viernes, 8 de diciembre de 2017

¿Sabes qué es la Terapia Cognitivo - Conductual?

¿Eres de los que crees que los psicólogos solo escuchamos y que sólo se va a desahogarse? ¿Crees que en tu trabajo por trabajar con personas haces tareas de psicólogo? Si las respuestas a estas preguntas son un Sí, siento deciros que estáis equivocados, ir al psicólogo es algo más que ir a desahogarte y a contar tu vida, nos basamos en una terapia que está empíricamente demostrada y se emplean técnicas y estrategias avaladas por estudios científicos, por tanto, no es dar consejos ni aportar nuestra valoración personal y subjetiva. 

Por todo lo dicho anteriormente, en el artículo de hoy voy a contaros en qué se basa mi estilo terapéutico, la Terapia Cognitivo- Conductual (TCC). Es un enfoque de tratamiento psicoterapéutico que ayuda a las personas a comprender que sus pensamientos influyen en sus emociones y en su comportamiento

Es una terapia generalmente de corto plazo y se centra en ayudar a las personas a hacer frente a un problema concreto que le preocupa en ese momento o arrastra desde hace algún tiempo. Durante el curso del tratamiento, las personas aprenden a cómo identificar y cambiar los patrones de pensamiento destructivos o perturbadores que tienen una influencia negativa en el comportamiento.


En este vídeo el que el Prof. David Clark te lo explica en más profundidad:




¿En qué consiste la Terapia Cognitiva?

La Terapia Cognitivo-Conductual (TCC), combina la Terapia Cognitiva y Terapias conductuales. El enfoque se centra en los pensamientos, emociones, sensaciones físicas y acciones, y enseña a las personas cómo cada uno puede tener un efecto sobre el otro

La premisa detrás de la Terapia Cognitivo-Conductual es que tanto nuestros pensamientos como nuestros comportamientos tienen un efecto sobre nosotros mismos y sobre los demás. La terapia examina los comportamientos aprendidos y patrones de pensamiento negativos para transformarlos en objetivos y realistas.

La Terapia Cognitivo-Conductual es útil para tratar muchos trastornos como:

-- Trastorno de pánico
-- Trastornos alimentarios
-- Trastorno obsesivo-compulsivo (TOC)
-- Trastorno bipolar
-- Fobias
-- Estrés
-- Trastorno por estrés postraumático
-- Esquizofrenia
-- Ataques de ira
-- Problemas de sueño
-- Trastorno dismórfico corporal
-- Dolor persistente
-- Problemas sexuales o de relaciones


¿Qué se aprende en la Terapia Cognitivo - conductual?


La Terapia Cognitivo-Conductual ayuda a dar sentido a lo que puede sentirse como un problema abrumador, por lo que se descompone en partes más manejables. Estas partes más pequeñas son los pensamientos, sentimientos, acciones e incluso las sensaciones físicas. Estos elementos están interconectados y puede a menudo que resulten una trampa en una espiral negativa de pensamiento y conducta

Por ejemplo, si tu matrimonio o relación ha llegado a su fin, es posible que creas que ha fracasado y que creas que no vas a ser capaz de estar en una relación funcional nunca. Estos pensamientos pueden conducir a que te sientas solo/a, deprimido/a y con poca energía. Cuando te sientes así, dejas de tener ganas de socializarte o salir y conocer gente nueva. Esta espiral negativa puede entonces convertirse en la trampa de sentirse verdaderamente solo e infeliz.

En lugar de aceptar estos patrones de pensamiento negativo, la Terapia Cognitivo-Conductual tiene el objetivo de mostrar otras formas de reaccionar para que puedas salir de esos ciclos negativos. En lugar de pensar que ha sido un fracaso que la relación haya terminado, se puede optar por aprender de sus errores y seguir adelante, con más objetividad hacia el futuro. Esta nueva manera de pensar puede entonces dar lugar a que se sienta más enérgico y social, y te ayude a volver a salir, a conocer gente nueva y algún día comenzar una nueva relación.





