irracional y persistente hacia la sangre y hacia aquellos estímulos relacionado con ella como pueden ser las inyecciones o una herida. La persona que padece esta fobia, intenta evitar cualquier situación relacionada con la sangre y, en el caso de no poder evitarla, la vive con un intenso malestar.

Es verdad que no existen demasiados fans de la sangre y las heridas pero esto no significa que la fobia a la sangre sea algo generalizado. La definición de fobia explica que solo se da en casos en los que los niveles de estrés y malestar dañan la calidad de vida de la persona y le impide realizar actividades cotidianas con normalidad.


¿Cuál es la prevalencia de la hematofobia?

La prevalencia de esta fobia es alta. Entre un 3-4,5% de la población padece esta fobia y suele prevalecer más en las mujeres (55-70%)

La edad de inicio de este tipo de fobia suele darse desde los 5 hasta los 9 años. El curso suele ser crónico y sin tratarse suele empeorar.

Las personas con fobia a la sangre tienen un componente familiar más fuerte que cualquier otro tipo de fobia.


¿Cuáles son los síntomas de la hematofobia? 

Estos son los diferentes síntomas que puede sufrir una persona que le tiene pánico a la sangre:

.- Disminución del ritmo cardíaco. 

.- Disminución de la presión sanguínea. 

.- Posibilidad de desmayo. 

.- Ansiedad anticipatoria a la exposición a la sangre. 

.- Problemas gastrointestinales derivados del estrés

.- Síntomas físicos: sudoración, respiración anormal, aceleración del latido del corazón, temblores, escalofríos, dolor en el pecho, sequedad de boca, mareos, dolor de cabeza, etc.

.- Pensamientos distorsionados respecto a la situación o estímulo (evitación, escape o comprobación excesiva de la situación o estímulo temido)




¿Qué diferencia la hematofobia de otras fobias?

Una de las curiosidades que presenta la hematofobia es que es el único trastorno de ansiedad en el que la persona puede desmayarse. 

El síntoma más característico es un patrón de activación y desactivación que se presenta en dos fases:

.- En una primera fase, la exposición a la sangre produce en la persona un nivel elevado de activación con aumento de la frecuencia cardíaca, tensión muscular, aumento de la presión sanguínea.

.- En una fase inmediatamente posterior, se produce un rápido y acusado descenso de la frecuencia cardíaca, la presión sanguínea y la tensión muscular, acompañado de vómitos y mareos que pueden llegar en última instancia al desmayo (síncope).

Por otro lado, antes de la exposición a estas situaciones, la persona manifiesta ansiedad anticipatoria y conductas de escape o evitación.


¿Cuál es el tratamiento de la hematofobia?

Para tratar este tipo de fobia, la terapia cognitivo conductual es las más recomendada ya que tiene base en el enfoque conductista y pone énfasis en la desensibilización para que nos acostumbremos a la sangre.

Es una de las técnicas más utilizadas en ésta y otras muchas otras fobias y consiste en la exposición gradual al estímulo fóbico, en este caso la sangre. A lo largo de varias sesiones, la persona con fobia diagnosticada va exponiéndose poco a poco a situaciones que le producen ansiedad, yendo de las más leves a las que implican un contacto más directo y cercano con la sangre.

Esta técnica ayuda a que la persona sea consciente de los patrones de pensamiento que crean el miedo a la sangre. Que los pensamientos negativos que tenga se reemplacen por los positivos. 

Otros aspectos que se pueden incluir en el tratamiento son llevar un diario personal y realizar técnicas de relajación.

Si conoces algún caso que haya pasado por esta fobia, cuéntanos la experiencia, puede ayudar a otra persona que esté pasando por el mismo miedo.

Hasta la próxima semana!!!

lunes, 5 de febrero de 2018

Mejora las relaciones con tu familia con la Terapia cognitivo-conductual familiar.