¿Por qué tienes que elegir la Terapia Cognitivo-conductual?

La Terapia Cognitivo-Conductal (TCC) es uno de los tratamientos psicológicos que más eficacia científica ha demostrado.

De hecho, las principales guías de práctica clínica basadas en evidencia científica, como la del National Institute for Health and Clinical Excellence, la recomiendan como tratamiento de primera elección en varios trastornos psicológicos, muy por delante de los psicofármacos.

¿Qué ventajas tiene?

1.- Práctica. Ofrece muchas técnicas que te ayudan a entender lo que estás viviendo y a buscar soluciones a los problemas. Está centrada en el “qué hacer para cambiar”.

2.- Dinámica. Se propone que terapeuta y paciente sean un equipo. La persona se implica en investigar qué le pasa y cómo cambiarlo.

3.- Orientada al presente y al futuro. El objetivo es cambiar algunos patrones de pensamiento y conducta actuales, no sólo entender por qué se han originado en el pasado.

4.-Tiene base científica. Cuando acudes a un profesional en el que pones en sus manos tu salud, en este caso mental, es imprescindible que elijas bien, ya que, por el contrario, si te pones en manos de tratamientos o personas no profesionales puede ser incluso contraproducente. Tienes que saber que hay algunas terapias psicológicas que son científicas y han demostrado su eficacia y otras que no.

5.- Es eficaz para problemas serios. Así pues, trastornos como la depresión mayor, el trastorno de estrés postraumático, los ataques de pánico, las fobias o el abuso de sustancias, entre muchos otros, pueden ser tratados de forma eficaz con la Terapia Cognitivo-Conductual.




6.- Nuevos aprendizajes. Las habilidades que se aprenden en la Terapia Cognitivo-Conductual se pueden incorporar en la vida diaria para ayudar a hacer frente mejor a las dificultades, incluso cuando la terapia ha finalizado.

7.- La Terapia Cognitivo-Conductual puede terminar en un plazo de tiempo relativamente corto en comparación con otras terapias.

¿Ya lo tienes más claro? ¿Crees que la Terapia Cognitivo-Conductual puede ayudarte? No esperes más y EMPEZAMOS

Hasta el próximo día!

lunes, 4 de diciembre de 2017

¿Existe un GEN que nos hace más negativos?

En muchas ocasiones, las emociones pueden ayudarnos a sobrevivir pero, en otras ocasiones, el miedo, la ansiedad, el enfado pueden causarnos problemas. Las emociones negativas pueden hacer que seamos pesimistas, sin valorar las situaciones de forma realista. La negatividad puede llevarnos a no actuar, a quejarnos por todo, a sentir melancolía o soledad.

Las emociones negativas tienen un impacto mayor en nuestro estado de ánimo que las emociones positivas. Aprender a neutralizar la negatividad, no dejarse guiar por los pensamientos negativos puede ayudarnos a sentirnos mejor. Los estados de negatividad continuados pueden llevar a la persona a la ansiedad o la depresión.

Parece que una variante en el gen ADRA2b podría predisponer a las personas a percibir los eventos emocionales, ¿lo comprobamos?




El gen ADRA2b

Un estudio publicado en la Association for Psychological Science y efectuado en la Universidad de British Columbia, en Canadá, descubrió que existe un gen en el ser humano que provoca que algunas personas perciban eventos emocionales negativos con mayor intensidad

En el estudio participaron 200 personas a las que se les mostraron palabras positivas, negativas y neutrales y se encontró que los participantes con la variante del gen ADRA2b fueron más propensos a percibir palabras negativas.

Parece que las personas con la variante genética ADRA2b podrían ser más proclives a notar los rostros enojados en una multitud de personas y a notar los peligros potenciales que hay al aire libre en lugar de ver la belleza natural.