¿Necesitas solucionar problemas familiaresLa familia constituye el pilar fundamental de la sociedad, ya que, es la más significativa manera de estructurar la vida social y personal en los seres humanos. Está generada de la unión de dos personas que generan un lazo de parentesco y generan descendencia. Esta unión, genera la reproducción y mantenimiento de los seres humanos y la producción de bienes y valores materiales que pasarán de generación a generación

La función de la familia no es el solo cumplimiento de las funciones familiares, sino que va más allá, es el proceso que aparece al interaccionar los parientes, es decir, las relaciones internas que le dan identidad única a cada uno de sus miembros y a la unidad en conjunto, por lo que las interacciones entre los miembros deben ser lo más armoniosas posibles para que la estructura funcione lo mejor posible. 

Cuando la familia no satisface las necesidades psicológicas del resto de sus miembros, es decir,  no cumple con sus funciones, aparece en ella determinadas características que permiten clasificarla como disfuncional.




El estrés y el ritmo acelerado en el que estamos inmersos, junto con algunos conflictos que se pueden ir arrastrando desde hace algún tiempo son factores que influyen en las familias y que pueden generar la necesidad de buscar ayuda terapéutica. Por lo tanto, se hace imprescindible la búsqueda de soluciones para afrontar las situaciones y aprender a manejarlas de forma más saludable.

Esta situación tiene solución gracias a la terapia de familia cognitivo- conductual, la cual está siendo muy utilizada para tratar diferentes conflictos conductuales y psicológicos dentro de las familias tanto a nivel grupal como individual y así, recuperar la unidad familiar saludable

¿Qué trabajar en la Terapia familiar?

En la terapia familiar de enfoque cognitivo-conductual, podemos abordar diferentes conflictos muy comunes en el día a día:

-- Falta de acuerdo entre sus miembros por las responsabilidades familiares de cada miembro de la familia, por ejemplo, delimitar quien se encarga de hacer las tareas y qué tareas corresponden a cada uno.

-- Discrepancias en el reparto de poder y autoridad, por ejemplo, quien decide lo que hay que hacer y cuándo y cómo hay que hacerlo.

-- Problemas en la economía familiar.

-- Conflictos en las relaciones con los padres o familiares de cada uno de los miembros de la familia. 

-- La discrepancia de los progenitores en el cuidado y educación de los hijos.

-- Dificultades para llegar a acuerdos a la hora de la realización de actividades sociales y de tiempo libre.

-- Puntos de vista o de opinión distintos en relación al trabajo fuera de casa de ambos miembros de la pareja.

-- Problemas de falta de comunicación.


¿Cómo se trabaja desde el enfoque cognitivo-conductual?

Como el comportamiento, la cognición y las emociones están profundamente vinculados en una familia, un cambio en uno de estos componentes genera incidencias sobre los demás, por ello, en la terapia cognitivo -conductual familiar, vamos a trabajar para modificar determinados patrones de creencias en los distintos miembros de la unidad familiar para conseguir un cambio en el comportamiento y en el estado emocional de las distintas personas. 




En el transcurso de la terapia vamos a emplear diferentes técnicas de reestructuración cognitiva, entrenamiento en relajación y de autocontrol, herramientas de resolución de problemas,  técnicas de afrontamiento del estrés o de exposición y realizaremos un entrenamiento en habilidades sociales para mejorar la comunicación. 

Las sesiones de terapia cognitivo-conductual familiar, como ya hemos comentado, tienen como objetivo modificar ciertos patrones familiares que se han convertido en una fuente de discusiones, están generando dificultades, están modificando las interacciones entre los distintos miembros de la familia que dificultan y/o acrecentan el problema. Es decir, a diferencia de la terapia individual, no se trata de cambios de cada uno de los individuos únicamente (estos son secundarios) sino de cambios en el conjunto familiar de interacción.

Por así decirlo, el "paciente" es la familia al completo y la interacción de sus miembros, y el miembro individual es más bien el síntoma de un sistema enfermo, aunque eso no quita que se trabajen sesiones individuales con todos o algún miembro y que cada uno de manera personal tenga que modificar o realizar algunos cambios de su individualidad.