La variante del gen ADRA2b actúa sobre el neurotransmisor norepinefrina que tiene un papel de importancia en la formación de las memorias emocionales. Actúa sobre la manera que un individuo ve y experimenta el mundo.

El nuevo hallazgo podría servir para disminuir la sensación de pesimismo en el ser humano a través de cambios en este gen.

Los hallazgos arrojan nueva luz sobre la manera en que la genética, en combinación con otros factores, como la educación, la cultura y los estados de ánimo, puede afectar las diferencias individuales en la percepción emocional y la subjetividad humana.




¿Qué puedes hacer tú para ser menos negativo/a?

1.- Ignora los rumoresHay personas que son tremendamente negativas. Son los suficientemente egocéntricas como para pensar que el mundo está confabulado contra él/ella. Dependiendo de lo conscientes que sean del problema, tendrán más o menos intención de solucionarlo. En base a ello, les puedes intentar ayudar, pero en muchas ocasiones no servirá de mucho. La mayoría de las veces, lo mejor es alejarse, ya que hay personas que hacen que un problema suyo, también sea nuestro.

2.- Deja de quejarteLa queja constante fortalece la cadena de pensamientos dañinos. Si pensamos en términos destructivos o negativos, acabamos haciéndolos realidad. Tu objetivo debe ser reemplazar los pensamientos negativos por otros positivos, y eso debe notarse también en tu lenguaje. Sustituye expresiones como “me he equivocado” por otras como “he aprendido que” o “si no supero la entrevista de trabajo, no podré pagar la casa” por “tengo confianza en mis capacidades para conseguir este trabajo”. Todo puede ser formulado de forma positiva. Cuanto más practiques, más fácil te será hacerlo.

3.- Lee material positivo. Busca libros, lecturas, etc, que te gusten y te den una manera más positiva y creativa de ver las cosas. 

4.- Busca el lado bueno de las cosas. En la mayoría de las situaciones confluyen tanto aspectos positivos como negativos. Pon el foco en extraer lo positivo incluso de las cosas negativas, en encontrar algo bueno en la adversidad. Por ejemplo, no hay duda de que recibir una crítica negativa no gusta a nadie pero, ante la crítica, puedes optar por pensar que no te la merecías y que lo único que querían era hacerte daño, o reflexionar sobre lo que te han dicho y, si crees que puede haber algo de verdad en ello, ver cómo puedes mejorar.

5.- Cambia tus pensamientos. Tener pensamientos objetivos y encarar la vida de forma optimista es imprescindible para ser felices. Y es algo que se puede "aprender". Tú puedes modificar tu forma de pensar y con ello mejorar tu vida.


¿Qué piensas sobre todo esto? Cuéntame tu opinión, puede resultar de gran ayuda.

Hasta la próxima semana!!!



lunes, 27 de noviembre de 2017

¿Sabes qué es la fobofobia?

Hoy en día existen, por ejemplo, fobias que conocemos extensamente, tales como la claustrofobia, la cual se caracteriza por un temor infundado y desmedido a quedar confinado en lugares cerrados, pequeños, con poca ventilación o bien con poca luz. Existe también la ligirofobia o fobia a los ruidos fuertes (muy habitual aquí en Valencia), la amaxofobia o miedo a conducir e incluso la aerofobia una de las fobias más comunes de entre todos los miedos o repulsiones. La fobia a los insectos, otra muy popular, se conoce como entomofobia de la que ya hablamos hace unos años en el blog.

La fobofobia es uno de los miedos irracionales más curiosos, consiste en sentir abrumador temor por la posibilidad de vivir situaciones que causen algún tipo de miedo o angustia.

La diferencia entre un fobofóbico y una persona que no padezca el trastorno, es que ante la posibilidad de peligro el primero siente una fuerte ansiedad y estrés que pueden paralizarlo y el segundo, en cambio, analiza racionalmente la situación buscando una solución. Debido a esto, el fobofóbico es reacio a alejarse de los lugares que considera seguros y esto afecta seriamente su calidad de vida e inserción social.




¿En qué consiste la fobofobia?

A la fobofobia se la conoce como “miedo al miedo”. Los fobofóbicos pueden temer tanto contraer una fobia, como también experimentar un abrumador temor ante la posibilidad de vivir situaciones que despierten su miedo o angustia. 

Una persona que ha sido diagnosticado con fobofobia tiene miedo de que él o ella puede desarrollar una fobia. Nada en el ambiente externo estimula este miedo. Procesos de pensamiento internas fomentan el miedo y la vinculan a la realidad de una persona, aunque en realidad nada justifica el propósito del miedo. Tratar de hacer frente al evitar la fobia en realidad puede desencadenar fobofobia.

Esta condición suele intensificar los trastornos de ansiedad. Dos cosas están ocurriendo con una persona que ha sido diagnosticado con fobofobia. Uno, los trastornos de ansiedad existentes se intensifican aún cuando una persona trata de evitar una fobia. En segundo lugar, la persona es incapaz de superar un ataque de ansiedad, porque temiendo la fobia, lleva a la pantalla física y emocional de la ansiedad. Por temor a una intensa ansiedad acerca de la fobia, es como si la persona se encuentra en una rueda de hámster de la ansiedad.

¿Cómo se siente una persona con fobofobia?

La persona puede tratar de tomar precauciones extremas para evitar situaciones que pueden desencadenar un ataque de pánico, incluso cuando no hay manifestaciones evidentes de que una amenaza es inminente. Generalmente, este tipo de reacción no se produce sin algún tipo de causa subyacente. Por lo general, esta persona tiene uno o más trastornos de ansiedad. Por lo tanto, el tratamiento para fobofobia puede seguir el protocolo similar al tratamiento para los trastornos de ansiedad.




Uno de los tipos más comunes de las fobias relacionadas con esta condición es hipocondría o nosofobia, que es un temor de contraer una enfermedad o dolencia. Otra fobia que las personas con fobofobia pueden tener es la agorafobia, un temor que el estar en un lugar determinado provocará un ataque de pánico. La reacción fóbica puede provocar algunos síntomas como la preocupación por el miedo o la necesidad de huir de un supuesto peligro.


¿Tiene tratamiento la fobofobia?

La psicoterapia es una opción, pues permite erradicar la fobia a través de una base cognitivo-conductual destinada a modificar las conductas desadaptadas. Son la base del tratamiento de la fobia en niños y adolescentes.

Los tratamientos basados en la exposición intentan reducir la ansiedad al asociar los estímulos que la inducen con estímulos incompatibles, o al facilitar la extinción de la ansiedad condicionada a través de la exposición repetida.


¿Conoces algún caso que presente estos síntomas? Cuéntanos la experiencia, puede que ayude a otras personas.


Hasta la próxima semana!!!

lunes, 20 de noviembre de 2017

Beneficios de tener una mascota

Un alto porcentaje de la población, especialmente aquella que vive en las sociedades más desarrolladas, dispone de una o más mascotas en su hogar habitual pero, ¿qué beneficios supone el hecho de tener un animal de compañía en casa?

Un canario, peces, tortugas, un conejo, un gato o varios perros pueden ser parte o haber sido parte de tu hogar y, porque no, de tu familia. Si has compartido o compartes tu vida con una mascota, seguramente sabes que es un verdadero privilegio.

A pesar de que algunas de sus “gracias” no son tan agradables, los beneficios psicológicos de tener una mascota son ampliamente conocidos y han sido estudiados por expertos en el área.




¿Hay estudios sobre los beneficios de tener una mascota?

Tras realizar diversos estudios sobre los beneficios psicológicos y físicos que implica tener una mascota, muchos psicólogos recomiendan adoptar un animal para tratar ciertas habilidades personales, e incluso existen terapias en las que los animales son el recurso principal para tratar trastornos.