En terapia cognitivo- conductual familiar vamos a trabajar con problemas cotidianos en los que no necesariamente está presente alguna patología, como por ejemplo, la depresión o el alcoholismo en uno de los miembros. Estamos hablando más bien de patrones de relaciones disfuncionales y carencias en los vínculos emocionales que generan un malestar general o la sensación de que la familia se encuentra desestructurada o se está desvinculando gradualmente y está apareciendo desinterés, poca o nula convivencia o discusiones constantes y eso produce distanciamiento entre sus miembros.

Cómo ves, la terapia cognitivo-conductual familiar podría utilizarse de manera más habitual de lo que creemos, ya que, todos en algún momento hemos tenido dificultades o problemas dentro de la estructura familiar y estos problemas trabajados a tiempo mejoran muchísimo la calidad de la interacción así que si... Tienes algún tipo de problema en tu familia en este momento o quieres que os ayudemos a solucionarlo, no lo demores más y vamos a empezar a devolver la armonía a tu familia!

Hasta la próxima semana!

lunes, 29 de enero de 2018

¿Tener hermanos te hace más feliz?

¿Crees que tener un hermano te ha hecho ser más feliz? Si tienes hermanos seguro que sabes que va a ser el mejor apoyo y la mejor relación que tendrás en la vida. Pueden ser tus mejores cómplices, tus compañeros de aventuras, tus confidentes y hasta tus peores enemigos. Por eso se recurre a la ciencia para explicar por qué esta relación es inquebrantable.





¿Esta comprobado científicamente?

Las universidades de Montfont y Ulster realizaron una investigación donde afirmaban que tener un hermano te hace más feliz y optimista.

Según otro estudio, durante la infancia invertimos mucho más tiempo con nuestros hermanos que con nuestros papás, maestros o amigos. Esto nos afecta de tal manera que mientras crecemos mantenemos una relación de amor muy especial.

Durante el estudio se  interrogaron a 571 jóvenes de entre 17 y 25 años sobre sus vidas y se descubrió que aquellos que crecieron con hermanas tenían más probabilidades de ser felices.

Los participantes completaron cuestionarios psicológicos que se utilizaron para evaluar una gran variedad de interrogantes, incluida la salud mental y una actitud positiva.

El estudio indica que, por ejemplo, las hermanas alientan a sus hermanos a ser más abiertos y comunicativos sobre sus sentimientos, lo que promueve una buena salud mental, creen los investigadores.

De una manera similar, un estudio realizado a 395 familias con más de un hijo por la Universidad Brigham Young descubrió que tener un hermano o hermana convierte a las personas en ser más amables.

Esto no quiere decir que los hijos únicos se depriman más que los que no lo son, pero, según los investigadores, las relaciones fraternales ayuda a mantener alejados sentimientos de culpabilidad, egoísmo y miedo.


¿Qué beneficios tiene tener hermanos?

Sociabilidad. Puede darte más facilidades para desenvolverte en el día a día. Te permite hacer amigos con más facilidad. Esto se debe a que estás acostumbrado a compartir y pasar tiempo con alguien.





Compartir. Entre hermanos es necesario compartir cosas. Esto ayuda a los niños a compartir juguetes, ropa, atención, etc desde un edad muy temprana. Los niños que no tienen hermanos tienden menos a compartir al no estar acostumbrados. Llegan al colegio y se les hace muy difícil compartir cualquier cosa con otros niños.

Compañero. Un hermano siempre es un apoyo. Desde pequeños, un hermano juega contigo, comparte experiencias y, sobretodo, genera recuerdos contigo. A veces también existen conflictos entre hermanos, pero es algo normal.

Por ejemplo, el hermano mayor siempre se convierte en un ejemplo y modelo a seguir para los hermanos que son más pequeños. Los pequeños intentan copiar y hacer todo lo que hacen los mayores. Pero esto no tiene que suponer que el hermano mayor sea perfecto, simplemente relacionarlo con una ventaja, ya que para los mayores siempre es algo bueno.

Complicidad. La complicidad que se tienen unos hermanos cuando son niños es muy grande. Cuando se van haciendo mayores puede variar pero esa complicidad les puede ayudar a resolver conflictos entre ellos en numerosas ocasiones.