Un estudio de la Universidad de Miami que comparó individuos con o sin animales en su casa, obtuvo que quienes compartían con una mascota tenían: mayor autoestima, mejor aptitud física y menor sensación de soledad, entre otros.

Otros estudios demuestran, por ejemplo, que los acuarios ayudan como una forma de disminuir la ansiedad y que los perros aumentarían el deseo de interactuar y también poseerían un efecto ansiolítico, es decir, que reduce los síntomas de la ansiedad.


¿Qué beneficios psicológicos tiene tener una mascota?

Nos ayuda a estructurar nuestro tiempo. El ser humano necesita de la rutina para funcionar en el día a día de manera adecuada y sentirse menos estresado. Si tienes un animal de compañía, serás tú mismo quien le proporciones esa rutina diaria a tu mascota, al mismo tiempo, estarás estructurando también tu día.

Ayuda a mejorar el sentido de la responsabilidad y la autoestima. Tener un ser vivo que depende de ti, te hará sentir útil y responsable. Estos beneficios psicológicos derivados de tener mascota son especialmente importantes en edad infantil. Además, el verte útil y recibir cariño incondicional por parte de otro ser vivo, puede hacer que tu autoestima mejore considerablemente. Muchas veces, estas características surgen de manera innata; un 90% de los niños dedicaría parte de su tiempo a cuidar a su mascota; un 80% daría su juguete preferido por él y un 75% se levantaría temprano para pasearlo.

Te ayudará a expresar tus emociones. Un animal de compañía supone una fuente de cariño inagotable y, al mismo tiempo, te enseñará a expresar emociones como el amor, entre otras.

Facilitan la socialización. Tu mascota puede ser el tema de conversación idóneo que te permita romper el hielo cuando te encuentras con gente que no conoces demasiado o en esas incómodas situaciones de silencio. Además, puede ser el vínculo que permita conocer nuevos amigos y agrandar tu círculo social.




Las personas que tienen un perro son más felices. Los dueños de perros son menos propensos a sufrir depresión que los no propietarios de mascotas. Incluso para aquellas personas que desarrollan una depresión clínica, tener una mascota puede ayudarles a salir de un episodio depresivo mayor de manera más eficaz incluso que la medicación. Asumir el cuidado de un perro requiere una rutina y te obliga a permanecer un poco activo.

Levanta el ánimo. Y es que, sobre todo para aquellos que no conviven con más gente, una mascota proporciona afecto constante y elimina la sensación de soledad por su simple presencia.

Suponen diversión. Al poder jugar con la mayoría de mascotas, la persona se divierte y pasa ratos agradables con ellos, por lo que, en cierto modo, el hecho de cuidar a una o más mascotas puede convertirse hasta en un “hobbie” apasionante.

Dan mayor sensación de seguridad. Especialmente si el dueño vive solo en casa, una mascota suele contribuir a formar un ambiente más seguro y hace que nos podamos relajar un poco más.


Proporcionan afecto y compañía. Ayudan a mantener un estado de ánimo positivo. Cuando tenemos una mascota, le damos y recibimos cariño y afecto por lo que van a producir que nos sintamos mejor.


¿Tienes mascota y has mejorado psicologicamente? Cuéntanos tu experiencia, puede ayudar a otras personas que dudan de estos beneficios.

Un saludo y hasta la próxima semana.


lunes, 13 de noviembre de 2017

Adicción a Internet

La Organización Mundial de la Salud (OMS) apunta que 1 de cada 4 personas sufre trastornos de conducta vinculados con las nuevas tecnologías. En España, se calcula que entre un 6 y un 9 por ciento de las personas que usan habitualmente Internet podría haber desarrollado algún comportamiento adictivo.

En general, definimos una adicción como una actitud o conducta generada como consecuencia de una dependencia. La adicción es el abuso habitual, independiente de la voluntad, de una sustancia o actividad, con resultado de dependencia. 