Vergüenza. Cuando se tiene un hermano se pierde la vergüenza a jugar con él y otras personas. En cambio, niños que no tienen hermanos, cuando tienen que jugar con otros que no conocen es más complicado soltarse.


¿Que opinas de todo esto? ¿Piensas que te hae más feliz tener hermanos? Cuéntanos tu experiencia, puede resultar muy útil para otras personas.

Hasta la próxima semana!!!

lunes, 22 de enero de 2018

Aprende a pensar diferente

Nuestro día a día se define por lo que pensamos de lo que vivimos y no por lo que vivimos: “Si cometo un error significa que soy un inútil”, “Si no estoy de acuerdo con lo que mi amigo piensa voy a dejar de caerle bien”, “Lo voy a hacer mal", “Me voy a equivocar”, etc… Cada uno de nosotros observamos el mundo a través de nuestras representaciones mentales e imágenes totalmente subjetivas, creadas en base a una interpretación mental propia basada en nuestras experiencias anteriores, educación, vivencias, etc que muchas veces dista significativamente de la realidad. De esta forma, nuestra vida, nuestros sentimientos y nuestro bienestar depende en gran medida de los pensamientos que generamos.


¿Qué es la reestructuración cognitiva?

La reestructuración cognitiva (RC) es una técnica cognitiva usada para identificar y corregir estos patrones de pensamiento negativo. Tiene por objetivo modificar el modo en el que interpretamos nuestras experiencias, los pensamientos negativos que surgen de forma automática y las valoraciones subjetivas que nos provocan algún tipo de malestar. Gracias a la reestructuración cognitiva (RC), vamos a aprender a identificar y cuestionar nuestros pensamientos desadaptativos, para conseguir sustituirlos por otros que sean más apropiados y que permitan reducir o eliminar ese malestar.




A continuación, os muestro una serie de ejemplos de las actividades a realizar en este tipo de intervenciones:

Ayudar al paciente a cambiar afirmaciones irracionales autoinducidas por afirmaciones racionales.

Ayudar al paciente a identificar la emoción dolorosa (ira, ansiedad, desesperanza..) que está sintiendo.

Señalar los estilos de pensamiento disfuncionales y ayudar a identificar los pensamientos automáticos (pensamiento polarizado, generalización, magnificación y personalización, etcétera).

Realizar afirmaciones que describan la forma alternativa de observar la situación. 


¿En qué se basa la reestructuración cognitiva?

Esta técnica se basa en el modelo A-B-C, donde A son las experiencias que tenemos, B son las cogniciones o pensamientos acerca de estas experiencias y C es cómo reaccionamos y cómo nos sentimos con respecto a estas. Por tanto, dependiendo de cómo sea B, las cogniciones, tendremos mejores o peores reacciones. Estas cogniciones son modificables.

La manera en la que se estructuran nuestros pensamientos influye en cómo vemos el mundo, entendemos nuestras experiencias y, por consiguiente, en las emociones que sentimos. El cómo reaccionamos a lo que nos ocurre día a día es lo que determina cómo nos sentimos y cómo actuamos frente a ello. Por ejemplo, imagina que vas por la calle y te encuentras a un conocido. Lo saludas pero él no te devuelve el saludo. Puedes pensar que no te ha saludado porque le caes mal o está enfadado contigo por algo. En ese momento te pones a darle vueltas a qué has podido hacer para que se enfade contigo y te sientes cada vez más triste. Sin embargo, si piensas que simplemente no te ha visto porque está pensando en tus cosas, tu reacción será mucho más positiva.




¿En qué consiste la reestructuración cognitiva?

La reestructuración cognitiva (RC) se ha mostrado eficaz en el tratamiento de numerosos trastornos tales como los trastornos de ansiedad, depresión, trastorno bipolar, trastornos de alimentación, dolor, hipocondría, abuso de sustancias, insomnio, ira, evitación del afecto, baja autoestima o problemas interpersonales, entre otros.