Si quieres saber cómo identificar si tu hijo, amigo o tú mismo está enganchado a la red, el móvil o a las nuevas tecnologías, te cuento como hacerlo y cómo prevenir esta adicción a internet.




¿Qué problemas presenta? 

Una persona que presenta síntomas de adicción, antes de estar enganchado a internet, ha podido sufrir alguno o varios de estos problemas o situaciones.

Tiempos de conexión muy prolongados con fines recreativos a lo largo de cada día. Permanecer alrededor de 3 o 4 horas al día conectado supone un aislamiento de la realidad y un desinterés por otros temas, pudiendo llevar a trastornos de conducta, además de al sedentarismo o a la obesidad.

Descuidar otras áreas importantes de su vida como el trabajo, las relaciones personales, el descanso, la alimentación…

Problemas de personalidad: timidez excesiva, baja autoestima, rechazo de la imagen corporal…

Personas insatisfechas con su vida o con carencias afectivas, que intentan suplir relacionándose en un mundo virtual.

Tener problemas psiquiátricos previos como depresión, ansiedad social, hostilidad…


¿Cuáles son los síntomas?


1- Privarse de sueño para estar conectado.

2- Descuidar otras actividades importantes, como las relaciones familiares y sociales, el estudio o la salud.

3- Recibir quejas de personas allegadas por el uso excesivo de internet.

4- Tener como pensamiento dominante a lo largo del día el conectarse y sentirse irritado excesivamente cuando la conexión falla o es muy lenta.

5- Mentir sobre el tiempo real que se está conectado.

6- Intentar limitar el tiempo de uso de Internet sin conseguirlo.

7- Que conectarse a internet sea lo primero que uno hace por la mañana y lo último que hace al acostarse por la noche.

8- Reducir el tiempo dedicado a tareas cotidianas como comer, dormir, estudiar o relacionarse con la familia, para dedicarlo a estar más tiempo conectado.

9- Siente gran satisfacción y euforia cuando está frente al ordenador o la consola.

10- Piensa en internet o los videojuegos cuando está haciendo otras cosas

11- En casos extremos, alteraciones físicas causadas por las horas que está delante de la pantalla: ojos secos o lagrimeo, dolores de cabeza, de espalda, de muñeca... 


Si tu hijo presenta algunos de estos síntomas, puedes hacerle este TEST para comprobar si posiblemente es adicto a internet.




¿Cómo puedes prevenirlo?

.- Limita los sitios o las actividades en las que utiliza el ordenador o el teléfono móvil: mientras estudia, en clase, viendo una película, en un concierto, en una reunión de amigos o familiares.

.- Uso de los dispositivos en un horario adecuado y establece un tiempo máximo. Necesita descansar por las noches así que, apaga el móvil, la tablet, la videoconsola o el ordenador cuando se vaya a dormir. 

.- Cuida la seguridad en los dispositivos que utiliza. Hay numerosas amenazas a nuestra privacidad: intrusiones, accesos a información confidencial, ciberbullying, vulneración del secreto del correo electrónico, programas maliciosos (malware) que espían y recogen datos privados, empresas que espían sobre nuestros gustos para realizar ofertas o propuestas que conecten mejor con nuestras fragilidades, etc. 

.- Diversifica su ocio: que no ocupe todo tu tiempo libre con las nuevas tecnologías. Busca otras actividades de ocio que puedan satisfacerle más.

.- Limita el tiempo de conexión a la red en casa, así como la ubicación de los ordenadores en lugares comunes (el salón, por ejemplo) y el control de los contenidos, constituyen estrategias de interés (Mayorgas, 2009). 

.- Busca ayuda profesional si la situación se ha vuelto incontrolable y le provoca ansiedad. 


¿Tiene tratamiento?