1.- Identificar los Pensamientos Inadecuados. Es importante identificar los pensamientos inadecuados para evitar que nos invadan.

2.- Evaluación y Análisis de los Pensamientos. Una vez identificados los pensamientos, se tienen que analizar. Las cogniciones negativas son cuestionadas de dos modos básicos:

  a) Verbalmente, mediante el análisis lógico y la consideración de la información basada en las propias experiencias y/o en las de otros.

 b) Conductualmente, buscando datos obtenidos a partir de pruebas o experimentos realizados para el caso.

3.- Búsqueda de Pensamientos Alternativos. El último paso del procedimiento es la búsqueda de formas alternativas de interpretar la situación. Es muy importante tener claro que no se trata de engañarse, sino de ver las cosas de la forma más realista posible.

Aquí tenéis un ejemplo de Reestructuración cognitiva.


¿Es posible aprender a pensar diferente?

Para algunas personas, la idea de cambiar los aspectos estructurales de nuestra manera de pensar por el bien de nuestra felicidad suene demasiado bien para ser cierto. La creencia de que pasada la infancia y la adolescencia los individuos no cambian se ha extendido mucho. Sin embargo, aunque no nos demos cuenta, hay muchas situaciones que nos demuestran lo contrario.

Hay contextos en los que somos capaces de actuar de un modo que no nos define. De hecho, aunque no lo parezca, nuestra mentalidad está cambiando constantemente: el simple hecho de estar en ciertos contextos y no en otros, puede hacer que pasemos a tener opiniones y creencias muy diferentes a las que nos definirían normalmente, en cuestión de minutos.


Hasta la próxima semana!!!

martes, 16 de enero de 2018

El síndrome de Blancanieves

Llamamos Síndrome de Blancanieves a la distorsión de la imagen que una persona tiene de sí misma respecto de su edad, madurez, belleza o cualidades y los celos que desarrolla hacia figuras que le parecen superarla.


Este síndrome no forma parte de un trastorno psicológico reconocido, ya que no ha sido aceptado en su totalidad por las organizaciones pertinentes ni por algunos psicólogos.Lo que si que es cierto es que las personas que lo padecen presentan ciertos síntomas característicos.

Lo presentan principalmente mujeres, especialmente las que se encuentran en edades maduras, entre 40 y 55 años. Pero no es exclusivo de ellas, también lo presentan muchos hombres. Como hemos comentado anteriormente, no es un síndrome propiamente dicho, lo forman una serie de síntomas que pueden desembocar en algún trastorno pre-depresivo o depresivo que unidos dan lugar a este síndrome.

El síndrome de blancanieves, a pesar del nombre, esta basado en la personalidad de la madrastra de este popular cuento. Quien a pesar de su gran belleza se sentía insegura y amenazada por su joven y bella hijastra. 

Como ya hemos adelantado, suele aparecer en mujeres que han superado los cuarenta años de edad y que a lo largo de su vida han sido personas atractivas y que han llamado la atención. Conforme pasa el tiempo van envejeciendo dejando de ser el centro de atención con lo que su percepción de valía va disminuyendo. Al estar acostumbradas a ser valoradas por su apariencia externa y al llegar a esta edad comienzan a darse cuenta de que ya no son tan jóvenes, se sienten inseguras. Aparece el miedo a la soledad y a ser abandonadas puesto que siempre han estado rodeadas de gente y son dependientes de la opinión o, mejor dicho, los piropos y halagos que los demás les manifiestan.

El otro factor característico es la envidia hacia personas más jóvenes o con una cualidad que ellas creen que ya no poseen, ya sea física o emocionalmente. En muchos casos se produce entre madre e hija, donde la madre arremete emocionalmente contra su hija humillándola y haciéndola quedar mal y sentirse inferior sobre todo, delante de los demás, y en lo privado las tratan de forma correcta y amable. También se da entre suegras y nueras, entre hermanas, entre amigas y entre jefa-empleada.

¿Qué síntomas presentan?

Los síntomas más característicos de las personas que padecen el Síndrome de Blancanieves son:

- Miedo/pavor a envejecer.

- Ansiedad, celos y afán competitivo ante mujeres más jóvenes que ellas

- Búsqueda repetitiva de aprobación física (numerosos flirteos y necesidad de ligar, generalmente con hombres más jóvenes, ir frecuentemente a locales de moda en busca de atención masculina).

- Enlazar relaciones con el objetivo de buscar desesperadamente nuevas parejas tras una ruptura amorosa, ya que existe surje la necesidad constante de ser mirada con admiración y amor (recuerda que su foco se encuentra en lo bellas que las ve los demás).

- Preocupación excesiva por la salud y la belleza.

- Envidia hacia mujeres que llevan una vida de pareja feliz y satisfactoria.

- Miedo a acabar solas cuando ya no sean jóvenes, guapas y atractivas.

- Autoconcepto distorsionado.

Melancolía por la juventud que se va y por las cualidades/capacidades que se creen ya desaparecidas.

¿Cómo sé si tengo el Síndrome de blancanieves?

- Si sientes tristeza cuando otra mujer tiene alguna clase de triunfo o a alguien de su alrededor. 

- Si sufres mucho cuando alguien te rechaza por la que consideras tu rival, aunque sea en alguna cosa mínima.

- Si te gusta ser el centro de atención aunque seas tímida.

- Si tiendes a sobrevalorar la belleza y a sobreprotegerte de enfermedades.

- Si cuidas mucho tu imagen personal, llegando a la cirugía estética para mantener tu idea de juventud permanente.

- Si te gusta usar ropa que te haga sentirte más joven o atractiva. 

- Si sientes una gran repulsión hacia envejecer o parecer de tu edad, la cual intentas ocultar normalmente. 

- Si tienes actividades que generalmente no se consideran propias de tu edad

- Si compites con tus rivales continuamente aunque tus rivales no lo noten. 

- Si intentas socializarte mucho con hombres que te hagan sentirte guapa, joven y segura y que además representen un estatus de superioridad. 

Tratamiento

No existe un tratamiento concreto para el Síndrome de Blancanieves, pero la terapia cognitivo-conductual y el tratamiento de estos síntomas (inseguridad, baja autoestima, necesidad de aprobación constante, etc) ayuda a encontrar el equilibrio y la satisfacción en las personas que los padecen.

Si crees que lo padeces o conoces a alguién que pueda presentarlo y crees que necesita ayuda, no busques más puedo ayudarte! Puedes encontrar toda la información que necesitas en mi página web.


Hasta el próximo día!!

lunes, 15 de enero de 2018

¿Crees que se puede tener miedo al amor?

Imagina que conoces a una persona y todo va genial, te sientes a gusto con ella, te trata como te mereces, es atenta, cariñosa, te gusta pasar tiempo con él/ella, compartir experiencias, sueños, ilusiones, y de repente el primer día que le dices “te quiero”, se activan en ella todo un engranaje de mecanismos de defensa que le llevan a ser otra persona contraria a lo anterior y empieza la distancia, el desinterés y la frialdad hacía nosotros... ¿Qué ha sucedido? Posiblemente esta persona padezca lo que se conoce como Filofobia.




¿Qué es la filofobia?

La filofobia no se trata del nerviosismo normal que ocurre cuando uno comienza a conocer a alguien que le gusta. No son simples mariposas en el estómago. El temor es tan intenso que pone en marcha varios mecanismos de defensa. 

Se trata de una alteración del estado de ánimo que dificulta que una persona se enamore o se comprometa emocionalmente con otra. El temor a estas situaciones emotivas es tan intenso, que acaban por sufrir malestares emocionales tan agudos como son los ataques de pánico.

Toda fobia implica miedo, miedo extremo ante una situación dada. El miedo despierta en nosotros la necesidad de defendernos de lo que consideramos una amenaza o ataque, activando con ello toda una serie de patrones conductuales que nos ayuden a lidiar con este temor tan intenso.