Ante este tipo de adicciones exite tratamientos que consisten en el trabajo de aspectos psicológicos y de aprendizaje encaminados a:

.- Aprender a organizar el tiempo de ocio y a gestionar la ansiedad y otras emociones displacenteras sin emplear internet como refugio, evasión o alternativa al afrontamiento del problema. 

.- Apreciar el estar solo o sola y hacerlo sin tener “aparatos” a tu alrededor

.- Atribuir confianza y autocontrol a la persona para que ella misma salga del automatismo y el uso perjudicial del móvil, internet o las redes sociales. 

.- Atribuir responsabilidad para resolver “problemas”, entender lo que significa y qué función tiene el uso de las tecnologías para la persona.


¿Conoces a alguien con este problema? ¿No sabes como ayudarle?


¡Hasta el próximo día!

lunes, 6 de noviembre de 2017

¿Sabes qué es el Síndrome de Cotard?

El síndrome de Cotard o la ilusión de Cotard es un síndrome curioso que se le conoce como el síndrome del muerto caminante. Es un desorden mental muy complejo y quienes lo padecen creen firmemente que están muertos, que no existen o incluso que están en descomposición. Sin embargo, no hay ningún síntoma físico.

Este síndroma se ha especificado como un tipo de delirio, denominado como delirio de la negación o delirio nihilista.


¿En qué consiste el Síndrome de Cotard?

El neurólogo y psiquiatra francés Jules Cotard fue el que descubrió esta rara enfermedad en 1880 a raíz de uno de los casos de sus pacientes, la "Señora X". Ella pensaba que solamente estaba hecha de piel y huesos y que, en realidad, no estaba viva. Esta situación hacía que ella pensara que no podía morir por lo que rechazó ingerir cualquier comida hasta el extremo que murió de hambre.





El síndrome de Cotard es una enfermedad muy extraña que se caracteriza por un delirio de negación o nihilista, en el cual, los enfermos manifiestan predominantemente la creencia de estar muertos.

Así mismo, las personas que sufren este síndrome rechazan la existencia de sus órganos corporales y creen tener la certeza de que estos se encuentran en estado de descomposición.


¿Qué causa el Síndrome de Cotard?

A ciencia cierta, todavía no se sabe que causa el síndrome de Cotard.

La hipótesis más aceptada, a día de hoy, es la del experto australiano en ciencia cognitiva Max Coltheart. Según Max, este tipo de delirio requiere dos factores: el primero es una anomalía neurobiológica que produce mecanismos neuropsicológicos alterados y que lleva a una experiencia subjetiva altamente anormal; el segundo es una falla de los mecanismos lógicos que se conoce como el sistema de evaluación de creencias porque una persona puede tener problemas de despersonalización, pero no llegar a la conclusión de que está muerta.

Los pacientes que padecen esquizofrenia pueden llegar a tener esta enfermedad, los estados de depresión psicótica, la enfermedad de Parkinson, la enfermedad cerebrovascular o las infecciones cerebrales también pueden desencadenar este trastorno.





¿Tiene tratamiento el Síndrome de Cotard?

Actualmente no existen muchos estudios al respecto y, además, la literatura científica no abunda respecto a este síndrome.

Si bien, hoy en día, no hay un tratamiento específico para el síndrome de Cotard, existen terapias universales que pueden aplicarse con éxito en estos pacientes.

En primer lugar, la enfermedad se ha de tratar desde la base, es decir, tratar la enfermedad cerebrovascular, parkinson o alguna infección y ya, posteriormente, ser sometidos a terapias interpersonales y psicoterapia cognitivo conductual.

Uno de los problemas más graves que ocurren en este fenómeno es el estado de aislamiento grave que hace que la persona esté completamente distanciado del fenómeno vital de la relación humana y, en esta parte, es donde los psicólogos tenemos que hacer el trabajo de volver a reconducir su vida personal y social.


¿Qué te ha parecido este síndrome? ¿Lo conocías? Si conoces un caso similar, cuéntanos esa experiencia.


Un saludo a tod@s y hasta la semana que viene!


lunes, 30 de octubre de 2017

¿Tener más tiempo libre nos hace más felices?

La relación entre el dinero y la felicidad ha sido objeto de numerosos estudios por parte de economistas, sociólogos y psicólogos. 

Las personas que poseen grandes cantidades de dinero las vemos como las personas más alegres del mundo. Conducen coches lujosos, pasan horas y horas en balnearios de lujo, viajan por todo el mundo y es que, ¿quién no sería alegre con esa cantidad de millones en la cartera?

Según un estudio conjunto realizado por las universidades de Columbia Británica y Harvard, y publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences, el dinero SÍ da la FELICIDAD; eso sí, si se emplea para COMPRAR TIEMPO.




¿Cuando vale tu tiempo libre?

Pagar por conseguir más tiempo libre está vinculado a una mayor satisfacción, como, por ejemplo, contratar a alguien para las tareas domésticas de la casa. Este hallazgo pone en cuestión el viejo dicho de que el dinero no da la felicidad según investigadores de la Universidad de Harvard.

Las conclusiones del estudio afirman que lo que importa a efectos de que aumente la felicidad es más la riqueza acumulada que el nivel de renta. El estudio estadístico señala que es la riqueza financiera neta la que se relaciona más con el bienestar personal y, en particular, con la satisfacción por la vida. Otros tipos de riqueza, como la posesión de bienes (como coches, antigüedades, joyas o sellos) aparecen menos relacionados con la felicidad.

Los encuestados que gastaron parte de su dinero en ahorrar tiempo reportaron una mayor satisfacción con la vida, y el efecto se mantuvo incluso después de evaluar el nivel de ingresos. "Los beneficios de gastar dinero en ganar tiempo no son sólo para la gente rica", según añade Elizabeth Dunn, también autora del estudio, ya que encontraron que la inversión era posible en mayor o menor medida en personas con todo tipo de ingresos.


Cada uno en su nivel

En uno de los tests que se realizaron en la investigación, cogieron a 60 adultos al azar y les dieron 40 dólares para gastar en ganar tiempo durante un fin de semana o destinarlo a cualquier material. El resultado del test mostró que aquellos que gastaron el dinero en ahorrar tiempo se sintieron más satisfechos.

Elizabeth Dunn apunta tras el estudio: "Aunque el tiempo se puede comprar y puede servir para aliviar la falta de tiempo de la vida cotidiana, todavía son pocos lo hacen, incluso aquellos que podrían permitírselo"





Beneficios de tener más tiempo libre


1.- El tiempo libre nos ayuda a descubrirnos a nosotros mismos, dedicar ese tiempo a despertar ese talento que quizás no conocemos, como por ejemplo: aprender música, fotografía, dibujo. Desde un punto de vista positivo, podemos decir que el aburrimiento puede llegar a estimular la creatividad.

2.- El tiempo de ocio nos sirve también para viajar. El turismo tiene grandes posibilidades de crecimiento personal, debido a que se puede aprender de otras culturas y personas que tienen otras vivencias.

3.- El ocio puede llegar a ser muy productivo si es aprovechado para alguna actividad recreativa que conlleve al aprendizaje, como por ejemplo: el desarrollo de alguna actividad culinaria, la lectura de libros.

4.- Podemos aprovechar nuestro tiempo libre en realizar algún deporte, el cuál no solo sirve para mantenerse en forma, sino que también podemos eliminar el estrés y la tensión emocional. 

5.- El tiempo libre nos ayuda a reencontrarnos con nosotros mismos y recargar nuevas energías. El ocio es una oportunidad para reflexionar, pensar en posibles cambios personales.


¿Estás de acuerdo en qué la felicidad se mide, en parte, por el tiempo libre que tienes? Cuéntanos tu experiencia


Hasta la próxima semana!!!!!