Una de las fobias más curiosas es la fobia a estar enamorado, o Filofobia. Este trastorno de ansiedad puede tener un efecto en la vida social y emocional de persona que lo sufre. En casos graves, el filofóbico puede no solamente evitar amores potenciales, sino que puede dejar de relacionarse con compañeros de trabajo, vecinos, amigos y familiares.

El acto de enamorarse puede ser una de las experiencias más increíbles que podemos sentir los seres humanos, pero para un filofóbico, puede convertirse en una situación que le produce una terrible sensación de malestar y niveles altos de estrés emocional y físico. La filofobia puede ser altamente incapacitante, y en casos severos puede conducir a una situación de aislamiento social.

¿Qué patrones de conducta presenta la persona con filofobia?

Dado que estamos ante un trastorno que desencadena ansiedad, por supuesto, ante proposiciones serias que les hagan a las personas con filofobia, éstas comenzarán a mostrar síntomas comunes de la ansiedad, como pueden ser temblores, manos frías, sudores, sensación de aturdimiento, dolor de estómago, hiperventilación, etc.

.- Tienden a buscar defectos en la pareja, para justificarse a sí mismos que no deben implicarse más en esa relación sentimental. 

.- Se enamoran de personas inalcanzables para reafirmarse en que ellos no tienen el miedo a amar, sino que son las circunstancias la que no hacen factible esa relación.

.- Buscan relacionarse con personas muy diferentes a ellos pensando que de esta manera se llegará al fracaso de la unión y no sentirán la presión de dejar la relación sólo por sus miedos.

.- Suelen provocar disputas con la otra persona, buscando de este modo que sea ella la que deje la relación.

.- Se aíslan emocionalmente al sentir que la otra persona se está acercando demasiado, cayendo en conductas como eludir llamadas de teléfono, dejar de verla con asiduidad, inventar excusas, etc.




¿Qué puedes hacer si padeces filofobia?

Si eres una de esas personas que padeces miedo a enamorarte, has de tener en cuenta que no estás solo, que hay mucha gente a la que le ocurre lo mismo que a ti y que, si sigues una serie de consejos y pautas, es probable que logres superar la filofobia. 


Consejos prácticos para superar la filofobia:


1.- Enfréntate al miedo. Al miedo se le enfrenta de cara, es la única manera de vencerlo, por lo que salir huyendo o evitando las situaciones lo único que provocará es que éste se avive más. Por tanto, no nos podemos negar a vivir un amor sólo porque nos produzca temor.


2.- Vive el AHORA. Para tratar de tener cierto control emocional se debe vivir la relación día a día, es decir, vivir el presente. Hay que procurar dejar atrás pensamientos irracionales creados por experiencias pasadas y expectativas futuras. Cada situación y persona es distinta a las demás, por ello debemos centrar nuestra atención en el momento presente sin ver mucho más allá. De esta manera, controlaremos la ansiedad asociada a esta fobia. 


3.- Verbaliza tus miedos. Debemos hacer partícipe a nuestra pareja de lo que nos sucede. La comunicación es básica en toda relación, sin ella no funcionaría. Hacer conocedora de nuestros miedos a la otra persona, nos ayudará a que haya un mayor entendimiento ante nuestras reacciones y, por tanto, la tensión emocional se verá reducida.


4.- Date tiempo y no te presiones. No es buena idea que queramos superar nuestros temores de un día para otro. Los conflictos emocionales pueden tardar algunos días, semanas e incluso meses en ir cicatrizando. Date el tiempo necesario para enfocar correctamente tu vida, no te agobies por algo que el tiempo, poco a poco, irá solucionando.


5.- Busca ayuda profesional. Un psicólogo cognitivo-conductual te ayudará a reconocer y entender el proceso mental que te lleva a sentir temor. Luego te ayudará a implementar técnicas para detener el proceso mental destructivo y reemplazarlo por uno constructivo.




¿Conoces a alguien que padezca esta fobia? ¿Te ha pasado a ti esto alguna vez? Cuéntanos tu experiencia, puede resultar de ayuda para otras personas que se encuentran en esta situación.

Hasta la próxima semana!!!!